Mañueco insiste en reemplazar el decreto de memoria por una “ley de concordia” y en proteger a las víctimas de la “violencia intrafamiliar”

El presidente de Castilla y León celebra durante su discurso de investidura el acuerdo “sin complejos” con Vox que le permite revalidar el cargo

Fernández Mañueco es aplaudido tras intervenir en el debate de investidura.Foto: Claudia Alba | Vídeo: EFE

El presidente en funciones de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP) ha prometido este lunes que la ley autonómica de violencia de género se va a mantener más allá de la inminente aprobación de una legislación de “violencia intrafamiliar”. Durante su discurso de investidura ante las Cortes para revalidar su cargo, gracias al apoyo de Vox, el popular ha asegurado además que se va a impulsar un decreto “de concordia”, sin aludir a si reemplazará al actual de memoria histórica. El líder de Vox en la comunidad y próximo vicepresidente, Juan García-Gallardo, ha asegurado a EL PAÍS que la sustituirá. Mañueco ha alabado la “generosidad” de su partido y de Vox para fraguar el acuerdo que ha facilitado su investidura. El presidente ha defendido en su discurso un Ejecutivo conjunto “sin complejos” y que va a trabajar “como una piña”.

El pacto supone la primera alianza del PP con la extrema derecha para gobernar una comunidad autónoma. El líder de Vox, Santiago Abascal, ha asistido este lunes por la mañana al discurso de Mañueco en el Parlamento regional, en Valladolid. El PP ha enviado al vicesecretario de Coordinación Autonómica, Pedro Rollán, y a la vicepresidenta del Congreso, Ana Pastor. Javier Maroto, portavoz en el Senado y miembro del comité de dirección popular, ha acudido al debate por la tarde.

La impronta de la extrema derecha se ha dejado notar en dos ejes claves para la futura normativa de Castilla y León: la gestión del decreto de memoria histórica y la ley de violencia de género. El candidato ha instado a reivindicar la “historia común y entenderla como elemento integrador para la reconciliación”, imitando el mensaje de García-Gallardo la semana pasada en las Cortes. “Vamos a comenzar la tramitación de una normativa de concordia que integrará toda la regulación en la materia, como elemento de reconciliación y evitando la utilización de la historia para dividir a los españoles”, ha explicado, sin aludir al futuro del decreto actual de memoria histórica en la comunidad.

Vox no ha aplaudido a su socio cuando ha anunciado que se mantendrá la ley de lucha contra la violencia de género. “No vamos a dar un paso atrás en los derechos reconocidos”, ha pregonado Mañueco, que sí ha expuesto que se propugnará una “nueva ley de lucha contra la violencia intrafamiliar, para generar nuevos derechos y proteger a las víctimas”. El sello de la formación de Abascal también se ha colado en menciones al “fenómeno delictivo de la okupación” o contra un “adoctrinamiento ideológico” que para Mañueco “no existe”, pero contra el que ha aseverado que trabajará. Otra clave de su comparecencia ha sido la búsqueda de una “migración ordenada”, una línea de su acuerdo firmado con Vox, que contribuya “al futuro de España y de Castilla y León” y criticando supuestas “mafias ilegales”.

Vox no duda del apoyo de Feijóo

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El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha sostenido al llegar a las Cortes que “no hay ninguna duda del apoyo” del presidente del PP nacional, Alberto Núñez Feijóo, al Gobierno de coalición en la comunidad castellana y leonesa. Abascal ha justificado la ausencia de su homólogo por la agenda del dirigente. Feijóo, que tenía una reunión de su comité de dirección este lunes, ha trasladado a este órgano interno “su interés en asistir a la toma de posesión de Mañueco [prevista para el 18 de abril], siempre que lo agenda se lo permita”, informa Elsa García de Blas.

“Este es un Gobierno que va a tener muchos enemigos, y eso es una buena razón para estar defendiéndolo hoy aquí”, ha manifestado Abascal sobre su presencia en Valladolid. El líder de Vox ha evitado valorar el cordón democrático que los partidos franceses han pedido contra la ultraderechista Marine Le Pen ―que se disputará la presidencia de Francia con Emmanuel Macron tras sus buenos resultados el domingo en la primera vuelta electoral―, mientras que García-Gallardo se ha referido a ello como “cordón antidemocrático”.

El líder de Vox en Castilla y León, Juan García-Gallardo (izquierda), saluda a Mañueco, esta mañana en Valladolid.
El líder de Vox en Castilla y León, Juan García-Gallardo (izquierda), saluda a Mañueco, esta mañana en Valladolid.Photogenic/Claudia Alba (Europa Press)

El discurso de Mañueco, de una hora de duración, ha reiterado las claves que ha ido pronunciando desde que ganó las elecciones y se alió con el partido de extrema derecha. El dirigente popular ha insistido en que así ha evitado la repetición electoral y ha traído “estabilidad” para el territorio, aunque ha intentado marcar distancias con un Vox cuya “generosidad, responsabilidad y capacidad de acuerdo” ha alabado. “Quiero expresar a este partido, personalizándolo en Juan García-Gallardo, mi reconocimiento por su voluntad de llegar a un acuerdo viable y firme”, ha agradecido Mañueco, que ha acusado al PSOE de no buscar consensos: “Algunos se autoexcluyeron de inmediato, lo que lamento profundamente”. Los socialistas ofrecieron su abstención para evitar que los ultras entraran en la Junta a cambio de que el PP rompiera con Vox en el ámbito nacional, algo que ambos rechazaron. El PP se levantó de la mesa de negociación con el PSOE a los 15 minutos al hablar estos de “corrupción”.

Mañueco, respaldado por sus 31 procuradores y los 13 de Vox sobre los 81 de la Cámara, ha sostenido que el acuerdo suscrito con el partido de extrema derecha es “la única alternativa viable para evitar una repetición electoral que nadie quería” y que “garantiza cuatro años de estabilidad”.

Mañueco promete una “revolución fiscal” y reducir el IRPF

Fernández Mañueco ha prometido en su discurso una “revolución fiscal” que baje los impuestos de la comunidad. El dirigente ha reiterado en los últimos meses que la bajada de los tributos es uno de los grandes objetivos de su coalición con Vox. Mañueco ha garantizado la mayor bajada “de la historia” y ha anunciado que se rebajará el primer tramo del IRPF este año para beneficiar “a todos los contribuyentes”.

La estrategia de Mañueco y del PP en los últimos meses, con Vox coincidiendo en este sentido, ha pasado por la insistencia en la reducción de la fiscalidad. El popular ha planteado también aplicar un IVA superreducido para la electricidad y el gas y que pasen así del 10% actual a un 4%. Mañueco ha insistido en una “reducción excepcional del IVA de los combustibles” y en “la no aplicación de la subida fiscal prevista por el Gobierno”. El comité de expertos que asesora al Ministerio de Hacienda ha planteado una reforma fiscal que suba ciertos impuestos, pero la responsable de esta sección del Ejecutivo central, María Jesús Montero, desmintió la semana pasada que ante la crisis económica derivada de la guerra en Ucrania se vaya a aumentar de modo alguno los impuestos.

El dirigente ha lanzado varios ataques y advertencias al Gobierno nacional y ha criticado que no se haya producido “una bajada de impuestos como se acordó en la Conferencia de Presidentes de La Palma”. Por contra, ha destacado que su Ejecutivo “sí dará el paso” en lo referido al IRPF, una medida ya suscrita con su anterior socio, Ciudadanos, y ha aseverado que se iniciará “inmediatamente” el proceso del proyecto de ley que reduzca este tributo en su primer tramo. La normativa autonómica, dividida en cinco tramos, incluye un tipo mínimo aplicable del 9,5% y un máximo del 21,5%. “Bajamos impuestos porque es bueno para las familias y para las empresas”, ha justificado. La problemática de la baja natalidad y la escasez demográfica se afrontará con un cheque bebé “y con incentivos fiscales progresivos”, aunque no ha precisado cuáles. “Vamos a continuar impulsando en Castilla y León una política fiscal inteligente, capaz de atraer y retener tejido productivo”, ha mantenido en el estrado.

El jefe de la Junta ha indicado que será en el medio rural donde más se notarán estas políticas fiscales, y ha asegurado que esta menor recaudación pública no se notará en la prestación de servicios para la ciudadanía. En su discurso, ha abogado por una “fiscalidad diferenciada que contribuya a luchar contra la despoblación”.

Mañueco ha defendido la aplicación de “nuevas deducciones por residir en zonas de riesgo de despoblación y por trasladarse a trabajar a ellas”, además de ampliar los beneficios fiscales de acceso a la vivienda, menguar el impuesto de transmisiones para que las compañías se ubiquen en los entornos rurales o la bonificación de la compra y alquiler “de explotaciones agrarias prioritarias y de fincas rústicas”. El presidente ha expuesto también una reducción del 95% para “las tasas generales de pesca y caza y también la específica de galgos”.

Sobre la firma

Juan Navarro

Colaborador de EL PAÍS en Castilla y León, Asturias y Cantabria desde 2019. Aprendió en esRadio, La Moncloa, en comunicación corporativa, buscándose la vida y pisando calle. Graduado en Periodismo en la Universidad de Valladolid, máster en Periodismo Multimedia de la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo EL PAÍS.

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