Unos 45 desaparecidos tras el naufragio en el norte de Senegal de un cayuco que viajaba a Canarias

La embarcación se hundió a unos 35 kilómetros de la costa porque iba sobrecargada, hay 14 supervivientes y se ha localizado un solo cadáver

Un cayuco que zarpó de Saint Louis en el puerto de La Restinga, en El Hierro, el pasado 23 de agosto.
Un cayuco que zarpó de Saint Louis en el puerto de La Restinga, en El Hierro, el pasado 23 de agosto.Gelmert Finol (EFE)

Unos 45 migrantes se encuentran desaparecidos tras el naufragio de un cayuco cerca de la costa de Saint Louis, en el norte de Senegal, el pasado miércoles por la noche, según un comunicado de la Marina senegalesa. La embarcación, en la que viajaban unas 60 personas rumbo a Canarias, se hundió a unos 35 kilómetros del litoral. La Marina rescató a 11 supervivientes, de los cuales ocho son senegaleses y tres gambianos, y otros tres fueron socorridos por pescadores tras permanecer en el agua agarrados a trozos de madera o bidones vacíos. Asimismo, hay un cadáver recuperado del mar. En el operativo de rescate han participado dos lanchas rápidas de la Marina, un avión del Ejército del Aire y un helicóptero de la Policía española.

El aviso de esta nueva tragedia en la ruta de la emigración clandestina hacia Canarias llegó el viernes por la mañana cuando fue localizado un cadáver a unas 22 millas náuticas de la desembocadura del río Senegal. Los supervivientes, que fueron rescatados entonces por las lanchas de rescate Soungrougrou y Matelot Etienne Diedhou y trasladados a la Base Naval de Saint Louis, aseguraron que el cayuco comenzó a tener problemas a las pocas horas de zarpar de algún punto del norte de Senegal. Vecinos de la zona aseguran que el oleaje en la brecha que atraviesan los cayucos de pesca para salir al mar contribuyó a agravar los problemas de la embarcación. Muchos de sus ocupantes procedían de Saint Louis y sus alrededores, según fuentes próximas al operativo.

El presidente senegalés, Macky Sall, hizo público un mensaje de apoyo a través de Twitter: “Envío mi más sentido pésame a la familia del difunto y expreso mi compasión a las familias de los desaparecidos”, escribió este sábado. Por su parte, Cheikh Amadou Bamba Fall, responsable de la ONG Village du Migrant, se lamentó de lo sucedido: “No nos sorprende mucho, desde el pasado mes de marzo estamos alertando a las autoridades de un inminente recrudecimiento de este fenómeno en Senegal. Les pedimos que refuercen la vigilancia en la costa y que aceleren la política de empleabilidad de los jóvenes para retenerlos en su tierra”.

Este naufragio eleva a casi 500 la cifra de personas fallecidas o desaparecidas en la ruta canaria en el presente año 2021, según los datos que maneja la Organización Internacional de las Migraciones (OIM). Este mes de agosto, coincidiendo con una mejoría del estado de la mar, ha sido especialmente trágico con la muerte de unas 110 personas en tres incidentes, que incluye 11 desaparecidos en una patera al sur de Lanzarote, 52 en una neumática localizada a 250 kilómetros al sur de Gran Canaria con una única superviviente y 47 de una patera que zarpó el 3 de agosto desde Tarfaya, en el sur de Marruecos, y fue localizada dos semanas más tarde en aguas mauritanas.

La crisis económica derivada de las medidas adoptadas para frenar la covid-19, que ha tenido un fuerte impacto en los países africanos, la falta de expectativas de miles de jóvenes y la imposibilidad de conseguir un visado para viajar de manera regular empujan a los migrantes a tratar de alcanzar las costas españolas en embarcaciones precarias que habitualmente van cargadas por encima de su capacidad real. La ruta canaria volvió a abrirse en 2020 con una intensidad que no se veía desde 2007 teniendo como principales puntos de salida el sur de Marruecos; Dajla, en el Sahara Occidental; la ciudad de Nuadibú, en Mauritania; y diferentes puntos de la costa senegalesa, sobre todo Saint Louis y Mbour, al sur de Dakar.

Efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional colaboran desde el año 2006 con las fuerzas del orden senegalesas en el control de las salidas de cayucos desde la costa senegalesa. Asimismo, existe un acuerdo de repatriación entre ambos países que, sin embargo, no se ejecuta desde 2018 y que se ha visto bloqueado como consecuencia del cierre de fronteras derivado de la covid-19. El Gobierno español ha tratado de reactivar este acuerdo y reanudar los vuelos de expulsión desde España hacia Senegal en un intento de enviar un mensaje de contundencia a los jóvenes que intentan esta ruta, pero ni las visitas a Dakar de la exministra de Exteriores, Arancha González Laya, en noviembre de 2020, ni la del presidente Pedro Sánchez en abril de 2021 han conseguido este objetivo considerado prioritario

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Sobre la firma

José Naranjo

Colaborador de EL PAÍS en África occidental, reside en Senegal desde 2011. Ha cubierto la guerra de Malí, las epidemias de ébola en Guinea, Sierra Leona, Liberia y Congo, el terrorismo en el Sahel y las rutas migratorias africanas. Sus últimos libros son 'Los Invisibles de Kolda' (Península, 2009) y 'El río que desafía al desierto' (Azulia, 2019).

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