ECONOMÍA VASCA

A la caza y captura del talento

El Gobierno vasco y las principales empresas tractoras se lanzan a la búsqueda de ideas y personas para modernizar y acelerar el tejido industrial

El edificio Barco, del parque tecnológico de Bizkaia, en Zamudio, es el centro neurálgico del centro de empresas.
El edificio Barco, del parque tecnológico de Bizkaia, en Zamudio, es el centro neurálgico del centro de empresas.Fernando Domingo-Aldama

Enlazar, conectar, unir, fidelizar y finalmente sumar. Todo eso significa el verbo inglés bind y es lo que persigue el programa BIND 4.0., atraer a Euskadi proyectos relacionados con Internet de las cosas (IoT), Big Data, inteligencia artificial, visión artificial, robótica, ciberseguridad y biociencias o técnicas de alimentación, entre otras nuevas disciplinas. El objetivo es acelerar la transición del tejido industrial a las nuevas tecnologías con las que ya se manejan los más competitivos y garantizar así empleos de calidad y supervivencia empresarial.

Las 57 empresas tractoras que participan en esta plataforma de innovación de industria inteligente, entre las que se encuentran Mercedes-Benz, Siemens Gamesa, Faes Farma, Coca-Cola, European Partners o Unilever, no han dudado ni un segundo en mantener el objetivo de digitalizar sus negocios, pese a la pandemia, para 2021. En la quinta edición del programa han seleccionado a 72 startups como finalistas para sumarlas a sus proyectos y meter una marcha más en ese objetivo.

Saben que el talento y las buenas ideas son la clave para sobrevivir y hacerlo en las mejores condiciones y que pese al frenazo del coronavirus y de la crisis sanitaria y económica que ha sobrevenido a la expansión del virus, hay que seguir en movimiento para no quedarse atrás.

Será este próximo mes de enero cuando se den a conocer los participantes de esta iniciativa público-privada del Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, a través del grupo SPRI y su plataforma Up Euskadi.

Las empresas finalistas de la quinta edición de BIND 4.0. proceden de 17 países diferentes. 20 de las startup que se han presentado son de Euskadi y otras 20 del resto de España —catalanas, gallegas, murcianas y madrileñas—, y otras 32 son internacionales, —10 proceden de Alemania, y el resto de Reino Unido, Italia y Canadá—.

En Euskadi, la colaboración público-privada sigue un modelo avanzado que está dando buenos resultados en todo lo relacionado con la transferencia tecnológica y del conocimiento. Los cluster, que empezaron como plataformas sectoriales han acabado por convertirse en entidades colaborativas y permeables para que los desarrollos de todo tipo que consiguen, gracias en parte al acceso a financiación pública, llegue a los emprendedores más pequeños y a las pymes. “No sería posible de otra manera”, asegura la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco, Arantxa Tapia, a EL PAÍS.

La plataforma de innovación abierta de industria inteligente, BIND 4.0, fue galardonada con el principal premio en la XIV edición de los Premios Europeos a la Promoción Empresarial, organizados por La Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y PYME de la Comisión Europea, en la categoría de mejora del entorno empresarial. El galardón fue anunciado el pasado 16 de noviembre en la Asamblea Anual de PYMEs en Berlín y reconoce las políticas locales, regionales y nacionales de fomento del emprendimiento.

BIND no es la única apuesta. Va insertado en una red de iniciativas que van a tener que luchar de lleno contra el desempleo, los cierres empresariales en muchos sectores y las cicatrices que está dejando en otros, como la automoción, o la aeronáutica, sin olvidarse de la hostelería y todo el relacionado con el turismo, que, desde el final de ETA, no paraba de crecer.

El Gobierno vasco va a impulsar una ventanilla única para el sistema vasco de emprendimiento con ofertas específicas para los jóvenes, en coordinación con la Universidad y los centros de FP. Los jóvenes, por segunda crisis consecutiva, son los que más están sufriendo sus consecuencias. Las empresas vascas deberían tomar nota y acudir a los centros de formación profesional y universitaria a seleccionar talento y conocimiento.