JUICIOS

El jurado declara culpable de asesinato a Rodrigo Lanza por ‘el crimen de los tirantes’

Se trata del segundo veredicto tras la anulación de la condena por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón de la sentencia el pasado marzo

Rodrigo Lanza y su abogado Endika Zulueta durante la cuarta jornada del juicio por el "crimen de los tirantes", en la Audiencia Provincial de Zaragoza. En vídeo, el jurado declara culpable a Rodrigo Lanza del "crimen de los tirantes".FOTO: JAVIER CEBOLLADA (EFE) / VÍDEO: ATLAS

El jurado ha declarado este jueves culpable de asesinato al antisistema Rodrigo Lanza por el conocido crimen de los tirantes, en el que Víctor Laínez, un hombre que en ocasiones vestía tirantes con la bandera de España, murió a golpes en diciembre de 2017 en un bar del centro de Zaragoza. El tribunal popular, por ocho votos contra uno, considera que la agresión se produjo con alevosía, porque la víctima no podía defenderse, y con la agravante de motivos ideológicos. No obstante, el jurado cree que no hubo ensañamiento y que se debe aplicar la atenuante de embriaguez.

Se trata del segundo juicio del llamado crimen de los tirantes, puesto que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón anuló en marzo por falta de motivación del veredicto la sentencia que condenaba al acusado a cinco años de cárcel por homicidio imprudente y ordenó repetir la vista oral con un nuevo jurado. El militante antisistema fue condenado en 2006 a otra pena de cinco años de cárcel por dejar tetrapléjico a un agente de la Guardia Urbana de Barcelona durante el desalojo de un centro social okupado al arrojarle una piedra desde una ventana.

Según el nuevo veredicto, en la madrugada del 8 de diciembre de 2017, Lanza entró en el bar Tocadiscos, donde se encontraba Laínez, de 55 años. Uno de sus amigos le comentó que el zaragozano era “de extrema derecha o neonazi” y que en ocasiones llevaba tirantes con la bandera española. Lanza se acercó a la víctima y, tras “una conversación que nadie escuchó”, les comentó a sus amigos que Laínez le había llamado “sudaca” y que debía volver a su país por ser extranjero. Tras tomar una copa, el acusado y sus amigos salieron del bar. Fuera del establecimiento, los dos mantuvieron un encuentro, saliendo Lanza a la calle mientras Laínez volvió a meterse en el bar. Lanza volvió a entrar en el local y, por la espalda, “golpeó fuertemente con el puño” a Laínez en la nuca. Cuando la víctima se encontraba en el suelo semiinconsciente, “le dio una patada en la cabeza y se colocó encima, propinándole múltiples golpes y una patada muy fuerte en la cabeza y se marchó”. Laínez falleció el 12 de diciembre de 2017 en el Hospital Clínico de Zaragoza. En su cuerpo no había lesiones que indicaran la existencia de defensa o lucha.

Los miembros del jurado descartan por unanimidad que la víctima llevara una navaja para amenazar a Rodrigo Lanza. Se desbarata así la coartada de que el acusado actuó en defensa propia. El tribunal popular pide también que no se le indulte ni se le permita salir de prisión de forma condicional.

Ante este veredicto, tanto la Fiscalía como las acusaciones califican los hechos de asesinato con alevosía y con la agravante de motivos ideológicos, pero consideran la atenuante de influencia leve del alcohol. La Fiscalía ha pedido 20 años de prisión y 150.000 euros de indemnización. Las acusaciones particular y popular elevan su petición de pena a 23 años con una indemnización para los herederos legales de Laínez de 500.000 euros.

La defensa ha recurrido por defectos de forma algunos de los puntos del objeto del veredicto. El letrado de Lanza, Endika Zulueta, rechaza que se puedan considerar la alevosía y los motivos ideológicos porque las preguntas relativas a estas agravantes no estaban bien formuladas. En su opinión, no hay asesinato, sino en todo caso homicidio y ha solicitado una pena de dos a cinco años por lesiones con resultado de muerte. La magistrada María José Gil Corredera deberá ahora redactar la sentencia.

Durante la intervención del abogado defensor, Endika Zulueta, ha aumentado la tensión en la sala. Tras algunas interrupciones por parte de las acusaciones, el letrado ha exigido a la jueza que lo amparara para poder seguir con su declaración. “Es muy desagradable este juicio y estoy deseando que termine”, le ha contestado la magistrada, solicitándole concluir su intervención.

El fallo llega dos días después de la última vista oral, en la que el abogado defensor insistió en que Lanza no tenía intención de matar a Laínez y que lo atacó “por instinto”, movido por el miedo, porque pensaba que la víctima le quería matar. “Ese ataque es una defensa”, afirmó Zulueta durante su declaración. En la última sesión del juicio. Lanza aprovechó el derecho a la última palabra para asegurar que siente “muchísimo” la muerte de Laínez y el dolor de su familia.

La repetición del juicio se ha llevado a cabo en la Audiencia Provincial de Zaragoza y durante las siete sesiones se han vivido momentos de tensión. En la primera jornada, el jurado número 2 interrumpió en varias ocasiones la sesión para expresar opiniones personales. En la segunda jornada la juez advirtió al jurado que a la siguiente interrupción le impondría una multa de 150 euros y le tomaría testimonio por un presunto delito de obstrucción a la justicia. Sin embargo, tras siete días decidió expulsarlo y sustituir al miembro por un suplente, a pesar de las críticas de la bancada de la acusación.


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