ELECCIONES EN GALICIA Y PAÍS VASCO

Unas elecciones marcadas por el miedo

El efecto incierto de la pandemia es la mayor incógnita en Galicia y el País Vasco, donde los sondeos prevén continuidad

El presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, y el lehendakari Iñigo Urkullu.
El presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, y el lehendakari Iñigo Urkullu.EFE / EUROPA PRESS

El 12-J pasará a la historia como la primera cita electoral en España marcada por un virus. La campaña de las elecciones gallegas y vascas arrancó la pasada medianoche con unos sondeos que descartan, en principio, un cambio político en ambos territorios y apuntan a que la participación del electorado se mantendrá en los niveles habituales. Sin embargo, los partidos admiten que los inciertos efectos de la pandemia colocan el resultado final fuera de control. La epidemia obliga a los partidos a reducir el aforo de los mítines, aunque para compensar, harán más. El coronavirus erradicará las imágenes de aclamaciones masivas a los líderes políticos, y los candidatos vivirán pendientes de posibles rebrotes. Las solicitudes de voto por correo han crecido notablemente tanto en Galicia como en el País Vasco.

El PP gallego celebrará mañana el mitin más emblemático de los 11 años de batallas electorales que acumula Alberto Núñez Feijóo. El candidato a una cuarta mayoría absoluta reunirá al actual presidente del partido, Pablo Casado, y a su antecesor, Mariano Rajoy, en la plaza de toros de Pontevedra donde los populares se daban hasta ahora los baños de masas. Con un aforo de 7.800 personas, el acto acogerá “como mucho a 400”. “Volvemos allí por su carácter simbólico, pero con muy poca gente para visibilizar que el momento es excepcional”, explica un portavoz del partido.


El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apoyará ese mismo día al candidato socialista, Gonzalo Caballero, en un jardín de Ourense. Los actos al aire libre serán norma siempre que se pueda en esta campaña. Los socialistas multiplicarán la presencia de su aspirante a la Presidencia por toda Galicia, pero lamentan que el PP haya rechazado la demanda de la oposición de aumentar los debates en Televisión de Galicia (TVG) para compensar las restricciones sanitarias de la campaña. “Feijóo tiene miedo a debatir”, critican fuentes del PSdeG-PSOE. El único duelo televisivo se celebrará el próximo lunes y están invitados siete candidatos, incluidos los de Ciudadanos y Vox, dos formaciones sin representación en el Parlamento gallego.

La carrera electoral ha arrancado en Galicia con polémica por la cobertura de la televisión autonómica, que lleva nueve años funcionando sin que se cumpla la ley para su despolitización y entre protestas de la plantilla por las injerencias de la Xunta. La Junta Electoral ha instado a TVG a respetar la “neutralidad informativa” tras una denuncia del BNG. Mientras, el canal autonómico ha ignorado que el PSOE es la segunda fuerza en el Parlamento gallego tras la ruptura de En Marea y ha optado por darle este puesto en sus informaciones a Marea Galeguista, coalición de nuevo cuño impulsada por exmiembros de aquella confluencia y a la que los sondeos no dan representación.

Galicia en Común-Anova Marea, la candidatura con la que concurre Podemos y otros escindidos de En Marea, prepara una agenda de actos “con plan b” para improvisar pantalla y sillas en el exterior y evitar aglomeraciones. El BNG no superará en sus mítines el 50% de aforo aunque la normativa permita llegar al 75%.

En los partidos vascos cruzan los dedos para que la situación epidemiológica no empeore en las dos próximas semanas si hay un repunte de positivos. “Trabajamos a tope desde las instituciones para que no haya un brote, pero no pensando en su afección a las elecciones, sino a la salud de la ciudadanía y la superación de la pandemia”, asegura un representante del equipo del lehendakari y candidato del PNV a la reelección, Iñigo Urkullu.

Más preocupados están en EH Bildu “a la vista de la situación internacional y de los casos que están surgiendo en Euskadi” en los últimos días. Osakidetza, el servicio vasco de salud, notificó 16 nuevos positivos el pasado miércoles, 9 de ellos en Gipuzkoa y “claramente vinculados” a un foco de contagio surgido en Orio. “Nosotros ya dijimos que la prioridad era poner en pie este país y prevenirnos de posibles rebrotes, pero Urkullu se empeñó en celebrar las elecciones ahora. Él debe asumir esta responsabilidad”, afirma un asesor de la coalición independentista. En las filas del PSE-PSOE no ven peligro de un nuevo aplazamiento porque “los datos no parece que apunten en esa dirección”.

Las elecciones pondrán a prueba la eficacia de las medidas y protocolos que las autoridades han establecido para que la campaña y la jornada de votación discurran sin contratiempos y con seguridad sanitaria. Los partidos renunciarán a los grandes mítines en recintos abarrotados de afiliados y simpatizantes. Optarán por actos de pequeño formato y con poco público, retransmitidos en directo por las redes sociales, y evitando el contacto entre personas. En Euskadi, el Parlamento vasco ya ha fijado que el límite de gasto de las formaciones políticas no podrá exceder de los 1,6 millones de euros.

Un síntoma de que el 12-J será una cita excepcional es el aumento notable de las solicitudes para votar por correo. Hasta el pasado miércoles y a falta de dos semanas para terminar el plazo, 96.533 electores tramitaron en el País Vasco esta modalidad de sufragio. En las autonómicas de 2016 el total de peticiones fue de 52.236, lo que supone casi la mitad. Fuentes del Instituto Nacional de Estadística (INE) admiten que hasta el momento los votantes que han optado por la vía postal en Galicia se han incrementado un 120%.

Las elecciones pondrán a prueba la eficacia de las medidas y protocolos que las autoridades han establecido para que la campaña y la jornada de votación discurran sin contratiempos y con seguridad sanitaria. Los partidos renunciarán a los grandes mítines en recintos abarrotados de afiliados y simpatizantes. Optarán por actos de pequeño formato y con poco público, retransmitidos en directo por las redes sociales, y evitando el contacto entre personas. En Euskadi, el Parlamento vasco ya ha fijado que el límite de gasto de las formaciones políticas no podrá exceder los 1,6 millones de euros.

Un síntoma de que el 12-J será una cita excepcional es el aumento notable de las solicitudes para votar por correo. Hasta el pasado miércoles y cuando faltan dos semanas para terminar el plazo, 96.533 electores tramitaron en el País Vasco esta modalidad de sufragio. En las autonómicas de 2016 el total de peticiones fue de 52.236, lo que supone casi la mitad. Fuentes del Instituto Nacional de Estadística (INE) admiten que hasta el momento, los votantes que han optado por la vía postal en Galicia se han incrementado un 120%.

El protocolo previsto por los Gobiernos gallego y vasco obligará a los votantes a usar mascarilla en los colegios. Habrá dispensadores de gel hidroalcohólico a la entrada y marcas en el suelo para evitar aglomeraciones. Los espacios de votación estarán desinfectados y deberán ventilarse. Los documentos de identificación solo habrá que mostrárselos a los miembros de la mesa (no hará falta que los manipule el presidente), que contarán con equipos de protección. El gasto público por mesa electoral será de 300 euros en Euskadi, 95 más que lo presupuestado para la convocatoria aplazada de abril por el estado de alarma.


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