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La artista en el lavadero

La artista en el lavadero

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Con la ayuda de un amigo escultor, la diseñadora de joyas Gabi Veit transformó un establo centenario a las afueras de Zúrich en su nuevo estudio. Un espacio sobrio, pero cuidado con detalle, en el que conviven pasado y futuro.

  • En el interior del estudio, el pino nuevo de la escalera-almacén se mezcla con el antiguo del suelo del altillo y contrasta con la escalera de acero pintado de negro que conduce al piso superior. El resto es un marco neutro de color piedra que fomenta la expansión de la luz.rn  Ramas de abeto, hojas secas, semillas, tallos de flores, cordeles, pedacitos de vidrio, cantos rodados y hasta musgo. La joyera Gabi Veit (Bolzano, Italia, 1968) fabrica piezas contemporáneas con lo que encuentra por lacalle. O por el bosque.
    1En el interior del estudio, el pino nuevo de la escalera-almacén se mezcla con el antiguo del suelo del altillo y contrasta con la escalera de acero pintado de negro que conduce al piso superior. El resto es un marco neutro de color piedra que fomenta la expansión de la luz.

    Ramas de abeto, hojas secas, semillas, tallos de flores, cordeles, pedacitos de vidrio, cantos rodados y hasta musgo. La joyera Gabi Veit (Bolzano, Italia, 1968) fabrica piezas contemporáneas con lo que encuentra por lacalle. O por el bosque.
  • En la fachada del taller de la joyera Gabi Veit, a las afueras de Zúrich, poco indica que el antiguo lavadero harnsido transformado. Hasta las ventanas bajo la cubierta se camuflan con el viejo inmueble. Pero un vidrio largo y vertical marca la nueva ampliación y deja entrar la luz natural.rn  Por eso no puede vivir en el centro de la ciudad: necesita hacerlo cerca de la naturaleza. A las afueras de Zúrich, ella y un amigo, el escultor Othmar Prenner, transformaron un antiguo lavadero en el estudio donde la orfebre italiana fabrica, muestra y vende sus creaciones.
    2En la fachada del taller de la joyera Gabi Veit, a las afueras de Zúrich, poco indica que el antiguo lavadero ha sido transformado. Hasta las ventanas bajo la cubierta se camuflan con el viejo inmueble. Pero un vidrio largo y vertical marca la nueva ampliación y deja entrar la luz natural.

    Por eso no puede vivir en el centro de la ciudad: necesita hacerlo cerca de la naturaleza. A las afueras de Zúrich, ella y un amigo, el escultor Othmar Prenner, transformaron un antiguo lavadero en el estudio donde la orfebre italiana fabrica, muestra y vende sus creaciones.
  • La joyera Gabi Veit, sentada frente a su estudio a las afueras de Zúrich.rn  Veit se crio en Bolzano, en el norte de Italia, en una escuela que sus padres tenían en pleno campo. Luego estudió diseño gráfico en Innsbruck y terminó convirtiéndose en joyera en Florencia. Fue entonces cuando su gusto por lo imperfecto y lo cambiante la devolvió a buscar la inspiración en la naturaleza. Cerca de un bosque, Veit concluyó una reforma austera que hace convivir materiales nuevos —como el hormigón o la madera de pino— con la huella del edificio original.
    3La joyera Gabi Veit, sentada frente a su estudio a las afueras de Zúrich.

    Veit se crio en Bolzano, en el norte de Italia, en una escuela que sus padres tenían en pleno campo. Luego estudió diseño gráfico en Innsbruck y terminó convirtiéndose en joyera en Florencia. Fue entonces cuando su gusto por lo imperfecto y lo cambiante la devolvió a buscar la inspiración en la naturaleza. Cerca de un bosque, Veit concluyó una reforma austera que hace convivir materiales nuevos —como el hormigón o la madera de pino— con la huella del edificio original.
  • Un nuevo paño de vidrio lleva luz hasta el mostrador de trabajo donde la orfebre cincela sus anillos y broches. Un fragmento de pizarra hace de peldaño y conduce hasta la zona en la que Veit expone sus joyas contemporáneas. Todos los taburetes del estudio fueron adquiridos en Urban Nature Culture.rn  Así, funcional y sobrio, pero a la vez exquisitamente cuidado —por el manejo de la luz y la serenidad de los espacios—, este lugar de trabajo combina pasado y futuro, componentes industriales y soluciones a medida, como unas escaleras-almacén o un pedazo de pizarra convertida en peldaño. Lo rudo y lo singular se dan la mano en una intervención que transforma sin destrozar.
    4Un nuevo paño de vidrio lleva luz hasta el mostrador de trabajo donde la orfebre cincela sus anillos y broches. Un fragmento de pizarra hace de peldaño y conduce hasta la zona en la que Veit expone sus joyas contemporáneas. Todos los taburetes del estudio fueron adquiridos en Urban Nature Culture.

    Así, funcional y sobrio, pero a la vez exquisitamente cuidado —por el manejo de la luz y la serenidad de los espacios—, este lugar de trabajo combina pasado y futuro, componentes industriales y soluciones a medida, como unas escaleras-almacén o un pedazo de pizarra convertida en peldaño. Lo rudo y lo singular se dan la mano en una intervención que transforma sin destrozar.
  • Un círculo de espinas y una cuchara, una de las obras de Veit, que trabaja con materiales de la naturaleza y tiene una colección de estos utensilios de cocina.
    5Un círculo de espinas y una cuchara, una de las obras de Veit, que trabaja con materiales de la naturaleza y tiene una colección de estos utensilios de cocina.
  • El área añadida a la escasa construcción original sirve de leñera y acceso al almacén. La joyera y su amigo escultor Othmar Prenner mantuvieron la fachada y las puertas originales, limpiaron el espacio interior y eliminaron parte de los forjados para dejar pasar la luz y el aire. El resultado es un lavadero convertido en un complejo espacio de trabajo que no rompe la armonía del barrio.
    6El área añadida a la escasa construcción original sirve de leñera y acceso al almacén. La joyera y su amigo escultor Othmar Prenner mantuvieron la fachada y las puertas originales, limpiaron el espacio interior y eliminaron parte de los forjados para dejar pasar la luz y el aire. El resultado es un lavadero convertido en un complejo espacio de trabajo que no rompe la armonía del barrio.