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El cuento que enseña a los niños el valor de los recuerdos para afrontar la muerte de un ser querido

Ianire Doistua y Patricia González escriben 'Pan con aceite y Miel', un relato para acompañar a los más pequeños durante el duelo en época de coronavirus

Ilustración de Patricia González del cuento 'Pan con aceite y Miel'.
Ilustración de Patricia González del cuento 'Pan con aceite y Miel'.
Lucía Franco
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En España se han superado los 28.000 muertos por la covid-19. Eso significa que hay miles de madres, hijos o nietos que no han podido despedirse de sus seres queridos. Los más pequeños de la casa muchas veces no entienden lo que sucede cuando un familiar fallece. El libro Pan con aceite y Miel escrito por Ianire Doistua e ilustraciones de Patricia González pretende acompañar a los niños durante el duelo y enseñarles que los recuerdos hacen que puedan seguir sintiendo a esa persona cerca.

“El cuento no trata de explicar lo que ocurre físicamente cuando alguien muere, ni de hablar del concepto de la muerte, sino de hacerles ver cuánto pueden ayudar los recuerdos para seguir sintiendo a esa persona cerca”, explica Doistua. Aunque ya no la puedan tocar, ni abrazar, en su memoria siempre podrán revivir.

Pan con aceite y Miel cuenta la historia de una niña demasiado pequeña para comprender que su abuelo Paco ha muerto. El cuento está basado en una experiencia en primera persona que tuvo la hija de Doistua cuando tenía tres años y su bisabuelo murió.

En la primera parte del cuento se muestra la relación tan especial que tiene la niña con su abuelo Paco. Después llega la etapa de desconcierto, que es ese momento en donde los niños ven que pasa algo, pero nadie les ha dicho lo que pasa. La niña empieza a buscar a su abuelo en todos los sitios en donde solían ir juntos, pero no está.

Hay un momento en el que el padre de la niña le dice que el abuelo ha muerto y ahí la niña reconoce que está triste. Al final se cuenta como la niña cuando vuelve a casa de su abuela, vuelve a hacer las cosas que hacía con su abuelo. Riega las plantas como lo hacía con él y come pan con aceite y miel, que era lo que desayunaban juntos y poco a poco va superando esa ausencia y los recuerdos que tienen juntos hacen que siempre lo sienta cerca y eso le quita la tristeza.

Se trata de una historia de estructura sencilla para niños y niñas de entre dos y cinco años, que utiliza un lenguaje, tanto escrito como visual, adaptado a su edad, directo y sin eufemismos, al tiempo que cercano. “Para crear el libro hemos hablado con varios expertos y pedimos consejos a una neuropedagoga”, explica Doistua. También han consultado diferentes páginas de psicología especializadas en duelo infantil así como a varios escritores infantiles de referencia.

Por ejemplo uno de los consejos que recibieron fue que a pesar de tratarse de un tema doloroso, las autoras podían recurrir al humor contando anécdotas sobre el abuelo. “Este tipo de guiños suelen sacar una sonrisa a los peques al tiempo que alivian la carga emocional del libro”, dice Doistua. En cuanto al tipo de ilustración, “los personajes buscan apelar a la emoción y la empatía para que las niñas y los niños se sientan cercanos, muchos de los rasgos de los personajes están inspirados en los hijos de las autoras”, afirma González

Debido a la pandemia de la covid-19, son muchos los niños y niñas que, por desgracia, han perdido últimamente a alguien cercano con quien tenían un fuerte vínculo emocional. “En muchos casos los padres y madres no saben cómo explicar algo que a ellos mismos les cuesta aceptar, por eso decidimos escribir este cuento”, cuenta Doistua.

Si para las personas adultas la pérdida de un ser querido supone un vacío inmenso e incomprensible, para un niño o niña la desorientación y el desconcierto pueden ser aún mayores. A su pérdida se suma el dolor que percibe en sus familiares y, en ocasiones, una falta de explicaciones a sus continuos interrogantes. “Mi hija está muy emocionada de que otros niños van a poder leer su historia”, cuenta Doistua.

El libro se ha lanzado como un proyecto de crowdfunding de la editorial Libros.com. En poco días,  alcanzaron su primer objetivo de 6.000 euros y ya cuentan con más de 143 mecenas que apoyan el libro. Les queda casi un mes para alcanzar el segundo objetivo de 10.000 euros. “Vamos a donar todos nuestros derechos como autoras a la Fundación Balia, una fundación infantil que ayuda a un montón de familias en Madrid, Guadalajara y Sevilla y que, ahora con la covid, están haciendo un trabajo increíble”, afirma Doistua.

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Sobre la firma

Lucía Franco
Es periodista de la edición de El PAÍS en Colombia. Anteriormente colaboró en EL PAÍS Madrid y El Confidencial en España. Es licenciada en Comunicación Social por la Universidad Javeriana de Bogotá y máster de periodismo UAM-EL PAÍS. Ha recibido el Premio APM al Periodista Joven del Año 2021.

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