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¿Qué hace una revista como tú en una situación como esta?

El director de ICON escribió su carta del número de abril en casa, después de haber apagado las noticias y preguntándose qué lugar debe ocupar una revista como la nuestra en la situación que estamos viviendo

Esto es un hombre elegante en su casa. Sin móvil.
Esto es un hombre elegante en su casa. Sin móvil. Foto: Getty

Justo el día que el Gobierno decretó el Estado de Emergencia, el pasado 13 de marzo, cumplí 40 años y dos semanas encerrado en casa. Fui el caso número 70 en Madrid, o algo parecido, y lo digo así, con ligereza, porque mi caso fue ligero: no tosí, no tuve fiebre y, como suele pasar con esta enfermedad, a los tres días de haber dado positivo me sentía casi recuperado. También soy de los afortunados que no han perdido a ningún familiar, ni su negocio, ni su trabajo.

Fui el caso número 70 en Madrid, o algo parecido, y lo digo así, con ligereza, porque mi caso fue ligero: no tosí, no tuve fiebre y, como suele pasar con esta enfermedad, a los tres días de haber dado positivo me sentía casi recuperado.

Si tiene usted una adicción al móvil similar a la mía –alimentada, además, por el confinamiento XXL–, habrá pasado las últimas semanas en un desconcertante bucle de ansiedad, memes, mensajes entre la concienciación y la autoayuda, y un terrorífico estrés por tener que rentabilizar ese tiempo libre, supuestamente inmenso, que se te abre en cuarentena y que no sabes si es un deber social o para con uno mismo, así te olvidas de la que está cayendo. C.S. Lewis decía que se reconoce a un buen lector porque se atreve con géneros o autores que ignora, y sin embargo lo que te pide el cuerpo cuando estás en casa, medio enfermo y rodeado de caos, es precisamente lo contrario: la bendita zona de confort. Para mí, la tercera temporada de Élite parecía directamente escrita en las estrellas, también se estrenó el 13 de marzo y está ambientada en un instituto donde los estudiantes hacen poquísimos exámenes porque están muy ocupados pasando droga, encubriendo asesinatos, odiándose, enamorándose y enredando en complicados triángulos sentimentales. Para cualquier admirador de las series de instituto, en Élite está todo: el poder de la amistad, la lucha de clases, encontrarse a uno mismo, los ritos de paso, el fin de la adolescencia. No hay muchos creadores que cojan el género teen, le pongan un poco de drama y no te sirvan un pesado pastiche con complejo de otra cosa. Este soufflé no se hunde. Élite es una serie gravemente adictiva a la que dimos una portada en diciembre de 2018 y un premio ICON el pasado octubre. Un proyecto al que nos gusta pensar que nos une una relación que va más allá de lo circunstancial, y cuyos 13 actores y actrices (¡13!) protagonizan el número de este mes.

C.S. Lewis decía que se reconoce a un buen lector porque se atreve con géneros o autores que ignora, y sin embargo lo que te pide el cuerpo cuando estás en casa, medio enfermo y rodeado de caos, es precisamente lo contrario: la bendita zona de confort.

Esta mañana me desperté con un mensaje de Jacinto Antón con un enlace a su última columna en EL PAÍS, titulada Contra el miedo, la letanía deDune’ (las muestras de cariño que recibes estos días merecen varios editoriales). La columna de Jacinto es una bonita carta de amor a otro género, la ciencia ficción, que además de horas y horas de evasión nos deja una plegaria, dice, “perfecta en estos días de alarma y congoja”, y que en parte reza así: “No debo tener miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total”.

Escribo esto el 25 de marzo, dos días después de haber recibido el alta tras sucesivos protocolos de aislamiento (no vaya a ser) y algún permiso por buen comportamiento (para visitar a mi heroico kiosquero). Escribo esto en casa, después de haber apagado las noticias y preguntándome qué lugar debe ocupar una revista como la nuestra en la situación que estamos viviendo. Todavía no sabemos cómo será la nueva normalidad cuando pasen estos días de alarma y congoja pero, por ahora, si nos negamos las alegrías de nuestra zona de confort solo tendremos coronavirus. Este número 74 de ICON es un brindis sin miedo por la tele, por el gusto de ser joven y tener éxito, o por no serlo y no tenerlo pero disfrutar leyendo sobre ello. Por la música, la fama, las películas, la ropa, los libros, el arte, el comercio, la reflexión y el cotilleo. Por estar con gente, que somos mucho más simpáticos acompañados. Se lo oí a una entrenadora: desde fuera tiene que parecer fácil.

 

 

En estos tiempos de confinamiento no es tan sencillo conseguir ICON como siempre. Por eso, el número de abril ya está disponible en formato PDF, y es descargable de forma gratuita haciendo clic aquí.

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