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La tecnología que rastrea la mirada de bebés en busca de signos de autismo

El proyecto bbMiradas, que utiliza una técnica pionera para ayudar a detectar síntomas del trastorno, plantea su implantación nacional, tras el éxito de un programa piloto en Burgos

Reportaje, en vídeo, sobre el 'Eye tracking' grabado a finales de febrero.

Fue su madre quien empezó a percibir las primeras señales: “Las mamás tenemos un sexto sentido y veía que algo fallaba. Bruno tenía muchas estereotipias. Eso quiere decir que realizaba muchos movimientos repetitivos sin una finalidad. Cogía una rueda y no paraba de girarla”. Sonia Benito buscó ayuda, pero en un primer momento fue de pediatra en pediatra sin obtener respuestas. “Me comentaban que al niño no le pasaba nada, que era un niño muy guapo. Yo le decía: ‘Mi hijo muy guapo, para mí el que más’, pero veía que algo no cuadraba”. Todo cambió cuando la actual médico que lleva a su hijo le permitió conocer bbMiradas. Esas señales, le dijeron, indicaban un posible caso de Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), un diagnóstico que acabó confirmándose meses más tarde. En España, no se sabe con exactitud cuántas personas están diagnosticadas con TEA, pero tomando como referencia estudios europeos, se estima que puede haber un caso por cada 100 nacimientos. Este jueves 2 de abril se celebra su Día Mundial de Concienciación.

La vida de Bruno, y la de su familia, cambió. Lograr un diagnóstico lo antes posible es clave en el desarrollo de las personas con este trastorno. Con ese objetivo, bbMiradas lleva casi cuatro años desarrollando en Burgos un proyecto de investigación pionero en Europa que evalúa a bebés desde los dos meses de vida hasta los 36. Su innovador programa, elaborado por Autismo Burgos, en colaboración con el Hospital Universitario de la ciudad y la Fundación Burgos por la Investigación de la Salud, incluye una técnica experimental conocida como eye tracking (seguimiento visual, en su traducción del inglés) que registra mediante unos sensores la mirada de los niños mientras visualizan imágenes en vídeo para buscar patrones asociados con el autismo.

“Lo que enseña esta tecnología es que hay una desviación en la orientación de la mirada, que los bebés con autismo a partir de los seis meses lo que hacen es fijarse más hacia los objetos o la boca que hacia la mirada. Esa trayectoria de miradas nos da información sobre un posible TEA y esa información hace que podamos agilizar otras valoraciones que ya nos van a confirmar o descartar un diagnóstico”, explica María Merino, responsable técnico de bbMiradas. “Hay mucha evidencia de la plasticidad neuronal existente antes de los cuatro meses y se puede cambiar la trayectoria del desarrollo, el nivel de impacto que ese trastorno va a tener esa persona”, añade. Por esta razón, cuando durante el proceso se detectan señales de autismo se pasa a la siguiente fase: la intervención especializada. En ella, los profesionales de Autismo Burgos ayudan a los padres a utilizar las herramientas del día a día para mejorar la comunicación y el desarrollo de sus hijos, incluso con sesiones a domicilio.

“Lo habitual es que las primeras señales de alerta se puedan identificar alrededor de los 18 meses de edad. Sin embargo, la edad de diagnóstico se retrasa mucho más”, explica Ruth Vidriales, directora técnica de Autismo España. “En los casos más claros, cuando las señales se identifican a los 18 meses, el diagnóstico se produce alrededor de los cuatro años. Hay un desfase muy grande”.

Esta brecha es la que intenta reducir bbMiradas, que para llegar al diagnóstico incluye en el proceso exploraciones neurológicas, entrevistas a los padres y otra serie de cuestionarios que permiten evaluar las diferentes áreas de neurodesarrollo de los bebés a lo largo de 11 consultas. La tecnología, por tanto, es solo una ayuda y aún está en fase experimental, pero permite además llevar a cabo una labor de investigación a través de todos los datos recopilados, hasta ahora de 156 niños.

La efeméride internacional de este jueves ha cobrado especial relevancia tras la crisis ocasionada por el coronavirus. Las medidas de confinamiento afectan en mayor medida a un colectivo que requiere rutinas estables y predecibles. Por ello, el Gobierno aprobó una instrucción que permite que los ciudadanos con autismo puedan salir a la calle siguiendo las recomendaciones de las autoridades. A pesar de ello, desde la asociación denuncian que muchas personas han sido objeto de increpaciones en estos paseos.

Con el objetivo de visibilizar esta situación y como muestra de solidaridad, Autismo España ha promovido una iniciativa para que los ciudadanos enciendan una linterna o el móvil desde su balcón la noche del jueves, a las 21.00 horas.

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