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Suma de volúmenes

Suma de volúmenes

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Redistribuir los espaciosen estancias más amplias y versátiles. Y mantener suelos, paredes y vigas originales: así se actualizó esta vivienda de 1890 sin renunciar a su espíritu imponente.

  • El dormitorio principal tiene un columpio. Las lámparas son de lana, traídas de África a través de la tienda de antigüedades La Europea.
    1El dormitorio principal tiene un columpio. Las lámparas son de lana, traídas de África a través de la tienda de antigüedades La Europea.
  • Los suelos son de madera de roble y la chimenea esrnla original —de finales del siglo XIX— restaurada.
    2Los suelos son de madera de roble y la chimenea es la original —de finales del siglo XIX— restaurada.
  • El mobiliario de cocina ha sido diseñado por el arquitecto Gabriel Asdrúbalrny elaborado por la firma especializada en reformas Gutiérrez y Moralo.rnLa mesa de comedor es extensible de 8 a 12 comensales. El cuenco y el florerornson de Mestizo Store, y el móvil que hay sobre la encimera, de Mondo Galería.
    3El mobiliario de cocina ha sido diseñado por el arquitecto Gabriel Asdrúbal y elaborado por la firma especializada en reformas Gutiérrez y Moralo. La mesa de comedor es extensible de 8 a 12 comensales. El cuenco y el florero son de Mestizo Store, y el móvil que hay sobre la encimera, de Mondo Galería.
  • El salón oculta con mobiliario modular zonas de almacenaje, armarios, un baño y el cuarto de calderas. Toda la carpintería es de Ibai Gabilondo; los cojines, de Studio BMK, y la mesa de centro ha sido elaborada artesanalmente por Camila Kuncar.
    4El salón oculta con mobiliario modular zonas de almacenaje, armarios, un baño y el cuarto de calderas. Toda la carpintería es de Ibai Gabilondo; los cojines, de Studio BMK, y la mesa de centro ha sido elaborada artesanalmente por Camila Kuncar.
  • Este dormitorio alberga un baño completo y un amplio altillo. Los almohadones son de Decolab, y la manta de mohair, de Mestizo Store.
    5Este dormitorio alberga un baño completo y un amplio altillo. Los almohadones son de Decolab, y la manta de mohair, de Mestizo Store.
  • Todos los dormitorios tienen un baño integrado, con lo que se consigue maximizar el espacio de cada estancia.
    6Todos los dormitorios tienen un baño integrado, con lo que se consigue maximizar el espacio de cada estancia.
  • Detalle de un baño, en el que sernhan conservado la pared y lasrnvigas de madera originales.
    7Detalle de un baño, en el que se han conservado la pared y las vigas de madera originales.
  •  Gracias a su nueva distribución, las habitaciones de esta vivienda madrileña han ganado en amplitud y funcionalidad. Salón, cocina y comedor comparten espacio. La fotografía en la pared es de Gabriel Asdrúbal.   -  Antes de la reforma, este piso de finales del siglo XIX y 150 metros cuadrados estaba compartimentado en 12 pequeñas estancias, con 25 huecos de ventanas que daban a 5 patios interiores. Un laberinto que el arquitecto Gabriel Asdrúbal ha transformado en un espacio versátil, que puede funcionar igualmente como vivienda —con tres dormitorios y varios espacios comunes— o, gracias a sus amplias estancias y techos altos, como estudio ­profesional. El interiorista ha dejado al descubierto paredes con sus acabados constructivos originales para mantener intacto el espíritu de casa señorial de 1890. También ha conservado el suelo de roble macizo, el hierro texturizado en las carpinterías exteriores y la madera de castaño en las interiores. Para la creación de nuevos volúmenes ha elegido el cartón yeso, un material que, al ser de fácil montaje y no requerir secado, permite que los espacios sean más adaptables. Y como guiño al refuerzo estructural que hubo que hacer antes de comenzar la obra, quedan a la vista los chapados lineales de madera en los perímetros superiores de cada espacio. 
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    Gracias a su nueva distribución, las habitaciones de esta vivienda madrileña han ganado en amplitud y funcionalidad. Salón, cocina y comedor comparten espacio. La fotografía en la pared es de Gabriel Asdrúbal.

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    Antes de la reforma, este piso de finales del siglo XIX y 150 metros cuadrados estaba compartimentado en 12 pequeñas estancias, con 25 huecos de ventanas que daban a 5 patios interiores. Un laberinto que el arquitecto Gabriel Asdrúbal ha transformado en un espacio versátil, que puede funcionar igualmente como vivienda —con tres dormitorios y varios espacios comunes— o, gracias a sus amplias estancias y techos altos, como estudio ­profesional. El interiorista ha dejado al descubierto paredes con sus acabados constructivos originales para mantener intacto el espíritu de casa señorial de 1890. También ha conservado el suelo de roble macizo, el hierro texturizado en las carpinterías exteriores y la madera de castaño en las interiores. Para la creación de nuevos volúmenes ha elegido el cartón yeso, un material que, al ser de fácil montaje y no requerir secado, permite que los espacios sean más adaptables. Y como guiño al refuerzo estructural que hubo que hacer antes de comenzar la obra, quedan a la vista los chapados lineales de madera en los perímetros superiores de cada espacio.