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Cristina de Borbón seguirá un año más en Ginebra

Los hijos menores de la hermana del Rey se han incorporado a las clases. Los mayores residen en el Reino Unido y Francia

La Infanta el 27 de agosto en el Hospital Quirón de Madrid.
La Infanta el 27 de agosto en el Hospital Quirón de Madrid. GTRES

Cristina de Borbón ha retomado su vida en Ginebra tras el paréntesis veraniego. Con ella están sus dos hijos menores, Miguel e Irene, que ya han comenzado las clases en el colegio Ecolint. Los mayores ya viven fuera del hogar. El mayor, Juan, estudia en el Reino Unido como el año pasado y el segundo, Pablo, ha fichado por el Nantes, un equipo de balonmano francés tras jugar la temporada anterior en Hannover, en Alemania. Así que, a la espera de que su marido Iñaki Urdangarin obtenga algún beneficio penitenciario, no hay señales de que la Infanta vaya a cambiar su domicilio. Lisboa y Madrid eran las ciudades candidatas para acoger a la hermana menor de Felipe VI de cara a un posible cambio de régimen de vida carcelaria de su esposo

El 19 de junio pasado Urdangarin cumplió el primero de los 5 años y 10 meses de condena por delitos de malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias a los que está condenado en la cárcel de Brieva, en Ávila.

A finales del mes de noviembre Urdangarin podrá solicitar su primer permiso. Todo indica que el juez se lo concederá. Como otros presos, tendrá derecho a una serie de días, que no podrán ser más de seis seguidos. Cuando llegue ese periodo de tiempo la vida del marido de Cristina de Borbón cambiará, ya que poco a poco se acercará al tercer grado, que puede llegar cuando haya cumplido la mitad de su condena. Tener arraigo y un trabajo hará más fácil que Urdangarin, como ocurre con cualquier otro preso, logre el tercer grado.

Cristina de Borbón, con sus hijos, Miguel, Juan e Irene.
Cristina de Borbón, con sus hijos, Miguel, Juan e Irene. GTRESONLINE

Según fuentes penitenciarias, Urdangarin es un preso que no da problemas. Correcto y educado con los funcionarios, cumple con las normas recogidas en el libro El día a día en prisión, que se entrega a todos los reclusos al ingresar en la cárcel. En él se recogen, por ejemplo, el régimen de visitas a las que tienen derecho y las llamadas telefónicas que pueden hacer. El marido de Cristina de Borbón puede, como otros presos, hacer un máximo de 10 llamadas telefónicas a la semana de cinco minutos a uno de los números previamente autorizados por Prisiones, y cuyo importe debe asumir él. Casi todas las comunicaciones son con su esposa, aunque también habla con su madre.

La Infanta en este último año se ha dejado ver más en España. Ya no solo visita Barcelona por razones laborales, sino que también viaja a Madrid para ver a su familia. No se sabe nada, en cambio, de en qué lugar ha pasado el verano. En otras ocasiones lo ha hecho en Bidart, en el sur de Francia donde la familia Urdangarin suele alquilar una casa. Quienes sí han aparecido en público han sido sus hijos menores, que visitaron a su abuela, la reina Sofía, en Palma de Mallorca antes de que don Felipe, doña Letizia, la princesa de Asturias y la infanta Sofía llegaran a la isla. Luego la Infanta acudió con tres de sus cuatro hijos a visitar a su padre en el Hospital Quirón de Madrid donde fue operado del corazón.

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