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Dieta ecológica

Glaciares que se derriten. Julio tórrido con registros caniculares desconocidos. Alaska bate récords de calor. Mares que se convierten en vertederos de plástico. Siberia es pasto de las llamas. Incesante contaminación en las grandes metrópolis. Calentamiento global. Tala especulativa de masa arbórea. Deforestación amazónica. Debe erradicarse la ceguera e indiferencia ante una gravísima amenaza destructiva que, de no afrontarse pronto, con radicalidad y determinación, mediante políticas activas y comprometidas, resultará irreversible para el futuro de la humanidad. Debe priorizarse la inversión medioambiental. Calar en la conciencia ciudadana la alerta de emergencia. Es menester incentivar la industria ecológica, implementar un modelo de consumo sostenible y responsable. Se impone un drástico cambio de hábitos. Fomentar una dieta climática.

José María Torras Coll. Sabadell (Barcelona)

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