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Ter y la perspectiva de ‘El lavatorio’

La idea era invitar a 10 personajes de distinto y distinguido pedigrí, colarlos en el Prado y dejarlos solos con su obra favorita —de noche y con el museo desierto— y que luego contaran la experiencia. La intención final: contrastar esa forma inhabitual de contemplar el arte, solitaria y serena, con el ruido y la furia del tumulto contemporáneo en los museos. Unos lloraron, otras se extasiaron, todos disfrutaron. Este es el resultado de aquella noche tranquila de la youtuber Ter.

E L LAVATORIO representa cómo Jesús se levantó para lavar los pies de todos sus discípulos durante la última cena, en un gesto que mostraba ausencia de ego, humildad. El cuadro tiene una composición inquietante: la escena principal en la que Jesús lava los pies de san Pedro no está en el centro del lienzo, sino desplazada hacia la derecha. Además, el punto de fuga de la perspectiva cónica tampoco está centrado, sino desplazado hacia la izquierda.

— Esa perspectiva tan marcada genera una espacialidad intrigante, y al ser un cuadro tan grande sientes que tú mismo estás dentro de la escena. Antes del Renacimiento no existía la perspectiva tal y como la entendemos ahora: en el arte egipcio o en el arte europeo de la Edad Media, cuando querían representar algo en un plano lejano, lo dibujaban más pequeño sin ningún tipo de regla.

“Esa perspectiva genera una espacialidad intrigante, y al ser un cuadro tan grande sientes que tú estás dentro de la escena”

— El resultado era infantil, como lo dibujaría un niño que tiene mucha intuición pero no entiende exactamente lo que está haciendo. Pero durante el Renacimiento se desarrolló una base teórica, unos principios matemáticos para ejecutar la perspectiva cónica con rigor y precisión, y eso permitió crear realidades dentro de los cuadros que hasta entonces no se podían crear. Supuso una herramienta nueva para comunicarse a través de las imágenes. Haber estado a solas con un cuadro que forma parte de toda esta tradición ha sido extrañamente emocionante, puesto que yo misma me dedico al mundo de las imágenes y entiendo la perspectiva como un punto de inflexión en el lenguaje visual. Ha sido como estar presente en el momento exacto en el que alguien inventó la palabra.

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