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Por qué no debes darle frutos secos enteros a tu hijo pequeño

Una niña de cinco años muere por atragantamiento en Badajoz tras ingerir este alimento

Una niña de cinco años falleció este lunes, 20 de mayo, tras atragantarse mientras comía frutos secos en Mérida (Badajoz). La causa de la muerte fue una parada cardiocirculatoria secundaria a insuficiencia respiratoria, provocada "probablemente por la presencia de un cuerpo extraño en las vías respiratorias", según informaron fuentes del Servicio Extremeño de Salud (SES) a Europa Press. En España, en 2018, murieron cuatro menores de 14 años atragantados por objetos y tres más por alimentos. De los casos alimentarios, un 65% están causados por frutos secos. Y el que tiene un mayor riesgo es el cacahuete, explica por teléfono Fernando Panzino, coordinador del Grupo de Trabajo de Lesiones no intencionadas de la Sociedad de Urgencias Pediátricas.

¿Por qué son peligrosos los frutos secos para los niños? "Los frutos secos son peligrosos para los niños menores de cinco años, este es el acuerdo de los expertos españoles, por diversas razones", argumenta Panzino. "Entre ellas, están que hasta los cinco años no se ha desarrollado del todo la dentición, ni la masticación, por lo que no mastican los alimentos convenientemente y pueden ingerir trozos demasiado grandes", prosigue. "Además, me gustaría recordar dos cosas: que la deglución, efecto innato de tragar, se desarrolla entre los dos y tres años y que el tamaño de la tráquea es el de su dedo meñique. Hay que tenerlo en cuenta a la hora de ofrecerles comida". Según Panzino, "otra cosa a tener en cuenta actualmente es la multifuncionalidad de los niños. Esto quiere decir que cuando comen, no solo comen, están viendo la tele, el móvil, jugando... Y en los menores de cinco años, aunque sobre todo en los menores de tres, eso es peligroso".

Y añade: "Existe también una falsa supervisión por parte de los progenitores". Esto quiere decir que son vigilantes cuando, por ejemplo, los dejan con los abuelos o en un bar, "pero tal vez en casa no lo apliquen con la misma rectitud".

Los expertos no rechazan que los menores consuman frutos secos, que consideran saludables, pero sí recomiendan molerlos o usarlos como ingrediente cuando tienen menos de seis años. "Hay que vigilar el consumo de frutos secos en niños. Un dato impactante es el de Estados Unidos. Según la Asociación de Pediatría Americana, un niño muere por atragantamiento cada cinco días. Es importante", concluye Panzino.

El top de los alimentos que pueden provocar una obstrucción de las vías respiratorias son: la zanahoria, las chucherías (palomitas, caramelos...), las uvas; las manzanas y los frutos secos.

Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría por edades

Según los expertos españoles, cualquier objeto pequeño puede ser un objeto extraño con potencial peligro para el menor. Los menores pueden introducirse objetos en la nariz, en el oído o en la boca, en un intento de explorar su propio cuerpo. La importancia de esta situación varía en función del tamaño del cuerpo extraño, de su naturaleza y de la localización en la que se encuentra.

No todos los cuerpos extraños tienen el mismo riesgo: las pilas o baterías pueden dañar seriamente el tejido circundante; las semillas o huesos pueden aumentar su tamaño y empeorar la obstrucción. Según relatan, “la ingesta de cuerpos extraños es una causa frecuente de consulta en la Urgencia Pediátrica, aunque el 80% son eliminados espontáneamente por las heces, un porcentaje no despreciable van a necesitar extracción endoscópica o intervención quirúrgica”.

Medidas preventivas

  • Se debe enseñar a los niños a que no deben meterse objetos extraños en oídos, nariz u otros orificios.
  • Procure que no jueguen con servilletas, bolsas de plástico, pilas o cualquier otra cosa que sea de pequeño tamaño.
  • No deben dejarse objetos de pequeño tamaño al alcance de los niños que empiezan a caminar y, en general, de niños menores de tres años.
  • Tampoco juguetes que sean desmontables o tengan piezas pequeñas o botones.
  • Enséñeles a masticar bien los alimentos antes de tragarlos.
  • Oriente a los niños para que coman bien sentados en la mesa, que no lo hagan ni acostados, ni jugando o corriendo.
  • Los niños menores de cinco años no deben comer frutos secos (pipas, cacahuetes, avellanas, etcétera) ni frutos con hueso (como aceitunas, cerezas, etcétera), por peligro de atragantamiento.

En estas edades, según explica, el papel de los padres será de ayuda, como acompañantes en el descubrimiento de sus nuevas capacidades, intentando hacer menores los riesgos, pero dando libertad para descubrir el mundo. Añaden que la labor de los cuidadores es "enseñarles a no jugar ni reír mientras se come, impedir que lleven cosas en la boca mientras corren o juegan, y no dejarles usar ni bolsas de plástico ni globos".

En los últimos meses, se han conocido tres casos de menores que han fallecido a causa de un atragantamiento: la Nochevieja pasada una pequeña fallecía por una uva; en marzo, por un globo y este último caso, a causa de un fruto seco. La vigilancia de cuidadores, padres y expertos es fundamental para que esto no vuelva a suceder.

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