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¿Europa, cultura, qué?

Ha habido muchos temas importantes que han quedado fuera de los debates electorales

Captura de pantalla del debate emitido por TVE el pasado lunes.
Captura de pantalla del debate emitido por TVE el pasado lunes.

Uno de los cuatro participantes en el debate puso una cartela en la que preguntaba por la cultura. Como sabe casi todo el mundo, eso también depende del Presupuesto. Y, aunque los números se vuelven de goma durante las campañas electorales, hay que tener cuidado con lo que se dice. Quizás por ello, la derecha no dice casi nada al respecto. No hay muchas referencias en los programas de PP y Ciudadanos a semejante cosa. Seguramente no hablan de ello porque, de conseguir una victoria electoral que tendría que ser “a tres” con Vox, se les iría todo el Presupuesto en hacer una superproducción sobre Blas de Lezo, un héroe guipuzcoano que cometía hazañas muy caras de reproducir. La tendría que dirigir José Luis Sáenz de Heredia, pero creo que ha muerto. También ha muerto el guionista Francisco Franco. Pero alguien habría.

El PSOE reúne una larga oferta de acciones a favor del creador (que en este caso no es Dios), pero tiene que explicar cómo va a hacer para que la Abogacía del Estado no recurra las sentencias que justamente los creadores han conseguido arrancar al Ministerio de Hacienda. José Guirao tendrá que contar eso si gana la izquierda.

La cultura, ayer, fue cosa de una uruguaya, que no juega en el centro de ningún ataque futbolístico. Gracias a una poeta como Ida Vitale, hemos visto en todo su esplendor a la Cultura. Estuvo en buenas manos.

Hay que volver al debate. Y la otra gran falta estuvo en un lugar llamado Europa. ¿Se acuerdan ustedes? Ignoro el porqué de la elipsis. Supongo que gente tan importante como Josep Borrell también lo ignora. Una gente que va a tener que dar la cara ante el Brexit, que va a tener que defender los desvíos presupuestarios originados en mil negociaciones con separatistas y uniformistas.

Pero, sobre todo, gente que tendrá que defender con rigor la democracia. Sabiendo a qué nos arriesgamos. Europa no es poca cosa, sino la mayor de todas las cosas. Un continente que no solo nos cobija, sino que se enfrenta ahora mismo a pequeñeces como el cambio climático, otro de los asuntos ausentes del debate, o el asalto desde dentro de antidemócratas húngaros y polacos, o de supremacistas del norte de Italia y del noreste de España.

Hay muchas fuerzas empeñadas en romper la Europa con la que soñamos la mayoría de los españoles. ¿Tocaba? Siempre.

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