Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Frente a la Europa fortaleza, visados humanitarios

La iniciativa del Parlamento Europeo podría facilitar la protección internacional de miles de personas

No todo está perdido en las instituciones europeas.
No todo está perdido en las instituciones europeas. EFE

¿Qué harían nuestros lectores si temiesen por su vida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un determinado grupo social? Los que pudiesen, huirían a un lugar que les pudiese ofrecer asilo.

La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea garantiza el derecho de asilo a todo nacional de un tercer país que necesite protección internacional. Todo parece lógico y justo, ¿verdad? Hay un problema, para poder solicitarlo hay que llegar al territorio de uno de los Estados miembros.

La ausencia de vías legales que permitan llegar a la Unión Europea con el propósito de solicitar asilo es una clara invitación a la vía irregular, de hecho, aproximadamente el 90% de las personas a las que se les ha otorgado asilo, llegaron a suelo europeo de forma irregular, la mayoría de veces confiando su vida y esperanzas a las mafias del tráfico de migrantes.

Afortunadamente, el Parlamento Europeo, alertado por el inaceptable número de muertes en el Mediterráneo (más de 30000 desde el año 2000), lleva un par de años trabajando para la creación de un sistema comunitario de visados humanitarios que permita acceder, a aquellos que lo necesiten, de manera legal y segura a protección internacional. El pasado 11 de diciembre, el pleno del Parlamento Europeo aprobó (incluido el voto de todos los eurodiputados españoles presentes) el informe con recomendaciones destinadas a la Comisión Europea sobre visados humanitarios, preparado por iniciativa de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior.

Los eurodiputados impulsores de esta iniciativa, cuyo ponente es el socialista López Aguilar, subrayan que, aunque existen varias iniciativas nacionales, no se dispone aún de una armonización de los procedimientos de entrada protegida. Tampoco de un marco jurídico comunitario que obligue a los Estados miembros a expedir visados humanitarios a las personas que deseen entrar en su territorio con la intención de pedir asilo. Esto mismo fue lo que dictaminó el Tribunal de Justicia de la Unión Europea el 7 de marzo de 2017 en el caso de una familia siria contra Bélgica.

Si finalmente se establece el visado humanitario, la Unión Europea estaría implementando el principio de extraterritorialidad en el cumplimiento de los deberes de protección de derechos humanos, y se salvarían miles de vidas. Adicionalmente, se gestionaría de una forma más ordenada los flujos migratorios, se mejorarían los procedimientos de recepción y tramitación de las solicitudes de asilo y se optimizaría el presupuesto de los Estados miembros y de la Unión para procedimientos de asilo, control de fronteras y actividades de búsqueda y salvamento. Finalmente, se avanzaría hacia el desarrollo de una política común en materia de asilo y se optimizaría tanto el presupuesto de asilo como el de control de fronteras, así como de lucha contra la delincuencia organizada, la trata y el tráfico ilícito de personas.

Según el sistema propuesto las solicitudes de visado se presentarían y se evaluarían en el consulado o embajada de cualquier Estado miembro fuera de la UE. Los solicitantes deberán demostrar que están siendo perseguidos y serán sometidos a un exhaustivo control de seguridad. Una vez otorgado, el visado humanitario permitiría al solicitante llegar al país que haya expedido el visado humanitario (ya que se trataría de un visado de validez territorial limitada), de forma legal y segura, con el único objetivo de presentar la correspondiente solicitud de protección internacional.

Esta iniciativa aún no tiene valor legislativo, se trata de una herramienta para interpelar al resto de instituciones. La iniciativa legislativa ordinaria es de la Comisión Europea y por esa razón el Parlamento le insta a presentar, antes del 31 de marzo de 2019, una propuesta de Reglamento. Pero, en realidad, la Comisión Europea solo tiene la obligación de contestar de forma razonada a esta petición. Si la Comisión Europea llegase a hacer la propuesta de Reglamento, aún se necesitaría la aprobación por parte del Parlamento Europeo y el Consejo.

En el mes de mayo se celebrarán las elecciones europeas. Es difícil que el proceso descrito se produzca de forma rauda, por lo que incluso si la Comisión Europea decide preparar un borrador del Reglamento sobre visados humanitarios, es muy posible que quede como un encargo para el parlamento entrante.

Como resultado de estas elecciones, la composición del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea cambiará y teniendo en cuenta los últimos resultados electorales en países europeos, es muy probable que una iniciativa como esta encuentre una feroz oposición. El panorama político es desolador y parece un espacio ganado por las tesis antiinmigración.

La Unión Europea debe asumir su responsabilidad humanitaria tal y como demandan las normas de protección internacional. La creación de vías legales (no solo en casos humanitarios) de migración, es lo más justo e inteligente, ayudarían a ordenar los flujos migratorios y nos evitarían muchos debates públicos radiactivos. Que el pleno del Parlamento Europeo aprobase el informe con recomendaciones sobre visados humanitarios me parece una excelente noticia, quedo expectante a la respuesta de la Comisión Europea y espero que, quién sabe, Juncker decida dejar un sistema de visados humanitarios comunitario como legado. El resto, dependerá de las futuras elecciones europeas, por lo que animo a todos a ejercer su derecho de voto, que, en estos tiempos, debería ser casi una responsabilidad.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información