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Diez escándalos televisivos que no deberían repetirse en 2019, y uno que sí

La televisión se sigue viendo, mucho. Y si no se ve en directo ahí están las redes sociales para recordarnos momentos en los que llevarse las manos a la cabeza. Aquí relatamos una decena de casos que conviene no repetir, y una gran excepción

Javier Cárdenas, Ana Guerra ('OT'), Dani Mateo y Amaia Montero han protagonizado algunos de los momentos "tierra trágrame" más sonados de 2018.
Javier Cárdenas, Ana Guerra ('OT'), Dani Mateo y Amaia Montero han protagonizado algunos de los momentos "tierra trágrame" más sonados de 2018. Getty

Doce meses, un montón de cadenas, horas y horas de emisiones... Mucho material para el entretenimiento de un país. Y también momentos de alta tensión. Hemos seleccionado diez polémicas que se dieron en televisión y que convendría evitar para el año que ahora arranca. Como somos gente positiva también hemos querido abrir una ventana a la esperanza: un episodio controvertido que sí es reivindicable. Y todo esto lo hemos hecho sin recurrir a Sálvame. Todo un logro...

Inés Ballester y sus colaboradoras únicamente se interesaron por unas fotografías que Ana Guerra había subido a Instagram, convirtiendo así la charla en un debate sobre la incompatibilidad del bikini y el feminismo.
Inés Ballester y sus colaboradoras únicamente se interesaron por unas fotografías que Ana Guerra había subido a Instagram, convirtiendo así la charla en un debate sobre la incompatibilidad del bikini y el feminismo.

La acusación de exhibicionismo a Ana Guerra

La visita de Ana Guerra, quinta finalista de OT 2017, al programa de TVE Amigas y vecinas tendría que haber sido un evento promocional más a mayor gloria de la cantante, pero la canaria acabó siendo víctima del fuego amigo y protagonizando uno de los momentos más tensos del año. ¿El motivo? Una foto en bikini que Guerra había subido a su cuenta de Instagram. Inés Ballester, conductora del programa, se preguntó cómo casaba ese “exhibicionismo” con el mensaje feminista de sus canciones. La respuesta de la cantante fue contundente: “Lo hago porque, primero, me flipa la foto. Veo que hay arte y el trabajo de una persona que, además, es uno de los bailarines de la gira, Sam. Segundo, porque me da la gana. Al final me siento cómoda subiendo estas cosas a redes. Estoy cómoda con mi cuerpo, me quiero a mí misma”.

La colaboradora Isabel San Sebastián no se quedó satisfecha y le replicó: “Esto es exhibicionismo. En el feminismo de hace veinte o treinta años mostrar el cuerpo era algo que se repudiaba. Que las guapas lo exhibieran era algo que no estaba bien visto”. La cantante puso fin al debate de manera contundente: “¿Sabéis lo que es triste? Que esa foto al día siguiente fuera noticia. Eso significa que tenemos que seguir con el cambio y que tenemos que seguir luchando por el feminismo”. Que el hashtag #AnaGuerraSíMeRepresenta se convirtiese en apenas unos minutos en trending topic (tema más comentado en Twitter) dejó claro del lado de parte de quién se había puesto la audiencia.

En la imagen, la actriz Michelle Jenner en la serie 'El Continental'.
En la imagen, la actriz Michelle Jenner en la serie 'El Continental'.

¿Era un plagio la gran apuesta de TVE?

En un año marcado por el éxito de la ficción española con Élite como punta de lanza y La Casa de papel y Las chicas del cable codeándose con los grandes títulos internacionales, un producto patrio ha protagonizado también el mayor batacazo de la temporada. El Continental (creada por Frank Ariza, que ya había protagonizado otro sonoro fracaso con Dreamland, en Cuatro) llegaba dispuesto a dar esplendor a la parrilla de la televisión pública gracias a un elenco despampanante: Alex García, Michelle Jenner, Roberto Álamo, Fernando Tejero, Raúl Arévalo, Alexandra Jiménez... Una sobredosis de violencia e intensidad narrativa y una puesta en escena abrumadora, aunque resultaba tan sospechosamente similar a otras ficciones, especialmente Peaky Blinders, que el público se le echó encima y “plagio” acabó siendo la palabra más escuchada durante su estreno. Tras fracasar durante cuatro semanas en el horario de máxima audiencia de los lunes fue relegada a la madrugada donde sus datos no mejoraron. A pesar de sus aproximadamente 600.000 euros de coste por capítulo acabó naufragando entre tarots, minutos musicales y thrillers de serie B hasta la emisión de su último capítulo que apenas fue seguido por un 2,8 % de la audiencia.

El acoso a las periodistas en el Mundial de Rusia

Bajo el lema "Deixa ela trabalhar" (Déjala trabajar), las periodistas deportivas brasileñas, hartas del acoso al que cada semana se veían sometidas por los aficionados, se unieron en marzo para denunciarlo en una campaña que se hizo viral. Tres meses después, el mundo entero fue testigo de en qué consistía su queja. Durante el Mundial de Rusia pudimos comprobar cómo el menosprecio al trabajo de las periodistas sucedía de manera cotidiana. La colombiana Julieth González Therán fue besada y manoseada durante un directo el mismo día de la inauguración. Ella misma lo denunció en sus redes sociales. Más casos: aficionados suecos zarandearon y besaron a Malin Wahlberg, reportera de Aftonbladet TV, y Julia Guimaraes, periodista de Sport TV / Globo, se vio obligada a realizar una cobra acrobática a un aficionado al que gritó: "No trates nunca de hacer eso a una mujer, ¡respeta!". Fueron los casos más mediáticos, pero no los únicos. La periodista española María Gómez, de Mediaset, lo denunció en sus redes sociales y en el canal BeMad: “De pronto se abalanzan sobre nosotras o intentan darte un beso mientras estás trabajando. En los momentos en los que hay aficionados directamente se produce una avalancha y tienes miedo de que vaya a pasar cualquier cosa. Me parece surrealista que lo tengamos que pedir. Basta ya de este tipo de actitudes, basta ya de este tipo de hombres. Somos trabajadoras, no somos floreros, no estamos esperando besos que no pedimos”.

El comentario de María Gómez en Twitter:

El acoso a Julieth González:

"¿Y tú tienes parálisis cerebral? ¡Jo, quién la quisiera!"

Durante la entrevista a Miriam Fernández, campeona de España de natación adaptada y ganadora de la segunda edición del programa de Telecinco Tú sí que vales, Javier Cárdenas, presentador de Hora punta, le espetó: “¿Y tú tienes parálisis cerebral? ¡Jo, quién la quisiera!”. Algo que pretendía halagar su hiperactividad y optimismo, pero nadie lo entendió. Conmovido por su espíritu de superación, siguió echando leña a un fuego que no necesitaba ser avivado porque llovía sobre mojado: “¿Tú piensas en eso sola o con la ayuda de algún psicólogo o coach?”.

El programa de Cárdenas había sido desde su estreno uno de los más censurados por los espectadores por sus polémicas constantes y había soliviantado incluso a la comunidad científica a causa de controvertidos comentarios en los que relacionaba las vacunas con el autismo o culpaba a los aerosoles de la formación de huracanes. Cuando en agosto trascendió que el programa no volvería a TVE tras el verano, nadie lloró demasiado.

Esta no es gala para reivindicar

"Yo creo que no es una noche para reivindicar, sino para disfrutar la fiesta del cine español y para sonreír", declaró el actor Miguel Ángel Muñoz a la entrada de los Goya 2018. No fue el único. El humorista Arturo Valls también rechazó que aquel fuese el escenario idóneo para lanzar soflamas: "Hay otros sitios para reivindicar ese tipo de cosas", declaró.

Unas palabras que llegaban pocos días después de que otra gala, la de los Globos de Oro, marcara un punto de inflexión con su defensa a ultranza del movimiento contra el acoso sexual Time’s Up. A pesar de que muchos espectadores se solidarizaron con la postura de Muñoz y Valls, la mayoría no pudo evitar recordar la importancia de aquel mismo escenario en protestas como aquel "No a la Guerra" que marcó la ceremonia de 2003.

Muchos criticaron los comentarios de Arturo Valls y Miguel Ángel Muñoz (en la imagen), tachándolos de insensibles en un año en el que las reivindicaciones son más fuertes que nunca en la industria del cine.
Muchos criticaron los comentarios de Arturo Valls y Miguel Ángel Muñoz (en la imagen), tachándolos de insensibles en un año en el que las reivindicaciones son más fuertes que nunca en la industria del cine. Cordon

El descuido de Amaia Montero

Algo que nos ha dejado claro 2018 es que al público le da igual que hayas liderado una de las bandas más exitosas de la historia de la música española (La Oreja de Van Gogh), que hayas vendido más de ocho millones de discos y que tu presente en solitario esté jalonado de éxitos. Si una noche flaqueas sobre el escenario, lanzarán contra ti toda su ira destructora. Eso es lo que le pasó a Amaia Montero cuando tras una actuación fallida en el programa de Juan y Medio La tarde aquí –se olvidó la letra de su nueva canción– vio cómo las redes sociales se llenaban de insultos hacia su persona. Pero, afortunadamente, también contó con el apoyo de compañeros como Manolo García. El cantante de El Último de la Fila le dedicó unas emotivas palabras que emocionaron a la cantante. Aunque el alivio fue un pequeño espejismo: poco después otra actuación, esta vez en Bailando con las estrellas, reverdeció la ira de sus detractores. 2018 ha sido un año muy movidito para Montero y si no que se lo pregunten a Malú.

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Te respeto,te admiro pero por encima de todo te quiero...ayer cuando colgamos me hiciste llorar (pero por primera vez en estos días tan duros )...de felicidad!!!Gracias por ser un amigo en mayúsculas❤️ . . . A AMAIA MONTERO Y A LOS PERFECTOS DE ESTE MUNDO. Te conozco desde hace bastantes años, Amaia. Nos hemos encontrado en muchas fiestas de radio, entregas de premios… y siempre nos hemos saludado, siempre has tenido una palabra cariñosa para mí. Sabemos que la vida es una montaña rusa y hoy quiero enviarte un abrazo sincero, leal a esa amistad en la distancia pero profunda que siento por ti. Un abrazo cósmico. Ahora que está tan de moda el Me Too, a mí me ha pasado de todo. He subido con alguna copa de más a un escenario, he patinado con un playback que no entraba en pleno directo de televisión, me he olvidado la letra de una canción bastantes veces, en multitud de ocasiones he salido a escena con ropas tan desacertadas como para morirse de risa y hasta me he colado en un agujero escenario abajo. ¿Qué sucede? ¿Que una pifia, un error, una metedura de pata pesan más que tantas y tantas noches de entrega, de buenos conciertos? Pues claro que no. Y como dice la Biblia, el que esté libre de culpa, que tire la primera piedra. Como tú, como todos los que a veces nos pueden criticar, soy humano. Pero sabes, precisamente por eso hay que perdonarse. Si te soy sincero, tampoco me he sentido mal porque sé que todos y cada uno de los que están frente a nosotros en cualquier evento, de vez en cuando también fallan. Es nuestra condición. Y poco más. Ayer hablé contigo y al colgar el teléfono pensé en los años que llevas en el oficio de la música y en la cantidad de veces que habrás subido a un escenario y habrás dado felicidad al público junto a tus compañeros músicos. Eso, tu entrega de tantas noches a tanta gente es tu salvoconducto para ser respetada, como debería serlo todo el mundo. Un montón de besos y un ramo de flores, Amaia. Manolo García.

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¿Mariconez o estupidez?

Poco podía imaginar José María Cano en 1988 que 30 años después de su composición Quédate en Madrid iba a protagonizar la mayor controversia de un amable formato familiar. En la cuarta semana de OT 2018, los concursantes María y Miki fueron los elegidos para interpretar el tema incluido en Descanso dominical, pero durante los ensayos algo les chirrió. "Yo no voy a decir 'mariconez' porque es un insulto muy homófobo", hizo saber María a sus compañeros. Y la bola comenzó a rodar. Los dos concursantes plantearon al programa sustituir “mariconez” por “estupidez” y la Academia tras, presuntamente, consultar al grupo, dio el visto bueno. Al menos hasta que Ana Torroja, cantante de la canción y jurado en esta edición puso el grito en el cielo: "Para empezar YO NO HE AUTORIZADO a nadie para cambiar la letra de una canción que sigo cantando hoy en día", publicó en Instagram. Y España, o al menos la España que tuitea, se dividió entre los que consideraban sagrada la creación de un artista y los que opinan que estas composiciones deberían adaptarse a las nuevas sensibilidades. Durante cuatro días las redes sociales se convirtieron en un ring que resultaba absolutamente ajeno a unos concursantes aislados que en el momento más esperado, la gala, se ajustaron al guion para solaz de una Ana Torroja que recibió el abucheo del público mientras los espectadores convertían a María Villar era la favorita de la noche.

El chiste que casi cuesta un despido

Una de las polémicas más absurdas del año se produjo cuando Sergio V. Santesteban, guionista de la serie de Antena 3 Allí abajo, escribió en Twitter: “La primera vez que escuché la Salve Rociera pensé que el estribillo decía: 'Leo leo leo leo leo leo', pero luego caí en que era una canción andaluza y eso no podía ser #ViernesSanto”.

Algo tan poco sorpresivo como que un guionista que en esos momentos vivía de escribir chistes sobre tópicos andaluces y vascos escribiese un chiste sobre eso precisamente, un tópico andaluz, provocó que miles de personas exigiesen que fuese despedido de su puesto de trabajo. Esto llevó a los responsables de la ficción a poner tierra de por medio para evitar represalias y al propio guionista a pedir disculpas. Afortunadamente, también hubo quien apeló a la cordura: pocos podían imaginar allá por abril los niveles de locura a los que la defensa a ultranza de la corrección política nos harían llegar antes de fin de año.

El mensaje de la productora:

El mensaje de Alma Guionistas:

El novio de María, el protagonista inesperado de 'OT' 2018

La enésima polémica extramusical de la última edición de OT se produjo cuando el novio de la concursante María Villar acudió al plató para hablar durante unos minutos con su pareja. En contra de lo que suele ser habitual en esos encuentros con familiares y amigos (toneladas de lágrimas y empalago, ­aunque se hayan visto por última vez apenas hace unos días–­), el veinteañero Pablo Amores, visiblemente nervioso, se olvidó por completo de que estaba en un programa de televisión y contestó a las preguntas de Roberto Leal como habría contestado al WhatsApp de un compañero de piso. “¿Qué es lo que más has echado de menos de ella?". “Su culo”. “¿Y qué es lo que vais a hacer cuando salga de la Academia?". “Follar”. Por supuesto las redes sociales, que como maestros del reciclaje lo aprovechan todo, utilizaron las palabras de Pablo para cuestionar el feminismo de la concursante. A juzgar por el primer tuit de María tras salir de la Academia, no parece que le importase mucho.

Dani Mateo utiliza la bandera de España como pañuelo y se arma

Ningún escándalo televisivo ha tenido más repercusión este año que el provocado por un sketch de El Intermedio en el que Dani Mateo utilizaba una bandera de España para sonarse los mocos.

En esta ocasión el incidente no se limitó a provocar el habitual cisma en las redes sociales sino que supuso también la rescisión de contratos publicitarios tanto del programa como del humorista. "Llevo unos días muy mal porque ha sido muy fuerte. Recibir amenazas, mi familia, mi chica, yo, las empresas con las que trabajo… Muchos me pueden acusar de ingenuo, pero no supe prever la dimensión", declaró un Dani Mateo sobrepasado por las circunstancias, que incluso fue citado por un juez tras la denuncia de un sindicato policial.

Para tratar de calmar las aguas, El Gran Wyoming, conductor del programa, pidió disculpas en nombre de El Intermedio a las personas que se hubiesen podido sentir ofendidas. Y añadió: "No hubo intencionalidad política ni ningún posicionamiento editorial detrás, era simplemente humor". Pero si algo nos ha dejado claro 2018 es que nunca nada volverá a ser solo humor.

 Y un escándalo que SÍ debería repetirse: el día que nadie se quejó

En un momento en el que la sociedad está más polarizada que nunca ya sea por cuestiones políticas, los límites del humor, la pizza con piña o la receta de la tortilla de patata, resulta terapéutico que algo, sea lo que sea, concilie las opiniones de todos. Casi a finales de año ha llegado ese algo: Madrid Central. Al menos de todos los que fueron asaltados por el reportero de Telemadrid José Antonio Masegosa, que durante la mañana de la puesta en funcionamiento de la medida que restringe el tráfico privado en el centro de la capital, buscaba desesperadamente un opinión disidente con la que aportar un poco de salsa a su pieza sobre la iniciativa de Manuela Carmena, alcaldesa de la capital. Pero fue imposible: tanto los que visitaban puntualmente el centro de Madrid y agradecían el desahogo de tráfico como los que por su trabajo resultaban afectados por ella, se mostraban encantados con la medida que busca luchar contra la contaminación. Un pequeño milagro navideño que se adelantó a noviembre.

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