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La lucha de unos alumnos de Toronto para evitar que un constructor les quite la luz solar de su patio

La amenaza de un edificio enfrente de su colegio hace que varios niños de entre 6 y 12 años envíen varias maquetas para no quedarse en la oscuridad

Fundada en 1972, Alpha es la decana de las escuelas alternativas de Toronto. Su filosofía está resumida en su lema: “educación no coercitiva, holística y centrada en el alumno”. Este centro vive actualmente una amenaza específica: el proyecto de construcción de un edificio de 12 pisos a unos cuantos metros no dejaría pasar la luz solar. “No quiero que mi escuela se quede en la sombra”, declaró a la cadena City News Iza Wojtira, una de las alumnas. Como una muestra de sus proactivas formas de enseñanza, un grupo de estudiantes de entre 6 y 12 años se reunieron con los desarrolladores inmobiliarios el pasado 25 de junio para presentarles algunas soluciones a este problema.

La firma de arquitectos Hariri Pontarini realizó el proyecto de un edificio de 12 pisos que se ubicará sobre la calle King oeste. Su desarrollo corre a cargo de las compañías inmobiliarias Allied Properties Reit y Great Gulf. El punto es que este edificio, con forma de L, tendría detrás a la escuela ALPHA (situada en la calle Brant) y bloquearía la luz solar tanto en su patio como en algunas de sus aulas. También existe la amenaza de que varios árboles cercanos a la escuela sean talados. El proyecto ofrecerá apartamentos, locales para oficinas y espacios comerciales.

La Asociación de vecinos del distrito Garment (ubicado en el centro de Toronto) organizó la reunión entre estudiantes, padres y desarrolladores inmobiliarios. Los niños llegaron preparados a la cita. Deb O’Rourke, periodista en el semanario Now, contó algunos pormenores. Primero los estudiantes presentaron modelos a escala de los inmuebles y utilizaron una potente lámpara para mostrar las zonas que quedarían bajo las sombras. Después, un alumno propuso una solución: construir una torre alta en la parte más alejada a la escuela y torres bajas en la parte cercana. “Esto nos daría suficiente sol entre las 11.00 y las 13.00 horas todos los días desde enero hasta mediados de marzo”, explicó. Asimismo, otro estudiante afirmó que otra posibilidad es levantar dos torres conectadas por un puente y así permitir que la luz penetre en el patio escolar.

Hugh Clark, vicepresidente de desarrollo de Allied Properties Reit, catalogó como muy positivas las exposiciones de los alumnos. “Todo esto nos da una idea de cómo la arquitectura, el diseño, la ingeniería y la planificación se unen”, agregó. A su vez, Madeline Zito, vicepresidenta de relaciones públicas de Great Gulf, felicitó a los niños en City News y aseguró que existe el compromiso de escuchar a los vecinos y trabajar con ellos. Las compañías inmobiliarias tendrán otra reunión con padres y alumnos de Alpha en otoño para mostrarles las modificaciones al proyecto. También presentarán estos cambios a las autoridades municipales en busca de su visto bueno.

No es la primera ocasión que padres y alumnos de la escuela Alpha son un ejemplo de iniciar iniciativas. Hace algunos años, lograron que no se cortaran unos matorrales cercanos al centro educativo porque podían servir de morada para pájaros y ardillas. También retiraron el asfalto en una pequeña zona para cubrirla con vegetación. Lo hicieron porque querían estudiar el comportamiento de algunos insectos, pero tenían problemas para encontrarlos en ese tipo de superficie.

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