Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

¿Alemania en bicicleta? ¡Y por qué no!

Alemania es un paraíso para los cicloturistas. Hay más de 200 rutas de larga distancia, buena parte de ellas a lo largo de los principales ríos. Aquí van cinco de las más recomendables

¿Alemania en bicicleta? ¡Y por qué no!

La percepción de buena parte de viajeros españoles sobre Alemania es que es un país con grandes complejos industriales, ciudades enormes, kilómetros y kilómetros de autopistas gratuitas en las que puedes ir a la velocidad que quieras, Berlín, Oktoberfest… y poco más.

Por el contrario, si hiciéramos una encuesta de andar por casa preguntándoles a los mismos viajeros qué país relacionan con la bicicleta, la mayoría abrumadora respondería Holanda.

Y sin menospreciar a los holandeses —pioneros en este tema—, en Alemania hay más de 70.000 kilómetros de carriles bici, una cultura de la bicicleta arraigada en todas las capas sociales y todas las edades y —lo más importante— un respeto hacia los cicloturistas que va impreso en los genes nativos.

El país cuenta con 200 grandes rutas cicloturistas perfectamente señalizadas y separadas del tráfico de motor, la mayor parte de ellas paralelas a los cauces de los grandes ríos, un territorio perfecto para desplegar estas infraestructuras porque discurren por terreno llano y generalmente arbolado.

Mientras en España —salvo contadísimas excepciones, casi siempre urbanas— las orillas de los ríos en vez de ser espacios lúdicos son vertederos, los alemanes hace tiempo que tendieron a lo largo de sus cauces una increíble red de autopistas para dos ruedas que es la envidia de cualquier aficionado.

Una familia pasea en bicicleta por la orilla del Elba, en Sajonia.
Una familia pasea en bicicleta por la orilla del Elba, en Sajonia.

Para los amantes de los viajes en bici (entre los que me cuento) es un verdadero festín ver los caminos de Alemania llenos de cicloturistas solos, en grupo o en pareja; familias enteras cargando incluso a bebés, gente joven o jubilados, dando sencillos paseos de un día o con alforjas para meterse en las piernas varios cientos de kilómetros.

Se estima en unos siete millones los turistas del pedal que recorren Alemania cada año. Y a ti, forastero de un lugar donde nada de esto ocurre, te embarga la sensación de haber llegado a un país que diseña y construye para el disfrute de sus ciudadanos, y unos ciudadanos que aprecian esas infraestructuras, las defienden y protegen y las ponen en valor utilizándolas.

Si te apetece descubrir Alemania en bicicleta, estas son cinco de las mejores rutas ciclistas a lo largo de ríos. He pedaleado en todas —algunas una parte, otras en su totalidad— y por eso puedo recomendarlas con conocimiento de causa.

¿Alemania en bicicleta? ¡Por supuesto!

El río Elba, a su paso por el parque nacional de la Suiza Sajona, cerca de Dresde.
El río Elba, a su paso por el parque nacional de la Suiza Sajona, cerca de Dresde.

Carril bici del Elba

El segundo río más largo de Alemania lleva paralelo al cauce un carril exclusivo para bicis, que en este caso sí es el más largo del país: 840 kilómetros, entre Schöna/Bad Schandau —en la frontera con Chequia— y la desembocadura en Cuxhaven, en el mar del Norte. Es la ruta cicloturista más popular de Alemania por la belleza de los paisajes que atraviesa, buena parte de ellos protegidos bajo la figura de reserva de la biosfera Paisaje Fluvial del Elba, que incluye el mayor complejo de bosques ribereños interconectados de Centroeuropa. La ciudad más cercana al inicio es Dresde.

Cicloturistas llegando a Bremerhaven por el carril bici del Weser.
Cicloturistas llegando a Bremerhaven por el carril bici del Weser.

Carril bici del Weser

El Weser es otro gran río del noroeste de Alemania que curiosamente desemboca en el mar del Norte a escasos kilómetros del Elba. Su carril bici empieza en Hannoversch Münden, que es donde oficialmente nace por la confluencia del Fulda y el Werra (que también tienen sus propios carriles, ¡una locura!). Cruza la región de Weserbergland -un parque natural de colinas y grandes bosques de hayas y coníferas-, pasa por Bremen y llega al mar en Bremerhaven. En total tiene 515 kilómetros de longitud. En Bremerhaven se puede seguir en paralelo a la costa y empalmar en Cuxhaven con el carril del Elba (lo que haría un total de 1.355 kilómetros ininterrumpidos de ciclo vía en paralelo a ríos). La ciudad grande más cercana al inicio del carril es Kassel.

Un grupo de cicloturistas recorre un tramo del Donauradweg.
Un grupo de cicloturistas recorre un tramo del Donauradweg.

Carril bici del Danubio

El Donauradweg, el carril-bici del Danubio, discurre en paralelo al gran río centroeuropeo, empezando en el mismísimo nacimiento: Donaueschingen. El tramo alemán tiene 592 kilómetros de recorrido, cruza los estados de Baden Württenberg y Baviera y llega a Passau, en la frontera germano-austriaca, desde donde continúa hasta Viena (otros 350 kilómetros). Como todas las rutas cicloturistas alemanas, el carril bici del Danubio está perfectamente señalizado, se pueden adquirir mapas y guías en las librerías del recorrido, tiene muchos servicios a su paso (talleres, restaurantes, supermercados, albergues) y en las oficinas de turismo gestionan el alojamiento. Donaueschingen se encuentra a unos 90 kilómetros de Zúrich (Suiza) y a 120 de Stuttgart (Alemania).

Görlitz, por la que pasa el carril del Oder-Neiße, es la ciudad más oriental de Alemania.
Görlitz, por la que pasa el carril del Oder-Neiße, es la ciudad más oriental de Alemania.

Carril bici del Oder-Neiße

Lo interesante de esta ruta es que discurre por la frontera entre Alemania y Polonia, delimitada por los ríos Oder y el Neiße. El camino para las bicicletas nace en Nová Ves, en la República Checa, a unos 115 kilómetros de Dresde. Sigue durante 628 kilómetros en paralelo a ambos cauces, generalmente por pistas asfaltadas que atraviesan bosques y vegas, un par de parques nacionales (Unteres Odertal y el de la laguna de Stettin) y ciudades históricas y muy bellas, como Görlitz. Termina en Ahlbeck, una pequeña localidad a 120 kilómetros de Stralsund, en el estado de Mecklemburgo-Pomerania. Una zona muy remota y desconocida de Alemania oriental perfecta para quienes busquen unas vacaciones fuera de grandes polos turísticos.

Catedral de Maguncia, ciudad donde termina el carril bici del Meno.
Catedral de Maguncia, ciudad donde termina el carril bici del Meno.

Carril bici del Meno

El Meno es una afluente del Rin de 574 kilómetros de longitud que atraviesa los estados de Baviera, Hesse y Baden Wüttenberg. Paralelo a él corre uno de los mejores carriles bici de Alemania: bien señalizado, bien trazado, con un entorno natural bellísimo y sin grandes desniveles pese a que atraviesa zonas montañosas. También cruza la región vinícola de Franconia y el parque nacional Steigerwald. Tiene 600 kilómetros y dos ramales para empezar, en función de que elijamos el del Meno Blanco, que nace en Bischofsgrün, o el Meno Rojo, que empieza en Creußen. Ambos finalizan en Maguncia, en la desembocadura en el Rin. La principal ciudad cerca de ambas salidas es Bayreuth.

En la web oficial de Turismo de Alemania (en español), encontrarás información sobre las 10 rutas cicloturistas más populares de Alemania.

En esta otra web informan de la red Bed+Bike, un sello de calidad que certifica a más de 5.500 establecimientos hoteleros de todo tipo que tiene facilidades y precios especiales para los cicloturistas en más de 4.000 ciudades y pueblos alemanes.

Más información