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Anthony Bourdain, en una entrevista reciente: “Estoy razonablemente contento”

El chef fallecido por ahorcamiento esta semana había reconocido que se había planteado el suicidio, pero enseguida rectificó con un mensaje positivo

Anthony Bourdain se convirtió gracias a su actitud rebelde, sus viajes y, sobre todo, su pasión por la comida en una estrella planetaria. La última imagen que colgó en su cuenta en Instagram es la de un plato típico alsaciano en el que se ven dos salchichas, dos piezas de tocino y un corte de cerdo curado reposando sobre un lecho de chucrut, con un mensaje en el que se puede leer “almuerzo ligero”.

Esa imagen de trotamundos que a través de las tradiciones culinarias ayudó a descubrir la humanidad es la imagen que celebran las grandes cadenas de televisión en Estados Unidos para rendirle tributo. “Muchos de los que lo habéis visto sentiréis también que habéis perdido a un amigo”, decía Anderson Cooper en su programa AC 360, que emite la CNN. La cadena todo noticias fue su casa los últimos cinco años.

Light lunch. #Alsace

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El plato que inmortalizó en la bitácora electrónica unos días antes de quitarse la vida es típico de la región donde Bourdain estaba filmado un nuevo episodio de Parts Unknown. La séptima temporada se estrenó en mayo. La comida es el legado que deja el chef estrella, que mucho antes de convertirse en un contador de historias empezó su carrera lavando platos en una cocina en Nueva Jersey. Tenía 13 años.

El fenómeno Bourdain comenzó hace dos décadas con un artículo que escribió en la revista New Yorker bajo el título “No comas antes de leer esto”. Fue el germen del libro Kitchen Confidential, en el que contaba los rincones más oscuros de las cocinas en la ciudad de los rascacielos, que se convirtió rápido en un éxito de ventas. De ahí paso a presentar A Cook´s Tour para la cadena Food Network, título que estaba inspirado en su segundo libro.

Le contrató después de Travel Channel, que le lanzó al estrellato con No Reservations. The Smithsonian le elevó a la categoría de estrella del rock al verle por su actitud como el Elvis de los cocineros. Por ese programa fue galardonado con dos premios Emmy. CNN le contrató en 2013. “Muchos de vosotros, como muchos de nosotros, sentimos un amplio abanico de emociones: shock, tristeza, confusión”, decía emocionado Cooper.

Bourdain utilizó la crítica gastronómica como un canal para ayudar a la audiencia a viajar por el mundo y explorar la humanidad a través sus comidas. La televisión le sirvió también para hacer una defensa de las poblaciones marginadas y denunciar las condiciones laborales que se viven en las cocinas. “La gente me confunde. La comida no”, confesó en su primer libro, en el que reveló su pasión por la carne. Eso le llevó a ser reconocido dentro y fuera de la industria.

El chef neoyorquino se forjó la imagen de librepensador, hedonista y humanista. Tampoco ocultó los problemas que tuvo por abusar de las drogas. Anthony Bourdain, dos veces divorciado, apoyó, además a su novia, la actriz Asia Argento, en su cruzada contra el exproductor de cine Harvey Weinstein, a quien le acusó de haberle violado. La fiscalía confirmó que falleció por ahorcamiento. La prueba toxicológica debe terminar si consumió alguna sustancia.

El programa de Bourdain se emitía los domingos por la noche en EE UU. Privilegiaba el encuentro con los locales y los sabores de las regiones que visitaba, alejadas de los turistas, frente el refinamiento y la estética. Nunca viajaba sin su kimono de jiu-jitsu y entre sus causas era muy perseverante contra el acoso sexual en los restaurantes. También era un gran defensor de los inmigrantes, con o sin papeles, especialmente de los latinos que trabajan en las cocinas.

Bourdain decía que el principal motivo que tenía para vivir era su hija Ariana, de 11 años. Pero en las entrevistas más recientes mostraba una parte oscura por su pasada adición a la heroína e incluso comentó que se había planteado el suicidio después de ver todo lo que había hecho en la vida. Pero enseguida rectificó y se declaró “razonablemente contento”. También dijo que moriría trabajando, porque no tenía intención de retirarse. “Soy demasiado neurótico”, admitió.

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