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Astronauta

Haced todos los chistes que queráis, pero luego dadle al menos cien días

Pedro Duque en la Ciudad de las Ciencias de Valencia. ATLAS

El nombramiento del astronauta Pedro Duque como ministro de Ciencia destaca como una amapola en un campo de dientes de león. Mientras que el resto del Gobierno brilla por su profesionalidad y adecuación al cargo, Duque parece más bien una operación de imagen hecha para la galería. Estoy escribiendo esto por la tarde, así que no he visto aún los prime time shows,pero casi ni lo necesito para predecir los chistes que le van a caer encima al nuevo ministro. El rescate de la ciencia española llega del espacio. Pedro Sánchez tiene una idea de astronauta. No tenemos remedio, miremos a las estrellas, y todo en ese plan.

Pero miremos la cuestión desde una perspectiva más interesante y lúcida. He sondeado a algunos científicos de élite, y les cuento en un par de párrafos lo que piensan a bote pronto. Crear un ministerio es una faena formidable que no tiene tanto que ver con la ciencia como parece. Los presupuestos para este año ya están cerrados por el Gobierno anterior —sus anunciadas autoenmiendas no afectan a esta cuestión— y el techo de gasto para los presupuestos de 2019 tiene que presentarse el mes que viene. Esto presagia refriegas entre decanos y rectores, institutos y sociedades, intereses contrapuestos que requerirán un arte en la gestión del que Duque carece. Los científicos consultados apoyan al resto del Gobierno, por si eso sirve al lector para orientarse en este tema complejo.

Por otro lado, la gente está de acuerdo en que el astronauta es una voz apta para comunicar la ciencia al público. Duque es por formación ingeniero espacial, pero tiene un interés genuino por la ciencia en su conjunto. Ha criticado los recortes de las últimas legislaturas y ha denostado las seudoterapias como la homeopatía y otros fraudes de los chamanes. Es consciente de su responsabilidad con la ciencia, no solo con la del espacio, y seguramente es la única persona del sector al que podrían citar la inmensa mayoría de los ciudadanos. Eso son activos a su favor.

El mayor problema al que se tendrá que enfrentar Duque tiene un nivel político aún más alto que la estación espacial. Si necesitamos más recursos, habrá que pagar más impuestos. La única alternativa, que es recortar gastos, está extenuada y nadie puede más con eso. Duque tendrá que elegir un buen equipo político para negociar eso con varias ministras.

¿Es solo imagen? Bueno, la imagen nunca es solo imagen, y la ciencia tiene un problema de comunicación al público. Haced todos los chistes que queráis, pero luego dadle al menos cien días.

 

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