Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
RUTH VERA / ONCÓLOGA

“España no invierte lo suficiente en investigación del cáncer”

La presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica advierte de que el sistema de salud no podrá pagar el alto precio de algunos fármacos

La oncóloga Ruth Vera, antes de la entrevista. En vídeo, entrevista a Vera, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica en Madrid. EL PAÍS

En la última década, la mejora de los tratamientos y los programas de diagnóstico temprano han aumentado considerablemente la supervivencia del cáncer en España. En la actualidad el 53% de los pacientes se cura. Para Ruth Vera, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), queda aún mucho margen de mejora. En primer lugar está en la mano de cualquiera evitar hasta el 40% de los tumores siguiendo unos pocos consejos (hacer ejercicio, no fumar, tener una dieta sana). Y también acudiendo al médico al primer síntoma, señala. Cabe esperar que los nuevos fármacos y métodos de detección temprana aumenten las tasas de curación, aunque España corre peligro de no beneficiarse todo lo que podría de estos adelantos debido a la falta de financiación para investigación y nuevos fármacos, algunos con altos precios, advierte. Vera es jefa de oncología del complejo hospitalario de Navarra y la segunda mujer que llega a presidenta de la SEOM desde que fue fundada en 1976. En esta entrevista habla de la situación de la mujer en su campo, las pocas posibilidades de retorno para los investigadores oncológicos y de cómo la desigualdad hace que las personas con menos recursos acaben falleciendo de tumores que podían haberse curado.

Pregunta. ¿Existe mucha desigualdad respecto al cáncer por cuestiones sociales y económicas?

Respuesta. Los problemas sociales pueden tener un impacto en el abordaje incluso en la supervivencia de los pacientes. Dependiendo de tu situación laboral, o el nivel educativo, se tienen más o menos en cuenta los síntomas de alarma. Si un paciente no tiene trabajo, o toda su familia depende de su empleo, pues a lo mejor no presta tanta atención a los síntomas o los minimiza para seguir trabajando. Yo he visto hace muy poco el caso de un camionero con algo más de 40 años, inmigrante. Toda su familia dependía económicamente de él y cuando vino a urgencias estaba con un tumor muy avanzado, llevaba muchos meses con síntomas, pero nos contaba que no se podía permitir dejar de trabajar. Estos casos son los que hay que poner encima de la mesa para intentar combatir las desigualdades. Además, entre comunidades autónomas no se tiene el mismo acceso a fármacos ni a métodos de diagnóstico precoz. En el cribado de colon, por ejemplo, hay comunidades donde se cubre al 100% de la población de riesgo, como Navarra, Murcia y País Vasco, y otras que apenas llegan a un 20% o menos.

Los problemas sociales pueden tener un impacto en el abordaje incluso en la supervivencia de los pacientes.

P. ¿Cuándo es el momento para acudir al médico si se sospecha que uno puede tener un tumor?

R. El primer momento. La pena de este paciente que ha intentado aguantar para seguir trabajando con toda su buena voluntad, es que lo ha hecho mal, porque no se va a poder curar, con lo cual el impacto a largo plazo es muchísimo mayor para su familia. Si se hubiera detectado en un estadio más precoz podía haberse curado. Aquí tenemos mucho trabajo para hacer. La supervivencia en estadios precoces es muy alta.

Recomiendo a los pacientes con cáncer que nunca usen pseudoterapias porque son peligrosas

Estamos bloqueando el desarrollo de las nuevas generaciones de oncólogos

P. España presenta menos supervivencia en algunos tumores que otros países desarrollados ¿por qué?

R. Si nos comparan en tumores de alta incidencia y prevalencia como cáncer de estómago o de esófago con países asiáticos, evidentemente salimos mal parados. Porque primero la biología tumoral entre Asia y Occidente probablemente es diferente, por temas genéticos, moleculares, de alimentación, hábitos de vida. También hay más concienciación social que ha permitido que haya programas de cribado para detectar estos tumores con endoscopia. La detección en estadios precoces es mucho más alta. Si nos comparamos en estos tumores nuestra supervivencia es menor. Pero esa no es una comparación correcta. El estudio Concord, en el que España participa desde hace desde hace 15 años, muestra que la supervivencia en todos los tumores ha mejorado en nuestro país. Cuando nos comparamos con países de nuestro entorno con las mismas características sociales y demográficas estamos en la media.

P. ¿Qué tendríamos que hacer para aumentar significativamente la supervivencia?

R. Lo primero con prevención primaria, cambiando los hábitos de vida, dieta, tabaco, alcohol, ejercicio, evitamos ese 40% de casos evitables. Lo siguiente, si no podemos evitar el cáncer, sí diagnosticarlo lo antes posible participando en los programas de cribado de cáncer de colon, mama y en un futuro de cuello de útero. Concienciarnos también de los síntomas de alarma de los diferentes tumores para conseguir un diagnóstico precoz. Si hay que tratarlo, la investigación de nuevos tratamientos es el único arma que puede ayudar a mejorar la supervivencia.

P. ¿Se invierte suficiente en investigación del cáncer en España?

R. No se invierte lo suficiente. Llevamos unos años con problemas económicos y la inversión ha disminuido en todo, también en investigación. Ya está teniendo un impacto y lo tendrá más en el futuro. Siempre pedimos al Gobierno que invierta más. Pero también hay que favorecer la inversión privada, por ejemplo mejorando la ley de mecenazgo. Por ejemplo, con las donaciones de Amancio Ortega hubo un conflicto, cuando lo que debería haber es muchos más casos iguales. ¿Por qué tenemos que rechazar la inversión privada?

P. ¿Cómo está afectando la falta de gasto en investigación a las nuevas vocaciones científicas y médicas?

R. Está afectando mucho. Hay médicos que acaban su residencia, después de haber hecho su carrera y cinco años de residencia en oncología médica, han publicado estudios y hecho proyectos de investigación y quieren seguir investigando. Si una persona joven opta por entrar en convocatorias públicas para salir al extranjero y estar dos o tres años fuera, volver es prácticamente imposible, hay muy pocas ayudas. Además tenemos un sistema funcionarial tan burocratizado que tienes que estar en una lista de contratación, tienes que haber trabajado en España para ganar puntos. Es una disyuntiva para el joven con talento que quiere seguir formándose. O cambiamos esto o tenemos un problema, estamos bloqueando el desarrollo de las nuevas generaciones de oncólogos. La SEOM tiene un programa de ayudas para el retorno de investigadores para intentar paliar este problema.

P. El precio de algunos fármacos oncológicos ronda el medio millón de euros, ¿puede ser un problema para la sanidad pública?

R. Es uno de los problemas más importantes que tenemos en los próximos años. La sostenibilidad y el acceso es uno de nuestros mayores retos. Es un problema muy complejo. Cuando vas a reuniones con técnicos y políticos aseguran que pagar esos precios es sostenible para el sistema, pero no lo es, no tenemos el dinero para pagar estos fármacos. Si nos engañamos y pensamos que sí, llegará un día en que quebremos el sistema. Quizás no hay que aprobar todos los fármacos para todos los pacientes y usos, como ha pasado hasta ahora. Hay fármacos que ofrecen muy pocas ventajas comparativas y aún así se aprueban.

P. ¿Qué le diría a pacientes con cáncer que usan pseudoterapias?

R. Que no lo hagan. Es un error. Es peligroso y ya tenemos casos de gente que no se ha podido curar o tratamientos que pueden tener interacciones de aumento de toxicidad y muerte.

P. ¿Hay una brecha salarial y de responsabilidad entre oncólogos y oncólogas?

R. Es cierto que está costando la incorporación de la mujer a puestos de responsabilidad. Tenemos un handicap que es el embarazo y los hijos. Hay mujeres que retrasan su acceso a puestos de responsabilidad por esto. A nivel de sanidad pública los sueldos son iguales entre hombres y mujeres, por ejemplo entre jefes de servicio. A veces las mujeres tienen más miedo, mujeres muy valiosas que dudan ante la oferta de cubrir una plaza de jefe. Tenemos que vencer el miedo y convencernos. En mi caso personal, nunca he vivido una discriminación, de hecho a mí me contrataron como jefa estando embarazada.

Más información