Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cuidar el paisaje o cómo matar tres pájaros de un tiro

Lidiar con el cambio climático, conservar la biodiversidad y reducir la contaminación a un tiempo es posible. Lo cree el Foro Global de Paisajes que acaba de reunirse y establecer su Secretariado en Bonn

El bosque de Podkarpackie, en Polonia.
El bosque de Podkarpackie, en Polonia. EFE

“La diferencia entre lo que hacemos y lo que somos capaces de hacer es suficiente para solucionar todos los problemas del mundo”, decía el líder independentista indio Mahatma Gandhi. Tradicionalmente, cada sector económico, académico y de políticas se ha ocupado de sí mismo, pero este enfoque segmentado ya no funciona. En el último año se han sucedido huracanes de gran intensidad como Irma, inundaciones masivas en India y Bangladés, y sequía extrema en el Cuerno de África. Según el Foro Global de Paisajes (GLF), celebrado este 19 y 20 de diciembre en Bonn e impulsado por el Centro Internacional de Investigación Forestal (Cifor), el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (Pnuma), Banco Mundial y el Gobierno alemán, la solución pasa por romper silos.

El GLF, que desde este diciembre pasa de ser un evento anual a un foro permanente, aboga por equilibrar objetivos ambientales y de desarrollo económico en el territorio adoptando el paisaje como unidad de gestión. Es decir, no se trata de gestionar de forma aislada una zona agrícola, un bosque o un río, sino de dar un paso atrás para tener una visión de conjunto a la hora de tomar decisiones sobre el uso del suelo. El objetivo final es ensamblar mosaicos sostenibles.

El GLF ha reunido a un millar de personas de más de 100 países en torno a la creación de paisajes sostenibles, incluyendo representantes de Gobiernos, comunidades indígenas, científicos, ONG y sector privado. En los próximos cinco años, y apoyada con 11 millones de euros del Gobierno alemán, la iniciativa se propone ir mucho más allá: su reto es movilizar a 1.000 millones de personas en torno a los paisajes sostenibles a escala global. Algo que se pretende lograr a través de actividades formativas, diseminación de conocimientos y la creación de espacios de diálogo a todos los niveles —desde el local hasta el internacional—. "Necesitábamos un foro en el que poder hablar con franqueza", ha remarcado el director general de CIFOR, Robert Nasi, durante el lanzamiento de la nueva fase estratégica. "No siempre es fácil ir más allá de lo políticamente correcto".

Bonn también acoge la sede del Convenio Marco de la ONU para el Cambio Climático y el Secretariado de la Convención de la ONU para combatir la Desertificación, lo que facilitará sinergias entre las diversas iniciativas, ha destacado la ministra alemana de Medio Ambiente, Barbara Hendricks. "Creemos que la ciencia es lo que aporta las pruebas para poder tomar decisiones", ha remarcado Nasi de CIFOR, que asumió recientemente el liderazgo de este centro con presencia en Asia, África y América Latina.

El foro se propone movilizar en los próximos cinco años a 1.000 millones de personas en torno a los paisajes sostenibles a escala global

Tres pájaros de un tiro

Para el responsable de Pnuma, Erik Solheim, hay pocos abordajes que permitan tratar tantas cuestiones a la vez como el de paisaje. "Si realmente queremos cambiar, debemos priorizar el enfoque de paisaje porque nos permite matar tres pájaros de un tiro: lidiar con el cambio climático, conservar la biodiversidad y reducir la contaminación". Según ha destacado, la degradación de tierras y la deforestación originan cerca de un tercio de las emisiones de gases con efecto invernadero.

A modo de ejemplo, la responsable de cuestiones ambientales y recursos naturales en el Banco Mundial, Karin Kemper, ha indicado que los incendios forestales le cuestan a Indonesia un 4% de su Producto Interior Bruto cada año. "Más de lo que costó reconstruir Aceh tras el tsunami de 2004". ¿Otro dato reseñable? Según la NASA, la degradación de tierras emite más gases con efecto invernadero que la propia deforestación. La perspectiva que ofrecen estos datos es solo una muestra del cambio de paradigma que se propone impulsar el GLF.

La ausencia de un consenso en torno a la definición de paisaje no es algo que preocupe a Nasi de Cifor. "Llevo décadas trabajando en cuestiones forestales y aún no tenemos una definición universal de lo que es un bosque; sin embargo, todas las personas en esta sala son capaces de decir si están dentro o fuera de uno". Más allá de los paisajes terrestres, Nasi ha llamado también a centrarse en los marinos que, potencialmente, se cuentan entre los más vulnerables al calentamiento global.

Pensar en grande

Para que la noción de crear paisajes sostenibles cuaje —y funcione a gran escala—, se debe implicar a las comunidades locales, vincular este abordaje a la creación de empleo verde y movilizar al sector privado, ha glosado Solheim. "Necesitamos billones, no millones; por esto tenemos que implicar al sector privado", desde empresas hasta instituciones financieras, fondos soberanos y compañías de seguros. ¿Otra sugerencia? Capitalizar el poder de movilización de los líderes espirituales en todo el mundo.

"Si conectamos con las poblaciones locales, las comunidades religiosas y el sector privado, y si creamos empleo, tendremos las de ganar", ha afirmado Solheim. "Entonces estaremos haciendo lo que podemos hacer y, como dijo Gandhi, ello será suficiente para solucionar todos los problemas".

Puedes seguir a PLANETA FUTURO en Twitter y Facebook e Instagram, y suscribirte aquí a nuestra newsletter.

Más información