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Se ofrecen chicos “fabulosos” para violación en grupo

Los de La Manada eran "buenos hijos" y los de la Arandina, "extraordinarios" mientras ellas, a saber

Efectivos policiales junto a la vivienda de los tres jugadores de la Arandina Club de Fútbol.

Los tres futbolistas de la Arandina acusados de una supuesta violación a una menor ya han sido descritos como “chicos extraordinarios, muy majos, de verdad, fabulosos”, en palabras de unos de los padres de los jugadores del club. También el abogado de varios de los acusados de la violación de San Fermín concluyó su defensa apelando a que son “buenos hijos”, aunque en ocasiones puedan ser “imbéciles”.

De lo cual se deduce que ellos pueden tener debilidades, fallos, ay, al fin y al cabo son humanos, pero en esencia son buenas personas, mientras, gracias al relato de los acusados, lo que nos ha llegado es que la supuesta víctima de Pamplona era una devorahombres que prácticamente se mereció quedar tirada, abandonada y semidesnuda en el sórdido escenario de la “fiesta” tras eyacular uno tras otro porque sí; que en el juicio se la veía “con rictus jovial, falta de aflicción y una peculiar manera de sentarse” (dijo el abogado); y que no mostraba en redes su pena sino que exhibía una alegría impropia del ser abusado. La muy.

De la de Aranda de Duero, una chica de 15 años que según la denuncia se opuso a la relación sexual en el piso que compartían los tres futbolistas, ya hemos sabido por parte del entorno de los acusados que ha caído en “contradicciones”. La muy.

Son malas noticias para un país que queremos más avanzado y que en ocasiones se deja deslumbrar por conatos de madurez inexistente. Han sido numerosas las voces que, durante los días del juicio de la Manada, expresaban su confianza en que este supusiera un antes y un después en la violencia y el abuso contra las mujeres. Pero no nos engañemos. Mientras el fuego de este juicio aún ardía en Pamplona, los tres chavales ejemplares de Aranda estaban supuestamente abusando de la menor, que ha tardado diez días en denunciar su caso. El hecho de que estuviera en tratamiento psicológico ha sido clave para que se atreviera a denunciar. Ayer fueron enviados a prisión.

Al mismo tiempo, cuatro de las cinco joyas de La Manada empiezan a responder ante la justicia por el abuso a una joven en Pozoblanco (Córdoba) a la que pudieron drogar para anular su voluntad. Uno de ellos supuestamente la golpeó. El caso fue descubierto en los móviles de estos “buenos hijos”, que los compartían en WhatsApp al igual que los de San Fermín.

Cada año se denuncian 1.500 violaciones en España. Pero los datos cruzados a partir de encuestas y otras estadísticas hacen pensar a los especialistas que la cifra real es de más de 2.000. Demasiado miedo aún al estigma, a la falta de reconocimiento y a humillarse en el arquetipo vigente de que, mientras ellos son buenos chicos a los que se fue la mano, ellas son unas busconas que se animaron, que consintieron y que si no estaban de acuerdo no lo supieron expresar. Las muy. Nos queda aún tanto camino por recorrer.

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