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BLOGS Por MIGUEL ÁNGEL MORALES
PREMIOS NOBEL

La razón por la que las matemáticas no están en los Premios Nobel

Te contamos la razón y algunas leyendas que han llegado hasta nuestros días

Medalla del Premio Nobel de la Paz otorgado a Rigoberta Menchú. pulsa en la foto
Medalla del Premio Nobel de la Paz otorgado a Rigoberta Menchú.

Durante esta semana se están anunciando los ganadores de los Premios Nobel 2017 en todas sus categorías. Hasta este momento, se han anunciado los de Física, Química y Medicina, y en los próximos días se anunciarán los ganadores de los de Literatura, Paz y Economía (aunque éste último no es un verdadero premio Nobel).

Como podéis ver, entre las ramas que reciben el Nobel no figura el campo del conocimiento que tratamos en este blog: las matemáticas. Estando la física o la química, ¿por qué no aparecen nuestras amadas y apreciadas matemáticas? Hoy vamos a hablar de la razón y de las leyendas que, a lo largo de la historia, han surgido en torno a ello.

Nos remontamos al siglo XIX. Alfred Nobel, químico e ingeniero sueco, fue un importante fabricante de armamento y el inventor de la dinamita (entre otros explosivos). Se hace rico con sus hallazgos armamentísticos, pero acaba renegando de los mismos debido al daño y al dolor que pueden causar a la sociedad. Por ello, en su último testamento deja constancia de que desea que su fortuna sea empleada en instaurar unos galardones que premien a personas cuyos actos o descubrimientos conlleven un gran beneficio para la sociedad.

Alfred Nobel pulsa en la foto
Alfred Nobel

Nobel cita los campos en los que quiere que estos premios se entreguen: Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y Paz, e indica que se deben entregar todos los años por distintas instituciones sin que la nacionalidad sea un detalle a tener en cuenta para elegir al ganador. Pero, como hemos comentado antes, no incluyó a las matemáticas en sus premios. ¿Por qué?

Desde la muerte de Nobel (que se produjo en 1896), han surgido varias teorías acerca de la no inclusión de las matemáticas en los premios. Vamos a analizarlas.

La primera de ellas nos trae a un nuevo personaje que, como veréis, será protagonista principal: el matemático, también sueco, Gösta Mittag-Leffler. Esta teoría cuenta que Nobel y Mittag-Leffler no se llevaban nada bien y que, viendo que este matemático tenía muchas papeletas para recibir el premio, Nobel decidió no incluir a las matemáticas para que Gösta no se lo llevara.

Bien, esta teoría no tiene demasiados visos de veracidad, ya que no hay ninguna evidencia de que Nobel y Mittag-Leffler tuvieran suficiente contacto como para poder llevarse tan mal. Cierto es que ambos eran suecos y vivieron en la misma época, pero Alfred emigró mientras Gösta era estudiante, y a partir de ahí la frecuencia de sus visitas a Suecia fue bastante baja. Vamos, que ni siquiera tenemos constancia de que se conocieran, así que de llevarse mal ni hablamos.

Gösta Mittag-Leffler pulsa en la foto
Gösta Mittag-Leffler

La segunda teoría que circula por muchos sitios (hasta en libros), se centra en esta ocasión en el mundo rosa, y de nuevo tiene a Mittag-Leffler como protagonista. Esta teoría afirma que Nobel y Mittag-Leffler lucharon por el amor de una mujer, y que Gösta fue el que se llevó el gato al agua. Por ello, y también por la posibilidad de que Mittag-Leffler fuera el galardonado, Alfred Nobel decidió que las matemáticas no aparecieran en sus premios.

Esta opción también se cae por su propio peso, ya que no se tiene constancia de que Nobel estuviera con ninguna mujer durante toda su vida (de hecho, según parece murió célibe). Esto, unido a lo que comentábamos sobre que no parece que él y Mittag-Leffler llegaran a conocerse, hace que esta posibilidad rosa tampoco sea cierta.

Las teorías que se basan en la mala relación entre Nobel y Mittag-Leffler no tienen ningún peso, ya que no se tiene constancia de que llegaran a conocerse.

La razón más verosímil tiene que ver con la visión de Alfred Nobel sobre las matemáticas. Él quería premiar a personas que pudieran hacer algo bueno por la sociedad directamente, mediante descubrimientos e invenciones que pudieran llevarse a la práctica, y la visión que tenía sobre las matemáticas (más teórica que práctica) hizo que no pensara en ellas como un campo al que otorgar un premio. En realidad, Nobel no dio explicaciones sobre ello (al menos no se tiene constancia), pero esta es la explicación más razonable al respecto de esta cuestión. Podéis echar un vistazo a No Nobel Prize for Math en Snopes, web especializada en desmontar bulos y leyendas de todo tipo, para ver qué opinan ellos.

A pesar de todo esto, ha habido matemáticos que han recibido un Nobel en, evidente, otra disciplina. Entre ellos, podemos destacar a José de Echegaray, que recibió el Nobel de Literatura en 1904; Bertrand Russell, que recibió también el Nobel de Literatura en 1950; y John Forbes Nash, que fue galardonado con el Nobel de Economía en 1994.

Para terminar, creo que es interesante comentar que hay muchos premios que se entregan por distintas instituciones en todo el mundo a personas que realizan aportaciones interesantes y novedosas en matemáticas, y que algunos de ellos, en cierto modo, pueden equipararse a los Nobel. Los más importantes son la Medalla Fields, que se entrega cada cuatro años a (generalmente) varios matemáticos con la condición de que sean menores de 40 años, y el Premio Abel, que se entrega anualmente. Tenéis más información sobre ellos en Fields Medal y en The Abel Prize.


Y ahora, como es habitual, viene la petición para vosotros, los lectores. Os brindo los comentarios de este artículo para que, además de dejarnos vuestra opinión sobre el mismo, nos contéis otras leyendas relacionadas con matemáticas y matemáticos tipo las que hemos comentado aquí. Seguro que con ellas podremos montar una interesante conversación.

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