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Nosotras te creemos, Valentina

Las chilenas salen a la calle para apoyar a una veinteañera que denuncia por Facebook las brutales agresiones que sufría por parte de su ex novio, un conocido cantante de funk

Valentina Henriquez
Imágenes que Valentina Henríquez subió a Facebook el 3 de julio. A la izquierda, el rostro de la chilena en la actualidad; a la derecha, cómo quedó tras una agresión de su novio el pasado enero.
Santiago de Chile

Valentina Henríquez, una chilena de 23 años, estudiante universitaria, escribió hace una semana una entrada en Facebook que le está cambiando la vida a ella y seguramente a varias de sus compatriotas. En un relato estremecedor, cuya lectura es difícil de interrumpir, la veinteañera describe las aberrantes agresiones verbales y físicas que sufrió durante meses por parte de su novio Camilo Castaldi, de 39 años, vocalista de la banda chilena de funk Los Tetas. Conocido en el mundo artístico como Tea Time, el músico la golpeaba brutalmente, como queda registrado en las 23 fotografías que Valentina publicó como prueba de su calvario.

“Jadeaba de lo cansado que quedó de pegarme tanto. Yo quedé tan cansada de la golpiza que me quedé sentada en la cama sin habla y él, por dos horas, siguió gritándome obscenidades y garabatos. Lo único que yo quería era dormir”, escribe la chilena, en una narración donde queda de manifiesto el silencio y la soledad de las víctimas de la violencia machista. No se atrevía a acudir a la policía, no le contaba su drama a sus amigos y no se animaba a dejarlo, con la esperanza de ayudarlo a recuperarse del alcoholismo y la drogadicción que sufre Castaldi, según su relato.

Hasta que Valentina, harta, acudió a la Justicia y denunció a su exnovio. Describió ante los fiscales su tormento y Castaldi fue formalizado (en España, procesado) por lesiones menores en el contexto de violencia intrafamiliar, por lo que no puede acercarse a la veinteañera. Ella, luego, relató su historia en Facebook, en una entrada que en una semana ha sido compartida 202.000 veces.

“Se atrevió a mostrar sus heridas, sus golpes y denunciar el infierno que estaba viviendo porque quería poner fin a su sufrimiento”, señaló la presidenta Michelle Bachelet. “Quiero decirle a ella, a su familia y a sus amigos, como a todas las mujeres que están viviendo algún tipo de violencia que nosotros estamos preocupados por protegerlas, que hay que ayudarlas y que lo que necesitamos es que las mujeres denuncien esta situación para que puedan recibir la ayuda y el apoyo”.

Jadeaba de lo cansado que quedó de pegarme tanto

Hasta hace pocos años, en Chile no se hablaba abiertamente de feminicidios y de violencia machista. El testimonio de Valentina, sin embargo, refleja que algo está cambiando, sobre todo entre las nuevas generaciones. Después de su relato, muchas mujeres se atrevieron a describir situaciones de abuso psicológico y físico. Como la cantautora Camila Moreno, que narró las reiteradas situaciones de abuso que sufrió desde los 16 años y hasta la actualidad. “No somos libres. He zafado. Pero no todas han zafado. A mis amigas las han violado, las han matado”, escribió. “El día que supe que mi bebé era hombre, sentí un profundo y perturbador alivio. Pensé que él no tendría que pasar por estas cosas… lloré muchísimo, como madre, por todas las niñas, las hermanas, las mujeres”.

Castaldi, acosado, se defendió diciendo que las acusaciones eran “injustas”, que su exnovia padece de “graves trastornos psicológicos” y que “en reiteradas ocasiones se ha auto infringido heridas”, amenazándolo a él de culparlo. Sus argumentos solo hallaron espacio entre aquellos usuarios de las redes sociales que, en este tipo de casos, siempre dudan de las víctimas: quizás mienten, quizás actúan por despecho. Pero los chilenos, y sobre todo las mujeres, arroparon con fuerza a Valentina. El pasado jueves, las chilenas salieron a la calle en una marcha por el centro de Santiago bautizada Nosotras te creemos. En un país donde el aborto está totalmente penalizado, donde la Corte Suprema pretende rebajarle la condena a un hombre que le arrancó los ojos a su pareja y donde se han producido 38 feminicidios en 2017, ellas se movilizan,

Valentina, mientras, comienza poco a poco a recuperar su sonrisa, según las fotografías que ha subido en las últimas horas. “Quiero dar las gracias a toda la gente que asistió a la marcha. Gracias a todos los que me han apoyado a mi y todas las mujeres que han sido víctimas de violencia: las que están y las que ya no. Mil gracias. Qué hermoso sentir la sororidad”, escribió, junto a la imagen del dentista que le ayudó a reconstruir sus dientes.