Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cuando la moneda social despega

Barcelona acoge la IV Conferencia Internacional sobre Monedas Sociales y Complementarias

Cuando la moneda social despega Ampliar foto

Del 10 al 14 de mayo pasado se celebró la IV Conferencia Internacional sobre Monedas Sociales y Complementarias en el Parc Tecnològic de Nou Barris (Barcelona), organizada por Universitat Oberta de Catalunya. Ya hablé en su día en este blog de la III Conferencia Internacional, que se celebró en Salvador de Bahía, Brasil. 381 personas procedentes de 34 países acudieron a la capital catalana para presentar hallazgos académicos e intercambiar experiencias.

Debido a la cantidad de comunicaciones académicas (disponibles en la página web de la conferencia) y otros talleres a presentarse, la plenaria se limitó a la ponencia inaugural por Daniel Jover, quien destacó la necesidad de entender el contexto para comprender la naturaleza de la moneda social. Contó que las claves son 1) reconocer la diversidad de las opiniones, 2) responsabilidad: capacidad de dar respuestas, 3) confianza y 4) ética del cuidado, pidiéndonos no suprimir la creatividad, ya que ésta genera innovaciones y soluciones. Se refirió también al equilibrio entre acción y reflexión en base a la educación popular de Paulo Freire (pedagogo brasileño, 1921 – 1997), a la necesidad de caminar hacia Eutopía (en vez de Utopía) y también a la de establecer relaciones con el tiempo, con los demás, con el planeta y con la espiritualidad.

En la sesión de políticas públicas, representantes de siete ayuntamientos contaron sus experiencias. Sonantes empezó sus operaciones en abril de 2015 como moneda electrónica de crédito mútuo y ahora cuenta con 1.415 consumidores y 182 comercios. En Vilanova i La Geltrú (Barcelona), donde funciona La Turuta desde 2010, el ayuntamiento se dedica a apoyar esta iniciativa por ofrecer cursos de formación y divulgación, entre otros. Campolide, Lisboa tiene una moneda “lixo” (“basura” en portugués), promovida por el gobierno del barrio que impulsa la separación de residuos, además de apoyar comercios locales.

Sevilla estudia la puesta en marcha de una moneda social para barrios marginados

La moneda electrónica Ossetana en San Juan de Aznalfarache (Sevilla) fue implementada en enero de 2016 como iniciativa del ayuntamiento para aumentar el efecto multiplicador del subsidio que reciben los desempleados. Se presentó una iniciativa parecida Grama en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) mientras que el ayuntamiento de Bristol (Reino Unido) apoya Bristol Pound, implementada en septiembre de 2013, por ofrecer el fondo para arrancar el sistema y aceptar pagos de impuestos locales. Por último, un concejal de Sevilla explicó que sigue estudiando la puesta en marcha de una moneda social para barrios marginados.

Es muy importante resaltar el papel que han jugado diferentes ayuntamientos en la puesta en marcha de monedas sociales. Ossetana y Grama pagan subsidios en moneda social en vez de euro para que los beneficiarios los gasten en su propia comunidad mientras que Lixo paga a los vecinos por su buen comportamiento. La participación del ayuntamiento garantiza el funcionamiento del sistema mientras que el proceso de implementación es lento debido a diferentes exigencias.

Por otra parte, me parece también relevante que el sector público estudia otros modelos de moneda social sin involucrarse directamente en su operación. Parte del éxito de los clubes de trueque en Argentina se debe a las jornadas organizadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 1997 y 1998 para difundir esta experiencia. Desde el punto de vista de la participación ciudadana, esta medida es aún más deseable que la creación de monedas sociales por el propio ayuntamiento, pues deja que la sociedad civil gestione su propio medio de intercambio mientras que el sector público se limita a ofrecer ayudas necesarias.

381 personas acudieron a Barcelona para intercambiar experiencias

Esta conferencia fue también una buena oportunidad para presentar monedas sociales en España al resto del mundo y establecer relaciones internacionales con otros países del mundo, principalmente de Europa y de Latinoamérica. Esperemos que estas nuevas relaciones humanas nos aporten más avances en las monedas sociales.

Más información