La ciencia explica por qué usar el móvil y conducir a la vez es mala idea

Un experimento indica que el cerebro tarda más en identificar un nuevo objeto en el campo de visión cuando se está hablando con alguien

Un conductor consulta su teléfono móvil.
Un conductor consulta su teléfono móvil. Samuel Sánchez

Imagínese que está conduciendo y coge el móvil para contestar un mensaje con un simple OK. Esos pocos segundos en los que desarrolla esa acción son suficientes para distraer su mente y desconectarla de la carretera, según una investigación de la Universidad de Iowa. El equipo del experto en neurociencia y cognición Shaun Vecera utilizó experimentos computadorizados para simular esa situación: rastrearon el movimiento de los ojos mientras diferentes personas respondían a preguntas de verdadero o falso.  Se observó que aquellas que contestaron —algunos individuos no tenían que responder— tardaron el doble de tiempo en reconocer un nuevo objeto que les saltaba en una pantalla.  

El retraso cognitivo es de tan solo 40 milisegundos, o cuatro centésimas de segundo, según el estudio publicado en la revista Psychonomic Bulletin and Reviewpero tiene consecuencias inmediatas: cada vez que el cerebro se distrae, una persona tarda más para desentenderse de una acción e iniciar otra. “Los resultados sugieren que la razón por la que debemos tener cuidado al conducir y hablar al teléfono es que nos quita la atención de lo que importa en ese momento, y ocurre tan rápido que no nos damos cuenta”, comenta Vecera, que explica que se trata de un “efecto bola de nieve”. “Al final acabamos por no darnos cuenta de todo lo que está alrededor”.

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El investigador y su equipo se basaron en estudios anteriores que ya comprobaron que el uso de teléfonos móviles, incluso con manos libres, reduce el campo de visión de un conductor y crea una carga mental (los expertos lo llaman carga cognitiva), lo que hace que sean menos propensos a detectar y reaccionar ante la aparición de un coche en dirección contraria o un animal o persona en la carretera, por ejemplo. La investigación también recoge los datos de la Administración Nacional para la Seguridad en las Carreteras de Estados Unidos, que indican que 3.477 personas murieron y 391.000 quedaron heridas en 2015 en accidentes provocados por el uso del móvil (llamadas, mensajes de texto y otras distracciones).

En España, 500 personas mueren cada año en accidentes provocados por distracciones, según la Dirección General de Tráfico (DGT), lo que representa el 30% de las víctimas mortales. El uso del móvil es una de las causas más frecuentes, acción que el 94% de los conductores españoles considera peligrosa, según una encuesta del RAAC, a la que contestaron 6.000 jóvenes europeos. El mismo informe indica, sin embargo, que el 43% confiesa que utiliza WhatsApp mientras conduce. 

Los científicos señalan que aunque hablar con alguien (sea de manera virtual o presencial) parece fácil, no lo es, porque el cerebro está absorbiendo información, analizando lo que el individuo sabe y lo que no sabe y a la vez construyendo una respuesta adecuada. "Es todo un esfuerzo, pero lo hacemos tan rápidamente que no comprendemos lo que supone", dice Vecera.

500 personas mueren cada año en accidentes provocados por distracciones en España

En el experimento de escucha activa, los participantes contestaban verdadero o falso a afirmaciones como “C-3P0 es el nombre de un robot alto y dorado de la popular saga Star Wars” o “la Carta Magna fue escrita como una proclamación legal que sometía el rey a la ley”, mientras cámaras de alta velocidad rastreaban la rapidez con que sus ojos se fijaban en un nuevo objeto que aparecía en la pantalla de un ordenador. Los investigadores también hicieron una prueba de escucha pasiva: hicieron las mismas preguntas a otro grupo de personas, pero no se les pidió que contestaran.

Los que contestaban a las afirmaciones tardaron en promedio 100 milisegundos para fijarse en un nuevo objeto en su campo de visión. Y el resultado fue similar tanto para quienes contestaron a las sentencias consideradas más fáciles, como la del robot de Star Wars, como para las más complejas. Y eso ocurre porque “la escucha activa retrasa el traslado de atención de un evento u objeto hacia otro, no importa cuán básico sea el tema de conversación”, según escriben los autores del estudio. Así que su principal conclusión es “no hables al móvil mientras conduces”.

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