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Brenda Chávez, cómo hacer la revolución comprando

La periodista publica 'Tu consumo puede cambiar el mundo'

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En los próximos años cuando hablemos de las personas que están buscando cambiar el modelo productivo neoliberal, trabajando en soluciones a los problemas del mundo, de esos creadores de utopías que nos permiten ser optimistas, tendremos que citar el libro Tu consumo puede cambiar el mundo que acaba de publicar la periodista Brenda Chávez en Ediciones Península (Planeta).

Para este trabajo Chávez se ha sumergido, durante varios años, en una minuciosa investigación que le ha llevado a entrevistarse con más de 250 personalidades, agentes claves del cambio como Noam Chomsky, Christian Felber o Susan George y otros menos conocidos, como el pescador Juan Gabriel López Serret, presidente de la Asociación para la Defensa de la Pesca Artesana del Mediterráneo, o Marcos Eguiguren, presidente de la Alianza Global para una Banca con Valores (GABV), que la periodista califica de auténticos héroes anónimos. En este libro encontraremos modelos productivos que nos impulsarán a adquirir hábitos de compra sencillos y al alcance de todos, que nos permitirán regresar a nuestra condición de ciudadanos conscientes y alternativas para satisfacer nuestras necesidades de manera ética, sostenible y respetuosa con el planeta y sus moradores.

“Millones de ciudadanos en todo el mundo pueden, si quieren, ayudar hoy a construir un planeta mejor para todos y generar un efecto mariposa de bienestar individual y global”, señala la periodista. Porque con cada acto de consumo emitimos un voto de confianza, apoyamos una forma de producción y activamos una cadena de abastecimiento con la que beneficiamos a empresas que tal vez estén contribuyendo al abuso social, medioambiental, económico, laboral, cultural y/o político.

Tu consumo cambia el mundo nos enseña a redescubrir el consumo como una fórmula de acción para crear flujos de redistribución de la riqueza más justos, éticos, ecológicos y responsables; emigrar de la economía cowboy, el modelo actual que fabrica nuestros bienes y servicios, a un consumo responsable en el que premiemos a personas que gracias a su imaginación y creatividad están poniendo en marcha soluciones al cambio climático y la brecha social, proyectos que promueven una economía humanizada que persiga el bien común global.

En todos los capítulos encontraremos proyectos que demuestran que los imposibles son bien posibles y que aunque haya motivos para el pesimismo también hay muchas personas implicadas en trabajar en las soluciones. “Sí nos instalamos en el pesimismo y nos vence el conformismo, sí nos dejamos de desmovilizar por todos los mensajes que recibimos a diario y no estamos en la acción, no se va a resolver nada. Con la protesta tiene que ir la propuesta”, afirma la autora.

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