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La comunidad negra se moviliza ante los ataques

El 15% de los tunecinos son negros, muchos descendientes de esclavos, y padecen racismo

Un emigrante mirando al mar después de ser rescatado por las autoridades tunecinas
Un emigrante mirando al mar después de ser rescatado por las autoridades tunecinas

En la historia oficial de Túnez, el decreto que abolió la esclavitud en 1846 ocupa una posición privilegiada, y es motivo de orgullo para muchos tunecinos. No en vano, fue el primer país del mundo árabe y musulmán en abolir la esclavitud, y precedió a EE UU. Aunque han pasado más de 160 años, la mentalidad de una parte de la sociedad tunecina se resiste a evolucionar. “Es habitual que te llamen wasif [“sirviente”, palabra utilizada para los esclavos], a veces incluso lo hacen en mi propio restaurante”, lamenta Kamal, un restaurador de la capital originario del sur del país, donde reside buena parte de los tunecinos negros, que representan aproximadamente el 15% de la población, la mayoría descendientes de esclavos.

El racismo no solo se expresa a través de las agresiones verbales, cuya expresión más habitual además de wasif es gira-gira (“mono”), sino también físicas. A finales de diciembre, un hombre intentó degollar a una estudiante congolesa y apuñaló a dos personas más de esta nacionalidad, una de ellas cayó en coma. El ataque, el último de una larga lista, suscitó la indignación y movilización de la comunidad negra, que además de los autóctonos incluye a más de 6.000 estudiantes subsaharianos. El día siguiente, cientos de personas se congregaron para exigir una vieja demanda: una ley contra la discriminación racial. “La experiencia en Túnez suele ser un sueño que se convierte en pesadilla. Cada día cuando salimos a la calle tenemos miedo de las agresiones físicas. Por eso, solemos ir en grupo”, explica el estudiante camerunés Arnaud Demo. “El racismo es un problema que la sociedad niega, pero que parece institucionalizado, pues la policía no nos protege”, añade. Su relato coincide con el sentir mayoritario de la comunidad negra. Esta vez, los medios tunecinos han cubierto la noticia del ataque y, en menos de 48 horas, el Gobierno se comprometía a aprobar una ley contra el racismo en trámite de urgencia. Sería simbólico que se aprobase antes del 14 de enero, sexto aniversario de la Revolución, ya que sus aspiraciones de libertad no podrán cumplirse si no abarcan a su comunidad negra.

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