Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
ESPACIO

Las misteriosas manchas de Marte podrían ser agua hirviendo

Un nuevo estudio propone que la ebullición es la que forma las grietas observadas por las sondas espaciales en el planeta rojo

El año pasado, unas imágenes tomadas por la sonda MRO en Marte aportaron una de las mayores noticias científicas de los últimos años. Unas pendientes arenosas mostraban manchas que, probablemente, eran de agua líquida, algo que nadie esperaba encontrar en el planeta rojo.

Los científicos habían pensado durante mucho tiempo que la fina atmósfera y la presión que esta ejerce, 100 veces menor que la de la Tierra, hacían imposible encontrar este elemento en estado líquido, clave para la posible existencia de vida. Pero hoy un estudio realizado en la Tierra simulando las condiciones marcianas demuestra que es muy posible que haya agua líquida en Marte, aunque dura muy poco en ese estado. El trabajo, publicado en Nature Geoscience, asegura que el líquido “hierve” y, al hacerlo, desplaza la arena colina abajo creando manchas y grietas muy similares a las observadas por las sondas espaciales.

El trabajo ha utilizado una enorme cámara de vacío en la Open University de Reino Unido capaz de simular las condiciones de temperatura y presión que hay en el planeta rojo. Entre los autores del estudio están Lujendra Ojha, del Instituto Tecnológico de Georgia (EE UU), y Alfred McEwen, de la Universidad de Arizona, quienes, junto a científicos de la NASA y otras instituciones firmaron el estudio anterior en el que se describían las manchas de agua líquida en Marte. En este nuevo trabajo, los científicos han dispuesto pendientes de arena y han comparado qué pasa cuando un trozo de hielo se derrite sobre el terreno inclinado, tanto en condiciones terrestres, como marcianas. Las conclusiones muestran que, en condiciones marcianas, el agua líquida se evapora poco después de filtrarse en la tierra debido a la enorme inestabilidad.

Las pruebas se han hecho a una temperatura de 293 grados Kelvin, unos 20 grados centígrados. Además los científicos han añadido salmueras, otro elemento clave para hacer que el agua no se congele a bajas temperaturas. El estudio mantiene que solo hace falta una cantidad pequeña de agua líquida para iniciar el proceso en el que además intervienen otros factores, como la presencia de CO2.

"Nuestros resultados aportan tanto buenas noticias como malas para la posibilidad de vida en Marte", explica a Materia Susan Conway, investigadora de la Universidad de Nantes (Francia) y coautora del estudio. "Por un lado es bueno porque los resultados muestran que el agua es un buen candidato para explicar la formación de las manchas y las grietas y, por lo tanto, que existe agua líquida en el planeta en la actulaidad", explica. "Por otro lado, son malas noticias, pues también vemos que se necesita mucha menos agua de la que se pensaba y que el agua líquida que se forma dura muy poco por lo que no aporta un entorno fabuloso para ningún microorganismo", añade.

“Marte es un planeta en el que las temperaturas varían mucho entre el día y la noche y también en función de la altura”, explica Javier Martín-Torres, experto en habitabilidad marciana. “Por ejemplo, si hubiese una persona de pie en el planeta, la diferencia de temperatura entre sus pies y su cabeza sería de unos 20 grados centígrados”, detalla. Esta inestabilidad es las que hace que el agua pueda entrar en ebullición a temperaturas mucho más bajas que en nuestro planeta.

“Estas simulaciones en cámaras son, junto con las misiones espaciales, el estudio de los meteoritos y los análogos de Marte, uno de los pilares sobre los que se sustenta actualmente la investigación del planeta rojo”, reconoce Jesús Martínez-Frías, jefe del Grupo de Investigación del Meteoritos y Geociencias Planetarias del Instituto de Geociencias, IGEO (CSIC-UCM). Este trabajo confirma “que presión y temperatura deben considerarse conjuntamente para comprender qué es lo que ocurre con el agua y las salmueras y con cualquier estudio de habitabilidad y búsqueda de vida”, añade.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información