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Una carrera mental de drones

Un grupo de investigadores de la Universidad de Florida celebra una competición de aparatos controlados por el cerebro

Una imagen de la competición ATLAS

Imagine que un día puede abrir la puerta de su casa o de su coche con solo pensarlo. O hacer la compra en un supermercado sin mover un músculo. Hoy día suena a ciencia ficción o a fenómeno paranormal, pero científicos de la Universidad de Florida están convencidos de que ese momento puede llegar en el futuro. ¿Cuándo? Todavía es pronto para augurar una fecha o, siquiera, si finalmente será posible ejecutar acciones cotidianas con la intervención exclusiva del cerebro. Pero, en ello están.

Desde hace tiempo se sabe que es posible mover drones con el poder de la mente gracias a una tecnología que conecta el cerebro a un ordenador. Los investigadores de Florida han dado un paso más para hacer posible lo imposible: han celebrado una peculiar carrera en la que los competidores tenían que mover los drones solo con sus pensamientos, la primera competición de este tipo en el mundo. Los 16 jóvenes que participaron en el experimento tuvieron un entrenamiento previo ya que la prueba exige un nivel de concentración muy alto. “Hay muchas personas que tienen problemas de concentración, que no pueden pensar solo en una cosa y para este ejercicio hay que estar muy concentrado”, afirma Marvin Andújar, un ingeniero informático de la Universidad de Florida que ha liderado un equipo de nueve personas que ha hecho posible la peculiar carrera.

Para alcanzar el logro, los ingenieros han utilizado un interfaz que conecta el cerebro al ordenador, que a su vez cumple las instrucciones dictadas por los usuarios. A través de unos cascos que reciben señales eléctricas del cerebro y llegan a la computadora, los participantes deciden si el dron despega, aterriza, se dirige hacia adelante, hacia atrás o hacia izquierda o derecha. “El aparato tiene que saber interpretar bien las señales que manda el cerebro”, asegura Andújar, que este año termina su doctorado como ingeniero y que además tiene un grado en Matemáticas.

El investigador empezó hace tres años a darle vueltas a la idea de controlar drones con el cerebro y, desde entonces, no ha parado hasta ver cumplido su objetivo de celebrar una competición. En este tiempo ha trabajado con otros dos compañeros que están haciendo el doctorado y con seis estudiantes de Ingeniería Informática de la Universidad de Florida que han cooperado en la iniciativa.

Más allá de la carrera de drones, que fue seguida en directo por algo más de un centenar de personas y cuya repercusión ha sorprendido a los promotores, el ingeniero informático considera que este éxito científico puede abrir un importante abanico de posibilidades si se consigue avanzar en este terreno de la ciencia. “Pongamos que un día vas al supermercado y tienes las dos manos ocupadas. Si tienes un dron puedes mandarle para que coja todo lo que necesites. Creo que esta idea es buena para la sociedad”, afirma Andújar. El ingeniero apunta también que el proyecto puede ser utilizado de inmediato por personas que sufren alguna discapacidad física y a las que les gustaría “hacer deporte”. “Si quieren, ahora pueden competir con el cerebro", afirma.

Aunque la tecnología todavía está en mantillas, lo cierto es que hay varias empresas que ya se han interesado en los primeros avances que ha llevado el equipo liderado por Andújar. “Algunas nos han ayudado financieramente estos años y otras que están interesadas en los drones nos han preguntado”, afirma el ingeniero.

A la espera de nuevos avances, el equipo de la Universidad de Florida no ve desde luego como una quimera que en el futuro cualquier ciudadano pueda llevar encima un dispositivo, de igual manera que hoy porta un reloj o un teléfono móvil, al que el cerebro pueda dictar órdenes. Y que se cumplan.