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Cuidar desde el respeto

En estas unidades buscamos que los pacientes se sientan seguros, confíen, duerman, coman y se desbloqueen

Carta de la semana: Cuidar desde el respeto

Soy enfermera especialista en salud mental. En el artículo Las mil y una caras de la locura leo la descripción de la atención que se realiza en la unidad de hospitalización breve de La Paz, muy similar a donde yo trabajo: se han centrado en puertas y pasillos cerrados, celadores hercúleos y terapia electroconvulsiva. Esta visión me parece sesgada. En estas unidades buscamos que los pacientes se sientan seguros, confíen, duerman, coman y se desbloqueen.

Ana García Pozo. Getafe (Madrid)

De cómo M y F me devolvieron mi niñez

Al hilo del artículo de Javier Marías Pésimos madridistas (20-12-2015), deseo escribir cómo M y F (Mourinho y Florentino) me devolvieron a mis años donde, alguna que otra vez, llegué a dormir con la indumentaria del equipo escolar. Soñaba entonces con el regate excelente, con el pase divino, con el remate perfecto, con el aplauso unánime. Pasaron los años y el sueño se diluyo. Fue entonces cuando M y F coincidieron, y sucedió la magia. Delante de mí tenía el fútbol. Solo fútbol. Fútbol nada más. Fue entonces cuando el niño que soñaba vio cómo la realidad decidió ponerse de su parte. Así es muy difícil que alguien te quite el fútbol. Así es muy difícil no sucumbir a la nobleza de este deporte. Señor Marías, venga, venga con nosotros. Si tiene dudas, pregúntele al niño que fue.

Francisco García Castro. Estepona (Málaga)

El capitalismo tiene los siglos contados

La OCDE, que no es en absoluto sospechosa de izquierdismo, ha puesto en evidencia que la diferencia entre las rentas se ha disparado durante la crisis por los ajustes fiscales, las subidas de impuestos y los recortes sociales. El 10% de los más favorecidos posee el 50% de la riqueza, mientras el 40% de los más pobres solo tiene el 3% de la misma. El esfuerzo por reducir el déficit público ha supuesto: privatizar los servicios que presta el Estado para que se les pueda poner precio, aumentar la tensión competitiva entre los trabajadores y olvidarse de la cohesión social. Todo ello para tranquilizar a los mercados. Estos nunca han permitido la libre competencia, no es verdad que el capitalismo sea un casino en el que especulan ciegamente los intereses de grandes grupos económicos. Me temo que los famosos mercados están haciendo política en el sentido más literal: defendiendo sus intereses contra el general. Cuentan con una herramienta: la tecnología digital de la información, como denuncia Evgeny Morozov en la entrevista de Joseba Elola publicada el pasado 20 de diciembre. No solo tienen el poder económico en sus manos, también tienen la fuerza bruta (ejércitos profesionales trasnacionales, paraísos fiscales, tráfico de personas, cárceles secretas…), que utilizan contra sus enemigos sin que les tiemble el pulso. Partidos democráticos y sindicatos pueden hacer poco por igualar esta contienda tan asimétrica.

Luis Fernando Crespo Zorita. Alcalá de Henares (Madrid)

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