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Un grifo, un milagro

Mujeres como burras de carga del agua. Un clásico. Antes, ellas la acarreaban desde el pozo o el río. Pero un proyecto les cambió la vida hace poco más de tres meses: ya disponen de agua potable en sus hogares

  • ujeres como burras de carga del agua. Un clásico. Antes, ellas la acarreaban desde el pozo o el río. Pero un proyecto les cambió la vida hace poco más de tres meses: ya disponen de agua potable en sus hogares. María Isabel Can, de 37 años, es vocal de la Comisión de Agua de Xesampual, creada para controlar el buen uso del agua que llega a las casas gracias a un nuevo sistema de bombeo. La mujer camina entre un campo de maíz mientras hace la ronda mensual para controlar los contadores de la comunidad.
    1ujeres como burras de carga del agua. Un clásico. Antes, ellas la acarreaban desde el pozo o el río. Pero un proyecto les cambió la vida hace poco más de tres meses: ya disponen de agua potable en sus hogares. María Isabel Can, de 37 años, es vocal de la Comisión de Agua de Xesampual, creada para controlar el buen uso del agua que llega a las casas gracias a un nuevo sistema de bombeo. La mujer camina entre un campo de maíz mientras hace la ronda mensual para controlar los contadores de la comunidad.
  • María Isabel (a la derecha) informa sobre las tarifas de agua a una vecina tras controlar su contador.
    2María Isabel (a la derecha) informa sobre las tarifas de agua a una vecina tras controlar su contador.
  • María Isabel revisa un contador junto a sus compañeros. Una vez al mes, se forman equipos de voluntarios que visitan cada casa de la comunidad para verificar los consumos.
    3María Isabel revisa un contador junto a sus compañeros. Una vez al mes, se forman equipos de voluntarios que visitan cada casa de la comunidad para verificar los consumos.
  • María Isabel camina junto a su compañera Magdalena Saquic (a la izquierda) por las calles de su comunidad durante la ronda mensual. Hasta hace tan solo tres meses, debían recoger el agua de lluvia o ir a buscarla a un pequeño río cercano.
    4María Isabel camina junto a su compañera Magdalena Saquic (a la izquierda) por las calles de su comunidad durante la ronda mensual. Hasta hace tan solo tres meses, debían recoger el agua de lluvia o ir a buscarla a un pequeño río cercano.
  • Un grupo de mujeres de Xesampual decidió participar en la Comisión de Agua y Saneamiento que se creó en su comunidad para gestionar el proyecto de agua que abastecería a los 1.200 habitantes. Ahora, ellas mismas se encargan de revisar los medidores de sus vecinos y hacen los cobros del servicio.
    5Un grupo de mujeres de Xesampual decidió participar en la Comisión de Agua y Saneamiento que se creó en su comunidad para gestionar el proyecto de agua que abastecería a los 1.200 habitantes. Ahora, ellas mismas se encargan de revisar los medidores de sus vecinos y hacen los cobros del servicio.
  • La madre y sobrina de Maria Isabel Can preparan tortillas de maíz, base de la dieta guatemalteca. En Xesampual, las mujeres debían atravesar un pequeño bosque para llegar al río. En el trayecto se exponían a ser atacadas por algún animal o toparse con hombres que quisieran hacerles daño.
    6La madre y sobrina de Maria Isabel Can preparan tortillas de maíz, base de la dieta guatemalteca. En Xesampual, las mujeres debían atravesar un pequeño bosque para llegar al río. En el trayecto se exponían a ser atacadas por algún animal o toparse con hombres que quisieran hacerles daño.
  • En Xesampual, las mujeres deben afrontar la vida diaria en soledad. Muchos hombres se han visto forzados a emigrar a otras regiones del país o Estados Unidos para poder ganar un sustento con el cual mantener a sus familias.
    7En Xesampual, las mujeres deben afrontar la vida diaria en soledad. Muchos hombres se han visto forzados a emigrar a otras regiones del país o Estados Unidos para poder ganar un sustento con el cual mantener a sus familias.
  • María Isabel borda en su casa. Desde hace tres meses, tienen un grifo en casa y eso las hace sentir seguras, cómodas y tranquilas. El nuevo proyecto de agua potable —cofinanciado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la mancomunidad Tzolojya de Sololá— consistió en instalar un sistema de agua por bombeo que se distribuye a las viviendas a través de conexiones prediales.
    8María Isabel borda en su casa. Desde hace tres meses, tienen un grifo en casa y eso las hace sentir seguras, cómodas y tranquilas. El nuevo proyecto de agua potable —cofinanciado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la mancomunidad Tzolojya de Sololá— consistió en instalar un sistema de agua por bombeo que se distribuye a las viviendas a través de conexiones prediales.