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Ante los conflictos del futuro

La credibilidad de la OTAN frente a los próximos desafíos se consolida con el ejercicio ‘Trident Juncture 2015’

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Desde el pasado 3 de octubre se está desarrollando el ejercicio OTAN Trident Juncture 15. Además de España como principal país de despliegue del Puesto de Mando y tropas, Italia y Portugal forman parte también del Teatro de Operaciones en el que tendrá lugar el mayor ejercicio realizado por la Alianza desde 2002, con cerca de 35.000 participantes, 140 aeronaves y 60 buques. Esto es la materialización del proceso de transformación de la OTAN que permite a la Alianza mantener su capacidad de respuesta a cualquier desafío presente o futuro a su seguridad.

Como Jefe Supremo del Mando Aliado de Transformación de la OTAN, responsable de su programación, organización y coordinación, es para mí un orgullo y una satisfacción presenciar el desarrollo de su fase de ejecución. Porque la presencia de fuerzas pertenecientes a las naciones de la OTAN y de otros aliados, el despliegue de unidades en puertos, aeropuertos, vías de ferrocarril y carreteras españolas, dirigiéndose a los puestos de mando y campos de maniobra, es la culminación de más de dos años de planeamiento y coordinación complejos.

Nuestro camino comenzó en la Cumbre de la OTAN de Chicago de 2012, cuando recibimos el encargo de desarrollar en 2015 un Ejercicio de Alta Visibilidad como parte de la llamada Iniciativa de Fuerzas Conectadas, CFI por sus siglas en inglés, que perseguía aprovechar lo aprendido durante 20 años de operaciones fuera de nuestras fronteras y reflejarlo en un ambicioso programa de adiestramiento y ejercicios que preparara a la OTAN para los conflictos del futuro. El ejercicio Trident Juncture 15 supone la culminación de esta iniciativa, uno de cuyos logros será la certificación del adiestramiento de la Fuerza de Respuesta de la OTAN, NRF por sus siglas en inglés, y su Puesto de Mando para el cumplimiento de sus misiones, así como la garantía de que las fuerzas participantes están adiestradas para operar juntas frente a amenazas complejas.

Uno de los hitos cruciales en este camino fue la oferta de las naciones anfitrionas, esenciales para el desarrollo del ejercicio. España, aliado responsable y comprometido con los principios y valores de la Alianza, dio un valiente paso al frente y desde entonces, al igual que Portugal e Italia, coordina con el Mando Conjunto Aliado en Brunssum los complejos detalles necesarios para que ese planeamiento cristalice en el ambicioso despliegue de capacidades militares que está teniendo lugar durante estas semanas.

Soy plenamente consciente de la importante inversión en medios materiales, humanos y económicos que este ejercicio supone para España, y estoy profundamente agradecido por la generosidad, el compromiso y el trabajo duro con que las Fuerzas Armadas españolas han contribuido a esta apuesta por parte de la OTAN para afrontar, juntos, los retos de un futuro incierto.

El escenario ficticio en el que se desarrolla el ejercicio resulta totalmente adecuado

El ejercicio Trident Juncture 15 tiene lugar en un momento crucial para la Alianza y para Europa. Un momento en el que, a pesar de los últimos acontecimientos geoestratégicos y la comprensible intranquilidad de los países situados en la frontera Este de la OTAN, nos vemos obligados a valorar también las amenazas provenientes de cualquier dirección. La inestabilidad en el Oriente Próximo y en el sur del Mediterráneo, las amenazas terroristas, los flujos migratorios incontrolados, el crimen transnacional, los tráficos de drogas y de personas, y otras amenazas híbridas, complejas y ligadas entre sí, nos mantienen conscientes de las necesidad de proyectar estabilidad en un horizonte de 360 grados, mejorar la colaboración con nuestros países vecinos, y prepararnos para afrontar estas amenazas dentro y fuera de nuestras fronteras de forma ágil, rápida y decisiva.

En este aspecto, el escenario ficticio en el que se desarrolla el ejercicio resulta totalmente adecuado, ya que refleja una operación de respuesta y despliegue de la Alianza ante una crisis en un país al sur del territorio de la OTAN. El marco del ejercicio se ha adaptado además para reflejar asimismo elementos observados en crisis recientes como las de Georgia, Oriente Próximo o Ucrania, con presencia de fuerzas irregulares, ciberataques, terrorismo, movimiento de refugiados, empleo de misiles balísticos y otros aspectos militares de plena vigencia.

En un contexto global, con el significativo despliegue de capacidades militares dónde y cuándo sean necesarias, el ejercicio contribuye a demostrar la credibilidad de la Alianza. Por otro lado, transmite un firme mensaje de seguridad a nuestros aliados y de determinación a nuestros adversarios.

Como responsable de la Transformación de la Alianza, quisiera resaltar que el ejercicio Trident Juncture 15 muestra una OTAN que ha reorientado su aproximación al adiestramiento y los ejercicios a través de tres ejes principales:

El primero, el del incremento de la calidad y el realismo para reflejar todos los elementos de la guerra moderna y de alta intensidad, como he mencionado anteriormente.

España ha querido albergar este ejercicio y es el mayor contribuyente de fuerzas

El segundo es una apertura hacia la coalición con otros actores no de la OTAN y hacia la experimentación. En este aspecto, en el ejercicio Trident Juncture 15 participan un total de 25 actores entre países no-OTAN y organizaciones internacionales, gubernamentales y no-gubernamentales, incluyendo entre otras a la Unión Europea y las Naciones Unidas; y constituye un laboratorio en el que, mientras se prueban nuevos conceptos y doctrinas, se invita a observadores de la industria para que presencien y comprendan las condiciones en las que las futuras soluciones tecnológicas tendrán que operar.

Tercero y último, el ejercicio también supone un banco de pruebas para todas las iniciativas de transformación referentes a futuros escenarios de actuación y las capacidades requeridas para proporcionar unas fuerzas OTAN conectadas, interoperables, ágiles y con poder de recuperación, desde los Cuarteles Generales hasta la fuerzas por tierra, mar o aire.

Para finalizar, quiero reiterar mi agradecimiento a España por su generosa oferta para albergar este ejercicio y su importante aportación al mismo como mayor contribuyente de fuerzas. Y quiero expresar mi profundo convencimiento de que los ciudadanos españoles pueden sentirse orgullosos de contar con unas Fuerzas Armadas modernas y preparadas, que se pueden considerar entre las mejores que nuestra Alianza puede ofrecer, generosas y sacrificadas al servicio de su patria, garantes y defensoras de los valores comunes que son la razón de ser de la OTAN.

El general Denis Mercier es el Jefe Supremo del Mando Aliado de Transformación desde el pasado 30 de septiembre.

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