Niños convertidos en arquitectos


FOTO: Pasi Aalto
El libro Los Cansados (Alfaguara), de Michele Serra, describe a adolescentes que duermen durante el día y velan mientras los demás descansamos. Muchos de ellos además de moverse poco confunden el chat con la charla y la amistad con Facebook. Para tratar de paliar el creciente problema de esos jóvenes inactivos y desmotivados, la alcaldía de la ciudad noruega de Oppland –junto al Departamento de Estado de Carreteras y la asociación que promueve el diseño y la arquitectura Norsk Form- pensaron en levantar pequeños cobijos, cabañas a pie de carretera, lugares para que los jóvenes pudieran reunirse, pararse un rato a hablar o protegerse de la lluvia.
Se trata de unas cabañas de madera que funcionan aisladas o reunidas para sumar un espacio mayor. La idea la pusieron los adultos. Pero para la mano de obra les pidieron a los adolescentes cansados que trabajasen. Este fue el resultado.
Los arquitectos de los estudios TYIN tegnestue Architects, Rintala-Eggertsson Architects y los niños de la escuela Trintom diseñaron las cabañas. Los estudiantes: Johannes Ørn Dagsson, Mio Orib, Tereza Manak, Matthias Tellquist, Aleksander Svingen, Lasse Kilvær, Bendik Støckert, Åsa Johanson, Ona Flindall, Magnus Vågan, Anja Petkovic Karlsen, Carla Carvalho, Magnus Hellum, Frida Hultberg e Idunn Hylland, las construyeron.
Varios patrocinadores -empresas e instituciones como la maderera Kebony, las ferreterías Essve, NTNU (la Universidad de Ciencia y Tecnología) o AHO (la Escuela de Arquitectura de Oslo)- pagaron los 18.000 euros que costó el proyecto. Y los módulos se construyeron en la Escuela de Arquitectura. Los cansados, pero también los niños pre-adolescentes, decidieron las formas y los colores guiados por los arquitectos. A los chavales les motivó la posibilidad de ser pioneros. La idea es sembrar más carreteras de lugares para que los jóvenes –cansados o no- puedan reunirse, hablar e incluso descansar.




































































