Temor al futuro
Es un hecho, las reservas de petróleo se agotarán. Los expertos predicen que lo harán aproximadamente en 60 años si no reducimos nuestro ritmo. Una gran opción son las energías renovables. Las renovables como la eólica, solar, biomasa o el hidrógeno, pueden resultar costosas porque están en fase de investigación para sacarles un mayor rendimiento, pero todos creemos en su necesidad para el futuro. Sin embargo, existen un sinfín de trabas para impulsarlas y ponerlas al servicio del consumidor, como la casi inexistencia de gasolineras eléctricas o de hidrógeno, o el impuesto a la energía solar y al autoabastecimiento. Quizá sea que el petróleo mueve al año aproximadamente unos 2,5 billones de dólares y, evidentemente, el sector no quiere perder esas ganancias. Muestra de ello es la inversión millonaria para nuevas formas de obtención de petróleo, gas o carbón.
Pero al final ya no es un factor de ganancias a escala global, sino que es un factor de supervivencia. Si no se incentivan las investigaciones en nuevas formas de energía, estaremos condenados a una paralización económica global; aparte de la gran contaminación.— Jaime Garriga Giménez.


























































