Machismo en las gradas
Los cánticos machistas de la afición del Real Betis para supuestamente “animar” a uno de sus jugadores ponen en manifiesto, de nuevo, que la estupidez humana no tiene límites.
Resulta difícil que en pleno siglo XXI, cuando la igualdad entre hombres y mujeres es máxima (o debería serlo), se sigan produciendo este tipo de comportamientos característicos, sin duda, de energúmenos.
El maltrato, tanto físico como psicológico, hacia una mujer jamás está justificado y nunca debe tolerarse. Entre otras cosas, es muestra de una gran falta de sensibilidad y humanidad.
Como mujer que soy, resulta vergonzoso leer este tipo de noticias. Todo ser humano tiene una madre, o está rodeado de mujeres importantes en su vida y que resultan determinantes y vitales en el día a día.
¿Qué pensarán, qué sentirán, por ejemplo, las madres de los responsables de estos cánticos? Repugnancia, seguro.— María Carreño García.


























































