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500 niños en el Real por la reina Fabiola

El coro más grande jamás visto en el colieso canta para rendir homenaje y reivindicar la figura de una mujer de vida discreta

Un coro de 500 niños rinde homenaje a Fabiola de Bélgica en el Teatro Real.
Un coro de 500 niños rinde homenaje a Fabiola de Bélgica en el Teatro Real.

El reinado y la vida de Fabiola de Bélgica se han distinguido por su discreción. Pero el jueves por la noche 500 niños de entre nueve y 17 años se unieron en el coro más grande jamás visto en el Teatro Real de Madrid para celebrar su 85 cumpleaños y reivindicar su figura con fines benéficos. Ella vive recluida desde que en noviembre de 2012 abandonara su actividad oficial debido a su avanzada edad.

La escena parece sacada de un cuento navideño. Alineados en distintas alturas, ataviados en negro y blanco con una beca de color amarillo las luces juegan de tal forma que se asemeja a un árbol de Navidad, mientras los padres entusiasmados buscan a sus retoños y hacen fotos. No falta algún que otro mareo. El Teatro Real tenía un lleno casi completo en una noche lluviosa, que se continuó después con grupos de los escolares que seguían entonando las canciones ya a la espera de los autobuses de vuelta a casa.

El repertorio ha supuesto un recorrido por la biografía de una mujer que llegó a la vida del rey Balduino para convertirse en reina consorte de los belgas durante casi 33 años. Cuatro niñas recitan en el escenario El puente de los suspiros, un vals que Fabiola de Bélgica registró en la SGAE bajo el seudónimo de Cleopatra, y lo hacen en castellano, francés, neerlandés y alemán, las tres lenguas oficiales de Bélgica y la suya propia. Es la primera vez que esta composición se muestra en público. La que aún era Fabiola de Mora y Aragón había mostrado sus intereses creativos con la publicación de un álbum de doce cuentos.

Después, los niños siguieron con desde villancicos tradicionales como Noche de paz y Adeste fieles, a piezas que están relacionadas con los vínculos sentimentales o biográficos de la reina. El ambiente urbano que describe Agua, azucarillos y aguardiente de Federico Chueca y que se liga a los primeros años de la monarca en la calle Zurbano de Madrid a Aurtxoa Seaskan nana vasca de Gabriel Olaizola que ilustra las estancias con su familia en Zarauz o Va, pensiero de Nabucco de Verdi como representación de la unión de un país. El inmenso coro cantó además Nacida para reina, una pieza compuesta para el evento, con música de Luis Machado y letra del periodista que es biógrafo de la reina, Fermín Urbiola.

El gran concierto se fraguó por la indicativa de él precisamente y de la Fundación Sirimiri que ha creado, explica, para fomentar los valores espirituales y humanos a través de la cultura. Este es el primer proyecto que busca "actualizar el conocimiento" de una persona que ha pasado rápidamente a la trastienda de la historia. "Responsabilidad, decencia, prudencia, solidaridad...". A Urbiola se le quedan cortas las palabras para describir a la homenajeada que llegó al trono belga "porque Balduino la convenció de pico y pala; ella vio el marrón que se le venía", a pesar de que se refiera a alguna imperfección. Y piensa que si se ha olvidado de esta manera es porque “jamás ha dado ni medio escándalo”.

Y aun así, existen manchas en ese expediente impecable, que lastran más la maltrecha reputación de la monarquía belga en los últimos tiempos. En enero de este año, Fabiola de Bélgica se vio envuelta en una polémica a cuenta de la fundación Fons Pereos que había creado con el fin de atender a sus herederos y con fines católicos y por la que podía evadir el impuesto de sucesiones.

La formación del coro se ha hecho con la unión de alumnos de 14 colegios "desde La Moraleja a Vallecas, públicos y privados", matiza Urbiola. Los ensayos se han prolongado cuatro meses, repartidos entre grupos más pequeños y aquellos generales realizados en los gimnasios del colegio de Mirasierra.

 Estas 500 voces cantan por un fin benéfico. El objetivo es que con los beneficios del concierto se sufraguen 500 becas de comedor y donaciones a banco de alimentos, que organizarán Cáritas Española y la Federación Española de Banco de Alimentos. Ha habido una fila cero para la realización de donativos.

Además la revista ¡Hola! participa con un reportaje en exclusiva al que se han unido Adolfo Suárez Illana y su esposa, Luis Alfonso de Borbón y su mujer Margarita Vargas, Marina Danko, Anne Igatirburu, Carmen Martínez Bordiú, el ganadero Samuel Flores, y Finito de Córdoba, entre otros, con ocasión del concierto. El dinero se destinará a la ONG Por la sonrisa de un niño para la escolarización de 500 niños en Camboya.

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