Formación inasequible
Soy de Barcelona, alumna de Publicidad y Relaciones Públicas. Cada fin de semana hago 30 horas entre un trabajo de noche y otro de tarde-mañana rotativo. Puedo llegar a dormir cinco horas en todo el fin de semana, ya que no tengo la suerte de que mis padres puedan pagarme la carrera. Por eso, quiero insistir, como miles de estudiantes, en lo difícil que nos están poniendo las cosas a los que queremos estudiar.
Resulta complicado encontrar trabajo, pero más lo es pagar una universidad pública, porque ahora ya ni la pública es asequible, con un sueldo de 600 euros al mes uniendo las dos nóminas. Bueno, quién dice nóminas, dice sobre marrón. Ya no hay contratos, no hay estudios asequibles, no hay trabajos. Pero lo que sí hay es niños que crecerán y, lamentablemente, no podrán estudiar. Esto es algo que no debería pasar.— Cristina Barrabés Martínez.


























































