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El recluso número 1027820 pide un nuevo juicio

O.J, Simpson vuelve a los tribunales para denunciar que no tuvo una defensa justa por "conflicto de intereses" de su abogado

O. J. Simpson, a su llegada al tribunal.
O. J. Simpson, a su llegada al tribunal. REUTERS

O.J.Simpson, de 65 años, uno de los héroes más venerados del deporte en EEUU, ha vuelto a los tribunales para solicitar un nuevo juicio. Ahora cumple condena por el asesinato de su exesposa y un amigo de esta. Fue un proceso sangriento y mórbido que cambió la cobertura de los procesos penales, se convirtió en un circo mediático sin precedentes, que más allá de sus repercusiones legales mostró las diferencias raciales y económicas, además del peso de la fama, cuando se habla de justicia en Los Angeles.

Era la década de los 90 y entonces Simpson salió absuelto de todos los cargos aunque en un segundo proceso civil fue considerado culpable de los mismos crímenes. Cuando apenas falta un año para que se cumpla el 20 aniversario de estos sucesos el nombre del ex jugador de fútbol americano, actor y famoso caído en desgracia también vuelve, como el de Michael Jackson, a los tribunales aunque en su caso no desde la tumba sino desde la cárcel donde está cumpliendo una condena de 33 años. El caso no tiene nada que ver con los asesinatos de los que fue acusado y a los que su actual defensa se refiere como a “las muertes en California”. Simpson está en la cárcel por secuestro y robo a mano armada en un incidente que tuvo lugar en 2008 cuando quiso recuperar por la fuerza una serie de trofeos deportivos y fotografías personales que el condenado consideró suyos aunque estaban en poder de unos marchantes de coleccionismo deportivo.

Muchas cosas han cambiado en estas casi dos décadas. Simpson compareció mucho más entrado en carnes, canoso y desposeído de sus elegantes trajes, vestido con un mono de recluso azul y un par de esposas. Alguien que necesitó gafas para leer los documentos legales con los que solicita un nuevo juicio porque sostiene que engañado por el que fue su abogado y asesor, Yale Galanter, y sobre quien puede existir un conflicto de intereses.

Si hace 20 años O.J. fue el primero en agradecer a su “equipo perfecto” de abogados, su “dream team”, una defensa, que demostró su inocencia con argumentos llenos de dramatismo-como cuando le hicieron probarse el guante ensangrentado encontrado en el lugar del crimen y no le cabía-, ahora su otro equipo de abogados, el que le asesoró en 2008, se lleva las críticas del condenado. En su audiencia ante el juez del distrito Linda Marie Bell, Orenthal James Simpson o el recluso número 1027820 admitió que fue un error llevarse las que consideraba sus posesiones de la forma en la que lo hizo pero insistió que estaba asesorado por su entonces abogado, el mismo que le dijo que no testificara durante el proceso y que nunca le comentó que había una posibilidad de reducir la condena a 30 meses de cárcel a cambio de declararse culpable. Aún así, incluso pasado el tiempo Simpson mantuvo su don de gentes y provocó durante la audiencia un lleno en la sala del tribunal de Las Vegas.