La falta de apoyo a la investigación
Los países viven de su riqueza, y cuando la riqueza de su suelo no lo permite, deben ingeniar sistemas de producción que les permita elaborar bienes que otros puedan estar interesados en comprar. Los bienes más sofisticados han sido desarrollados en laboratorios de uno u otro tipo que partiendo de las ideas iniciales y básicas han elaborado los productos finales con valor comercial. Por eso, los países con mayor tradición en investigación, innovación y desarrollo mantienen, cuando no aumentan, sus inversiones en investigación incluso en los momentos más duros. Y saben por experiencia que esta es una apuesta ganadora.
Nuestro auge en investigación es reciente y sus resultados económicos a gran escala son todavía frágiles e incipientes. En tiempos de crisis se recorta lo que se siente como accesorio, y parece que la investigación y el desarrollo se sienten como apuestas lejanas y prescindibles por los que en España toman las decisiones al más alto nivel.— Eliseo Pascual Gómez.


























































