Ecce LOMCE
Es habitual en la docencia del dibujo encontrarse alumnos con una enorme dificultad para hacerles comprender como representar un simple objeto o en mayor grado que sean capaces de trazar los rasgos que otorgan carácter, expresividad o belleza al rostro humano. Es probable que en algunos casos extremos su causa sea la denominada prosopagnosia, originada en una incapacidad específica del córtex inferotemporal para la percepción de rostros ajenos, pero también de sí mismos y que conduce a situaciones patológicas tan curiosas como aquella del hombre que confundió a su mujer con su sombrero, descrita por el neurólogo Oliver Sacks. Por ello, no nos sonríamos tanto ante la pintura reformada del Ecce homo de Borja, porque otros muchos en nuestro país son enfermizamente ciegos a los desastres que producen sus obras, por ejemplo en política educativa.
Pasados unos años, cuando comparemos los resultados con las evaluaciones externas de la OCDE, volveremos a ser conscientes —otra vez más— del daño causado a los jóvenes estudiantes de nuestro país. Es intolerable la absurda cadena de reformas educativas desde la Transición. ¿Para cuándo un gran pacto de Estado en Educación?— Miguel Ángel Peña Marí.


























































