Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Otro histórico dirigente del PP, imputado por el saqueo de Emarsa

La sociedad de depuración del agua de Valencia fue vampirizada hasta llevarla a la quiebra con un agujero de 17 millones de euros

La investigación sobre el saqueo de Emarsa, la sociedad pública de depuración del agua de Valencia vampirizada hasta llevarla a la quiebra con un agujero de 17 millones de euros, sigue creciendo y afectando a más personas vinculadas al PP, el partido que controló el negocio durante los últimos tres lustros. El juez instructor Vicente Ríos ha imputado en un auto conocido hoy a Juan Carlos Gimeno, antiguo concejal del PP en el Ayuntamiento de Valencia, cuyo nombre apareció en su momento vinculado al caso Naseiro. También fue conocido porque en el año 1983, tras la retirada de la estatua de Franco que presidía la plaza del Ayuntamiento de Valencia, se acercó a honrar la memoria del dictador depositando en el lugar una corona de flores.

El juez destaca en el auto las sospechas de que Gimeno; el exgerente de Emarsa y dirigente del PP de Valencia, Esteban Cuesta; el alcalde de Manises y vicepresidente de la Diputación de Valencia, Enrique Crespo; y el exedil de Unión Valenciana en Montcada, Enrique Arnal, se concertaron para facturar a Emarsa servicios que nunca existieron. Y que dicha maquinaria corrupta funcionó hasta muy pocos días antes de que el PP liquidase la empresa pública ante su situación de quiebra.

"Existen pues motivos bastantes para creer que el señor Gimeno, por medio de IEM (Instituto de Empresa del Mediterráneo), se concertó con otras personas ya imputadas en la presente causa, Cuesta, Arnal e incluso Crespo a la vista de los datos aportados, para obtener un beneficio ilícito a costa de la sociedad Emarsa", señala el auto.

La investigación ha destapado hasta ahora que la empresa pública, que gestionaba la depuradora de Pinedo, la más grande de la Comunidad Valenciana y una de las mayores de España, pagó cantidades millonarias por servicios y suministros inverosímiles (solo las empresas inicialmente investigadas, cuyo número ha aumentado desde entonces, cobraron 30 millones de euros de la sociedad. Las pesquisas han relevado que, al mismo tiempo, los dirigentes de la entidad se dedicaron a cargar a las arcas de Emarsa numerosos artículos de lujo, viajes de placer y banquetes sin la menos relación con la depuración del agua.