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El presidente abre la vía a la sucesión

Rodríguez Ibarra: "En junio quizá se enfrenten policías contra soldados"

En el seno del comité federal, los barones piden unidad y que solo se hable del 22-M.- Frente a los periodistas el tema de las primarias es ineludible

Una vez que los barones del PSOE han conseguido que se despeje la incógnita sobre el futuro de Zapatero, ahora quieren que nada interfiera su campaña para las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo. Así lo han manifestado uno tras otro en las intervenciones durante el comité federal en las que hay un hilo conductor: "las primarias son para el verano". Esta expresión de Óscar López, candidato a la presidencia de Castilla y León resume el sentir de sus compañeros, según han transmitido desde dentro de la reunión que se celebra a puerta cerrada.

El único que se ha desmarcado de la consigna de eludir hablar sobre las primarias ha sido el expresidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. "Digamos que hasta junio no hay candidatos. Entonces quizá se enfrentarán policías contra soldados". Así de contundente y explícito se ha mostrado Rodríguez Ibarra, que tras recordar a Zapatero que el "escalador debe confiar en sus sherpas", le ha ofrecido su apoyo y su número de teléfono que, dijo, el presidente ha "perdido".

Después del discurso de Zapatero se ha producido una ola de respeto que se trasluce en las palabras de todos los dirigentes del PSOE. "Todos detrás de Zapatero", les ha dicho el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, siempre con el añadido de nada de distracciones que no sean las elecciones del 22 de mayo. Y así uno tras otro. Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, para quien nadie podrá ahora echar la culpa a Zapatero del resultado que pueda obtener. Patxi López, presidente del Gobierno vasco, ha ido más lejos al asegurar que "traiciona al PSOE" quien no se ocupe exclusivamente ahora de las elecciones. "Ahora toca el 22 de mayo", ha insistido el presidente andaluz, José Antonio Griñán, para quien el candidato de 2012 debía ser Zapatero, pero hay que respetar su decisión.

Como Griñán, también han mostrado su pesar por la decisión del jefe del Ejecutivo, el presidente del Senado, Javier Rojo, y el alcalde de A Coruña, Javier Losada. Ambos le han transmitido a Zapatero que respetan la opción por la que se ha decantado, pero que no la comparten.

José Montilla, líder del PSC, ha tachado de error el debate sobre la sucesión que se ha producido todo este tiempo, y Jorge Alarte, líder de los socialistas valencianos, ha reiterado la necesidad de volcarse en el 22-M al tiempo que ha apostado por apoyar al presidente del Gobierno. Esta defensa de Zapatero la ha hecho con énfasis Juan Francisco Martínez Aldama, de La Rioja, quien ha pedido a sus compañeros que "sacaran pecho" en la defensa del Gobierno. En la misma línea, el líder de los socialistas murcianos, Pedro Saura; el candidato a Asturias, Javier Fernández, que ha avisado del peligro de hablar ahora de las primarias.

Patxi Vázquez, secretario general de los socialistas gallegos, ha insistido sobre lo mismo: agradecimiento a Zapatero, dedicarse a las elecciones autonómicas y no hablar ahora de las primarias. Y así han continuado Roberto Jiménez, secretario general del PSOE navarro y Lola Gorostiaga, la candidata a presidir la comunidad; José Miguel Pérez, de Canarias; Sergio Gutiérrez, secretario general de Juventudes Socialistas...

No todo han sido parabienes para el presidente del Gobierno. Las críticas han llegado por parte de la corriente interna, Izquierda Socialista. Su portavoz, José Antonio Pérez Tapia, y uno de los militantes, Juan Antonio Barrio, tras hacer un balance positivo de la etapa de Zapatero al frente de la Secretaría General del partido han advertido de que "acierta en su decisión pero se equivoca en el tiempo" y han reclamado "primarias reales". Pero sin duda el más duro ha sido el dirigente de UGT, Manuel Fernández Lito, que ha recriminado a Zapatero que "no se atreve a presentarse porque deja el país como un erial". Lito ha señalado al presidente del Gobierno que su estrategia es errónea porque, contrariamente a lo que desea, con su decisión ha provocado que "las primarias empiecen hoy".

Pero la conjura de no hablar de primarias y centrarse únicamente en las próximas elecciones del 22 de mayo se rompe en el momento en que los barones salen del seno del comité federal, que se celebra a puerta cerrada, y se enfrentan a los periodistas. Todos han coincidido en subrayar la "democracia interna" del partido para elegir candidato, aunque ninguno ha querido contestar si preferiría uno o varios candidatos.

El primero en escaparse de la reunión ha sido el presidente del Congreso, José Bono, que tras mostrar la "lealtad y respeto" del partido a Zapatero, ha dejado en el aire si presentará su candidatura como sucesor del secretario general. Gómez y Barreda también han comentado los rumores a cerca de su presencia en las primarias. Ambos han apelado al mismo argumento: el líder del PSM ha dicho que él en primavera "piensa ser presidente de la Comunidad de Madrid". El jefe del Gobierno de Castilla-La Mancha ha asegurado que piensa conservar ese mismo puesto después de mayo y que su "compromiso político es solo con" su región.

El presidente de Andalucía ha sido categórico en la única respuesta que ha realizado sobre las primarias: "Es la primera vez que hablo sobre la sucesión y que será la última". Griñan, en cambio, sí ha querido reiterar que espera que el partido "esté a la altura de Zapatero", algo que ya ha manifestado a sus compañeros en el comité.

Todos a la espera de que la jornada termine con el broche de Zapatero. Sin duda, agradecerá el sentimiento de afecto que todos sus compañeros han puesto en agradecerle el trabajo hecho y por asegurarle que tiene la lealtad de todo el partido hasta que deje el palacio de La Moncloa.