Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Zapatero se pone "al frente" del apoyo a la democratización del mundo árabe

Jiménez anuncia un plan para repatriar a los miles de extranjeros que han llegado a Túnez desde Libia.- Rajoy apoya el viaje del presidente del Gobierno

Al día siguiente de visitar dos de las autocracias más "liberales" del golfo Pérsico, José Luis Rodríguez Zapatero se puso hoy al frente de quienes apoyan la ola revolucionaria que recorre el mundo árabe en demanda de libertad. Al menos, a juzgar por sus palabras. En presencia del primer ministro tunecino, Beji Caid Sebsi, de 84 años, el presidente aseguró que "en este momento histórico, a diferencia de otros en que lamentablemente no pudimos estar por nuestras propias circunstancias internas, en este momento España estará al frente, está al frente, para consolidar las aspiraciones de los pueblos del Norte de África, del Magreb, del Mundo Árabe, para que la democracia y la libertad sean ya el único lenguaje que conozcan en el futuro sus ciudadanos".

Zapatero, primer jefe de Gobierno occidental que visita Túnez tras el triunfo de la revolución de los jazmines, que provocó la huida del dictador Ben Ali el pasado 14 de enero, calificó de "ejemplar" el proceso de transición en este país, que consideró "un referente" para muchos otros. "Hemos querido estar aquí desde el principio, para subrayar que queremos estar entre aquellos que más apoyen", agregó, antes de apostillar: "No hemos venido a decir cómo deben hacer las cosas los ciudadanos de Túnez, hemos venido a decirles que estamos a su disposición".

Tras su reunión con el primer ministro tunecino, Zapatero ha conversado con los principales líderes de la oposición civil del país y les ha trasladado el apoyo de la UE en el desarrollo de Túnez. El presidente del Gobierno también les ha advertido de que para avanzar hacia la democracia "habrá que hacer en una parte cirugía y en otra solo terapia". El jefe del Ejecutivo ha charlado, además, con los responsables del gobierno de transición y les ha puesto como ejemplo la española y su propia experiencia vital. Pero no todo han sido buenas palabras. Varias asociaciones le han trasladado su temor a un avance del islamismo en la sociedad y a que el estatus de la mujer -muy avanzado- en el país, sufra una regresión, a lo que Zapatero les ha instado a mantener el Estado no confesional y a aposar por la igualdad de género.

Pero la visita del presidente del Gobierno no se ha centrado únicamente en temas sociopolíticos. Zapatero ha ofrecido a Túnez concertar una línea de crédito de 300 millones de euros a travás del Banco Europeo de Inversiones y ha insistido en la necesidad de que Europa apoye económicamente a los países del Magreb que están realizando en estos momentos sus procesos de transición democrática. Europa será "más Europa", ha dicho, si se compromete aún más con el Mediterráneo y con las aspiraciones de libertad de sus vecinos de la orilla sur. Todo este proceso, en su opinión, puede fortalecer a la UE y demostrará que la globalización no es solo económica, sino también política porque la aspiración a la libertad y la democracia "prende con tanta fuerza como el comercio".

Preguntado por el viaje a Túnez del presidente Zapatero, el líder del PP, Mariano Rajoy, ha asegurado que le parece "bien". "La política exterior debe servir para defender los intereses nacionales y la democracia. Todo lo que se pueda aportar por parte de España está bien", ha defendido el líder de los populares, informa Sira Oliver.

Según fuentes diplomáticas, Zapatero ha llegado a Túnez en una semana clave, en la que debe definirse la "hoja de ruta" del proceso de transición a la democracia. El octogenario primer ministro ha aceptado la demanda del Comité de Protección de la Revolución, que agrupa a decenas de organizaciones civiles, de convocar elecciones a la Asamblea Constituyente, que deberían celebrarse en julio. Otros líderes de la oposición, como Ahmed Nejib Chebbi, del Partido Democráta Progresista, con quien Zapatero tiene previsto entrevistarse esta tarde, alegan que el mandato del presidente interino Fuad Mebaza, al que el presiddnte español saludó brevemente, concluye el 15 de marzo, por lo que puede producirse un vacío de poder.

Uno de los problemas más inmediatos a los que se enfrenta Túnez es la entrada masiva de refugiados que huyen de la violencia en la vecina Llibia, más de 70.000 desde el pasado 20 de febrero. Zapatero ha anunciado que la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, que le acompaña en el viaje, está negociando con las autoridades tunecinas y sus homólogos europeos la organización de un operativo para repatriar a sus países de origen a los cientos de miles de trabajadores extranjeros que vivían en Libia y quieren salir del país. "También Libia será un país democrático, igual que Egispto, esa corriente que empezó en Túnez se va a extender", ha proclamado Zapatero.

El presidente español ha llegado a Túnez con una oferta de asistencia técnica para la organización de procesos electorales y la consolidación del Estado de derecho y los partidos. Además, Zapatero madura la idea de un Plan Marshall para el Magreb. Para ello cuenta con que el Banco Europeo de Dsarrollo (BID) movilice casi 12.000 millones de euros, aunque sus responsables solo han anunciado hasta ahora la mitad hasta 2013, y que parte de esos créditos, con aval español, vengan a Túnez.