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Análisis:

Un patrimonio forjado con joyas y caballos

José Bono ha estado en los últimos meses en el centro de la atención mediática y política a cuenta de su amplio patrimonio. El PP presentó ante la Fiscalía Anticorrupción recortes de prensa, incluido EL PAÍS, en los que se reflejaba su incremento patrimonial y pidió una investigación; el PSOE le ha defendido, y el resto de los grupos se han dado por satisfechos con sus explicaciones en el Congreso de los Diputados.

El presidente de la Cámara baja envió el pasado 13 de abril a la Fiscalía General del Estado documentación sobre su patrimonio y denunció presuntas injurias. La fiscalía respondió que no apreciaba indicios de delito en el origen o incremento patrimonial. José Bono remitió también una carta privada a Mariano Rajoy en la que le detallaba su patrimonio y se ofrecía a darle cualquier explicación sobre éste.

La familia Bono -el matrimonio y sus cuatro hijos- declaró en 2008 ingresos por 1.253.325 euros y tiene una deuda de 1.835.144 euros, según los datos facilitados por el propio presidente del Congreso. Son dueños de 12 propiedades inmobiliarias y de una hípica en Toledo, escriturados en 5,5 millones. El político socialista ha facilitado muchos detalles sobre sus ingresos patrimoniales, pero no ha aclarado la inversión total de esta hípica, financiada presumiblemente por los contratos que mantiene con importantes patrocinadores publicitarios. Algunos, como Porcelanosa, Seguros Pelayo y Hoteles Beatriz, pagaron 400.000 de los 600.000 euros que facturó en obras en este complejo deportivo el constructor Francisco Hernando, El Pocero, promotor de Seseña, una macrociudad sin agua ni luz, que recibió el beneplácito del Gobierno de Castilla-La Mancha, cuando lo presidía el propio Bono.

También se han cuestionado las relaciones entre el político socialista y el presidente de la inmobiliaria Reyal Urbis, Rafael Santamaría, cuya esposa es madrina de la hija menor de Bono. "Es muy amigo mío, pero no es mi amiguito del alma", declaró el presidente del Congreso sobre su relación con este promotor.

Los principales ingresos de la familia Bono provienen de los dos negocios familiares: las seis tiendas de la joyería Tous, que administran Ana María Rodríguez y una de sus hijas, y la hípica Almenara, SL, propiedad del presidente del Congreso y de sus cuatro hijos. Entre ambos negocios han declarado en los últimos cuatro años unos beneficios de 2,5 millones.

La propiedad de estos negocios quedó delimitada en 2004. Ese año los Bono firmaron su separación de bienes y, a partir de entonces, han repartido el patrimonio entre sus hijos, y equilibrado de forma equitativa el de ambos. Hace varios meses, el presidente del Congreso confesó a algunas personas sus intenciones de separarse. "Si no se arregla lo mío y de mi mujer se entenderá bien por qué hemos hecho este reparto entre nuestros hijos y la separación de bienes. Yo tengo que luchar por lo mío", explicó entonces.