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Las consecuencias del ajuste económico

El Gobierno no consigue el apoyo a la reforma laboral de ningún grupo

Concluye sin acuerdo la reunión entre Corbacho y Montoro.- Centrales y patronal tratan de ganarse a los grupos para su causa.- Blanco pide a los sindicatos una "respuesta proporcional"

Después de reunirse con todos los grupos parlamentarios, el Gobierno no ha logrado compromiso alguno de apoyo del decreto que recogerá la reforma laboral. Así, el Gobierno aprobará mañana el decreto sin saber si la próxima semana será convalidado en el Congreso de los Diputados. Además, queda pendiente si, finalmente, el Ejecutivo aceptará la exigencia del PP de que la reforma laboral se tramite como proyecto de ley, lo que obligaría a todos los partidos a tomar posición.

La reunión entre el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, y el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, ha concluido sin acuerdo. Fuentes populares aseguran que la cita ha sido más informativa que de negociación, pese a que ha durado casi dos horas.

Las mismas fuentes apuntan a que Corbacho ha concretado al PP muchas de las medidas que incluirá el decreto que deberá convalidar el Congreso el próximo martes 22, pero insisten en que no recoge cambios radicales en varios aspectos, como la negociación colectiva y la formación profesional.

El Partido Popular ha optado por no presentar ninguna alternativa al texto del Gobierno ya que así evita compartir el desgaste que supondrá. El voto más probable del Grupo Popular sigue siendo la abstención.

Resultado parecido han tenido las reuniones de Corbacho con los diferentes grupos, aunque algunos partidos se han mostrado más proclives que otros.

En los contenidos solo ha entrado el portavoz de ERC, Joan Ridao, que ha explicado a Corbacho que su grupo se opone a dejar tan abierta la causa del despido por problemas económicos, que, en su opinión, solo debería producirse si es verificable la inviabilidad del proyecto empresarial. Ridao ha declarado que "tal y como está, puede convertirse en un sumidero para el despido barato".

No solo el Ejecutivo trata de ganarse a los partidos. Tanto sindicatos como patronal aprovechan las últimas horas antes de conocer los detalles de la reforma para presionar a los grupos. Los máximos dirigentes de las centrales se reunirán esta tarde con el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida. Ayer, la CEOE envió un documento a los grupos parlamentarios con sus reivindicaciones.

Blanco pide una "respuesta proporcional"

El ministro de Fomento, José Blanco, ha pedido hoy a los sindicatos una "respuesta proporcional" tras la convocatoria de huelga general realizada ayer por CC OO y UGT en respuesta al decreto de reforma laboral que el Ejecutivo aprobará mañana y que el Congreso deberá convalidar el próximo día 22.

Blanco, que ha participado en un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), ha recordado a los sindicatos que el objetivo que persigue el Gobierno con la reforma es crear "un mercado más flexible para que haya un empleo más estable". El también vicesecretario general del PSOE ha justificado los dos años de negociación entre los agentes sociales en que "unos buscaban mucha flexibilidad y otros muy poca". "El Gobierno", ha concluido, "va a estar en el término medio".

Por otro lado, el ministro ha criticado al presidente del PP, Mariano Rajoy, de quien ha dicho que "tiene el guinnes por ser el mayor activista de Europa en pro del descrédito de España". Blanco ha acusado al líder de la oposición por querer "acelerar la situación de crisis" y generar una situación de emergencia nacional "para que haya elecciones y llegar a La Moncloa" porque de otra manera no puede hacerlo, "y luego hacer una reforma de caballo echando la culpa de todo a Zapatero".

Blanco ha vuelto a rechazar que esté en una carrera por suceder al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: "Para que te ofrezcan eso hay que estar disponible, y yo no estoy disponible para eso", ha zanjado.