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Operación Java

Detenidas 24 personas en España en una operación internacional contra la mafia rusa

Arrestado en Barcelona el líder del grupo, Kakhaber Shushanasvili.- Los apresados en toda Europa suman 69

La Fiscalía Anticorrupción ha desarrollado durante este fin de semana una importante operación policial, bautizada como Java, contra las mafias rusas. El golpe ha sido ejecutado por el Cuerpo Nacional de Policía, los Mossos d'Esquadra y la Ertzaintza. En total han sido detenidos 69 ciudadanos rusos, georgianos y armenios en toda Europa. De ellos, 24 han sido apresados en Barcelona, Guadalajara y Valencia, informa Manuel Altozano, donde han sido registradas varias viviendas, al igual que en Madrid y Alicante.

Entre los detenidos se encuentra el supuesto líder del grupo, Kakhaber Shushanasvili, apresado en Barcelona.

La organización recaudaba dinero procedente de varios países europeos por actividades relacionadas con el robo y la extorsión. Además, actuaba en los niveles más básicos de la delincuencia. "Es gente que estaba dispuesta a matar si era necesario o que aceptaba encargos de este tipo", según las fuentes.

Uno de los aspectos más curiosos detectado a lo largo de las intervenciones telefónicas es el hecho de que algunos de sus responsables esperaba la puesta en libertad desde una cárcel española de Zakhar Kalashov, a quien se referían "con gran respeto" en sus conversaciones. "No sabemos qué es lo que esperaban de Kalashov", añade una fuente policial.

Se da la circunstancia de que Kalashov, preso en España desde hace casi cuatro años, se encontraba a la espera de recibir sentencia tras el juicio celebrado en la Audiencia Nacional el pasado mes de noviembre y salió en libertad el pasado 2 de marzo, pese a la oposición de la Fiscalía Anticorrupción y el estupor de los investigadores policiales.

Junto a Kalashov han salido en libertad provisional a lo largo del último mes y medio, los principales cabecillas detenidos en las operaciones Avispa y Troika (Petrov, Malishev e Izguilov). Fuentes de la fiscalía interpretaron muy negativamente estas decisiones de los jueces. "Habíamos conseguido un gran prestigio en Europa con nuestras operaciones contra las mafias rusas y estas decisiones han tirado por el suelo parte del trabajo".

La organización desarticulada este fin de semana recaudaba dinero de países como Irlanda, Austria, Suiza, Suecia, Alemania, Bélgica, Reino Unido, Francia, Italia y Turquía. Se habían detectado, también, algunas operaciones marginales con Colombia. Han intervenido activamente en las investigaciones las fiscalías de Alemania, Suiza y Austria. "No nos vamos a encontrar con grandes mansiones ni con enormes cantidades de dinero, como ha sucedido en otras operaciones", señala una fuente policial, "porque estamos ante una organización que actuaba en los niveles más básicos, pero lo hacía en varios países de Europa". El dinero recaudado se invertía en España en empresas de paquetería y en negocios menores.

La operación se investigaba desde hace meses. Entre los investigadores cundía el disgusto por las decisiones adoptadas por los jueces en los últimos meses a la hora de liberar a los responsables de las dos mayores operaciones contra las mafias rusas en España. Y es que los cuatro protagonistas de dichas operaciones (Avispa y Troika) han abandonado la cárcel en el periodo de un mes. Entre finales de enero y primeros de marzo, los recursos presentados por los abogados de los cuatro presos más poderosos que habían sido detenidos por fuerzas policiales en Europa en los últimos años han prosperado pese a la oposición de la Fiscalía Anticorrupción. Petrov, Malishev, Izguilov y Kalashov disfrutan de libertad desde hace unas semanas, tras el pago de las correspondientes fianzas.

La noticia cayó como una bomba entre los investigadores policiales, quienes consideran que hay riesgo de que alguno de los liberados pueda abandonar España en próximas fechas. "El prestigio que habíamos alcanzado ante varias policías de Europa se ha caído por los suelos", dice un responsable policial, "ahora sólo esperamos que los jueces no tengan que arrepentirse de lo que han hecho".

La secuencia de las liberaciones tiene su miga y arranca desde el momento en el que finaliza el juicio oral de Zakhar Kalashov celebrado en la Audiencia Nacional durante el mes de noviembre de 2009. Kalashov fue considerado desde el primer momento como la primera gran detención de un ciudadano vinculado a las organizaciones criminales rusas. La detención se había producido en los Emiratos Árabes en mayo de 2005, momento a partir del cual Kalashov había sido objeto de condiciones máximas de seguridad en las cárceles españolas, entre otras cosas porque se habían detectado actividades para sobornar a funcionarios penitenciarios. Acusado de blanqueo de capitales y pertenencia a una organización criminal, el juicio quedó visto para sentencia a primeros de diciembre con la impresión de que se produciría una sentencia condenatoria en el plazo de un mes. Sin embargo, la sentencia todavía no se ha producido a mediados de marzo.

"La sentencia de Kalashov es muy importante por varios motivos. Primero, porque Kalashov fue nuestro primer gran objetivo, pero de aquella investigación aprendimos mucho todos, los investigadores y la fiscalía. Obtuvimos mucha información que luego fue trascendental para posteriores investigaciones. Ello nos permitió poner en marcha tiempo después la operación Troika, que llevó a la detención de hombres como Malishsev y sobre todo Petrov. La cantidad de pruebas que pudimos amontonar contra estos imputados fue muy superior. Por ese motivo, si Kalashov cae condenado, es muy probable que los otros sufran peores sanciones". Esta tesis es corroborada por fuentes de la Fiscalía Anticorrupción. "Todos aprendimos de las primeras investigaciones y por eso la operación Troika llegó mucho más lejos y acumuló mucha más información y elementos probatorios".

Alrededor del juicio a Kalashov (antes, durante y después) se habían presentado los recursos de los abogados de los imputados en la operación Troika, recursos que fueron rechazados inicialmente pero luego confirmados en la apelación. Se dio así la circunstancia de que hombres como Petrov y Malishev salían en libertad provisional el 27 de enero de 2010 con fianzas de 600.000 y 500.000 euros, respectivamente. Izguilov salía unas semanas después y, finalmente, el 2 de marzo, lo hacía Kalashov con una fianza de 300.000 euros, cuya sentencia sigue a la espera.

En el caso de Petrov y Malishev los jueces que le otorgan la libertad provisional entienden que no se han producido hechos relevantes en los últimos meses. Respecto a Petrov, el auto de la sala 2 de lo penal de la Audiencia Nacional manifiesta que "no cabe duda de que contra Gennadios Petrov se han acumulado indicios de su posible participación en hechos enmarcables en la posible perpetración de los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales y contra la hacienda pública". También entiende la sala que de la información remitida por la Fiscalía General de la Federación Rusa (la última datada en los meses de julio y agosto de 2009) se deduce que Petrov, junto con otras personas residentes en Rusia e incluso en España, está siendo investigado por su presunta pertenencia al grupo criminal llamado Malyshevskaya, en el que ocuparía el puesto de jefe de tal comunidad criminal". Sin embargo, la sala atribuye al imputado arraigo personal, familiar y laboral en España por el hecho de que su mujer y su hija residan en España y de que esta última acuda a un colegio español.

Un caso curioso es el de Vitali Izguilov. Detenido antes que Kalashov (fue el primer imputado en la operación Avispa), recibió la libertad provisional tiempo después, tiempo a partir del cual volvió a ser investigado por cuanto siguió manteniendo sus actividades delictivas. Sobre Izguilov hay numerosas intervenciones telefónicas que demuestran incluso cómo ordenaba que se agrediera a una persona ingresada en un hospital. Izguilov es un caso flagrante de detenido por la operación Avispa y por la operación Troika. Salió en libertad en febrero.