Zapatero proclama que se puede abolir la pena de muerte en el mundo en cinco años

El presidente participa en un congreso internacional por la abolición en Ginebra

La abolición de la pena de muerte es una de las prioridades de la política exterior española y se incorpora a los contactos bilaterales de España, según ha asegurado José Luis Rodríguez Zapatero, esta mañana ante un auditorio que inauguraba la IV Conferencia Internacional contra la Pena de Muerte organizado por diversos movimientos en la sede europea de la ONU en Ginebra, Suiza. El presidente se ha expresado con rotundidad en contra de esta práctica y ha comprometido a España en la erradicación de la pena de muerte, aunque no ha mencionado a ninguno de los países que la aplican.

Zapatero aseguró que "desde el respeto al principio de no injerencia, pero también desde la exigencia del respeto a los derechos humanos", España tiene el "propósito firme" de llevar la abolición en su política exterior "mientras persistan motivos para ello". En estos momentos, sólo hay un español condenado a muerte, Pablo Ibar, en Estados Unidos.

A preguntas expresas sobre la presencia de este asunto en la relación bilateral con Estados Unidos, fuentes políticas de la delegación que acompaña al presidente aclararon que la abolición de la pena de muerte forma parte de la agenda. En concreto, uno de los contactos en este tema es el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, una de las personas del entorno del presidente más comprometidas contra la pena de muerte. Su estado abolió la pena capital en marzo del año pasado.

Bajo la espectacular cúpula de Miquel Barceló que se hizo famosa por su coste de más de 20 millones de euros, y después de otros 13 discursos de condena de la pena de muerte, el presidente del Gobierno ha anunciado también al auditorio la creación de una Comisión Internacional contra la Pena de Muerte, que estará formada por "personalidades de alta autoridad moral y reconocido prestigio internacional de todas las regiones del mundo".

Zapatero ha insistido una vez más a la "relevancia de los miembros" de la comisión, aunque Moncloa aún no podía confirmar ningún nombre, ya que el Gobierno está en consultas al respecto. Se buscará un equilibrio geográfico y del mundo académico e institucional.

Según el presidente del Gobierno, es posible el objetivo de lograr una moratoria, paso previo a la abolición, en todo el mundo antes de 2015. Ese año se revisará el grado de consecución de los llamados objetivos del milenio. "Tenemos cinco años para que se detengan las ejecuciones en el mundo. Podemos hacerlo", ha insistido el presidente, que ofreció España como sede de la próxima conferencia internacional de este tipo.

En el año 2008, fueron ejecutadas 2.390 personas en 25 países, de 58 en los que se aplica la pena de muerte. Otros 8.864 fueron condenados a muerte. El 93% de esas ejecuciones se llevaron a cabo en China, Irán, Arabia Saudí y Estados Unidos. Un tercio de los países miembros de las Naciones Unidas no ha abolido la pena de muerte.

El Consejo de Ministros aprobó en diciembre de 2008 el Plan Nacional de Derechos Humanos que incluía la acción exterior por la abolición de la pena de muerte como una de sus prioridades. Recientemente, se ha nombrado un embajador especial para este asunto. Zapatero había anunciado esa prioridad meses antes en una conferencia en el museo del Prado.

El presidente del Gobierno también ha anunciado el impulso de una nueva resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas a finales de este año para establecer una moratoria mundial en la aplicación de la pena capital. Según Zapatero, España utilizará la presidencia de la Unión Europea, que ostenta hasta junio, para coordinarse con otros países en este objetivo.

Zapatero se refirió al final de su discurso a los "países que respetan hasta el último minuto la vida de sus ciudadanos". Estas palabras, añadidas a última hora, eran una críptica referencia al fallecimiento el viernes del preso político cubano Orlando Zapata, según la interpretación que facilitaron fuentes de Moncloa.

El presidente del Gobierno ha sido, junto con la presidenta del Consejo Nacional de Suiza, Pascale Bruderer, el representante institucional de más alto rango en la sesión inaugural de la IV Conferencia Internacional contra la Pena de Muerte. Antes que él, otros intervinientes sí se han referido directamente a los países que la aplican. Zapatero ha sido presentado como presidente de "un país que ha sufrido tanto en la primera mitad del siglo XX". Varios de los ponentes hicieron mención al hecho de que hoy mismo el Estado de Texas iba a ejecutar al preso Hank Skinner. La ejecución ha sido pospuesta.

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